SDRC. Síndrome doloroso regional complejo

¿Qué es el Síndrome Doloroso Regional Complejo?

 

La Distrofia Simpático Refleja (DSR) y la Causalgia son términos antiguos que hoy reciben el nombre de Síndrome Doloroso Regional Complejo (SDRC). Son trastornos dolorosos complejos que se desarrollan como consecuencia de traumatismos que afectan a los miembros.

 

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, en 1994, lo definió como un conjunto de síntomas dolorosos que aparecen en una región después de una lesión en las zonas más distales de las extremidades superiores e inferiores. Estos síntomas son anormales y exagerados en magnitud y duración, y retrasan la evolución esperada por el incidente originario. Ocasiona un deterioro de la movilidad articular importante.

 

La principal causa del Síndrome Doloroso Regional Complejo es que el Sistema Simpático (SS) del Sistema Nervioso Vegetativo queda activado de forma anormal, produciendo sustancias que activan los nociceptores y perpetúan el dolor, a la vez que se producen trastornos vasomotores permanentes.

El Sistema Nervioso Vegetativo controla acciones involuntarias (vasos sanguíneos, músculos y glándulas) regulando procesos vitales y homeostasis.

Se divide en Sistema Simpático y Sistema Parasimpático. El Simpático nos prepara para la acción a través de respuestas hormonales: situaciones de lucha y huida, aumento de la frecuencia cardiaca, dilatación de bronquios y pupilas,  aumento de sudoración y disminución de la orina (estímulo a la glándulas suprarrenales).

El Parasimpático regula la digestión y descanso (sueño). El Parasimpático inhibe las funciones del Simpático para que haya un equilibrio entre ellos y este equilibrio falta cuando hay un SDRC porque el Simpático está activo y el Parasimpático no puede controlarlo.

 

Diagnóstico: el dolor es un síntoma clave y es quemante, espontáneo y ante estímulos que normalmente no lo causarían (alodinia). También existe sudoración excesiva, cambios en la coloración (violácea), cambios en la textura de la piel, aumento del vello, pérdida de la movilidad y respuestas emocionales alteradas.

Hace tiempo era conocido como Síndrome hombro-mano, distrofia de Sudeck, distrofia simpático-refleja, vasoespasmo traumático y dolor mantenido por el Simpático.

 

Clasificación del SDRC

            Tipo I (Distrofia Simpático Refleja):

-Síntomas después de un traumatismo o quemadura.

-Dolor espontáneo con o sin alodinia.

-Edema moderado o severo.

-Exceso de sudoración y vello.

-No existe lesión nerviosa.

Tipo II (Causalgia):

-Síntomas después de una lesión nerviosa.

-No se limitan a territorio del nervio lesionado.

-Gran edema.

-Exceso de sudoración y vello.

 

Tratamiento de fisioterapia

 

            Es un trastorno progresivo salvo que se intervenga de forma precoz. Lo ideal es prevenirlo ante cualquier situación que pueda provocarlo  (traumatismo o inmovilización prolongada).

El fisioterapeuta debe aconsejar al paciente que movilice el miembro afectado sin comprometer la integridad de la zona lesionada y su recuperación. Además el tratamiento de fisioterapia estará encaminado a reducir el edema y a detectar la posible aparición de este síndrome.

Pautas a seguir en el tratamiento:

  1. Disminución del dolor y control del edema.
  2. Aumento de la movilidad para garantizar el rango articular, el movimiento del tendón y del nervio.
  3. Mejorar el trabajo muscular.
  4. Mejorar la circulación en general.
  5. Trabajo de la sensibilidad de la zona.
  6. Educación al paciente sobre lo que debe y no debe hacer.
  7. Respetar el umbral del dolor.
  8. Integración del miembro en las actividades de la vida diaria en la medida en la que sea posible.

 

Los SDRC son relativamente frecuentes en las lesiones y cirugías de la mano y la detección temprana y el apoyo médico son fundamentales para una mejor evolución. Para ello, su fisioterapeuta le podrá ayudar.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

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Rectificación cervical. Qué es y cómo influye en nuestra salud.

La columna cervical está formada por 7 vértebras con forma de  lordosis fisiológica (curvatura hacia delante). Cuando esta lordosis se pierde estamos ante una rectificación cervical que  es relativamente frecuente. Esta rectificación puede ser sintomática o no, ya que por sí misma no siempre provoca dolor o disfunción; sin embargo, puede que con el tiempo la tensión muscular a la que va asociada nos ocasione dolor, aparezcan cefaleas tensionales o rigidez cervical y además facilite el desarrollo de otras patologías.

Su diagnóstico se hace en base al aspecto radiológico de la columna, aunque se puede sospechar por la postura de la columna cervical y de la cabeza.

Las causas de la rectificación cervical son varias, desde el acortamiento progresivo por causas posturales de la musculatura anterior del cuello (especialmente el músculo largo del cuello) hasta un fuerte espasmo de la musculatura tras un accidente de tráfico.

 

¿Qué es la rectificación y cuáles son sus causas?

 La rectificación cervical es una alteración postural, en donde la curva normal que tiene la columna cervical se aplana o se invierte (inversión de la curva).

 

Las causas por las que ocurre son:

  • Pérdida de movilidad en la columna cervical.
  • Contención emocional.
  • Secundaria al dolor o traumatismo. El más frecuente es el latigazo cervical por impacto posterior en el coche, que produce una extensión y después una flexión cervical fuera de los límites normales que pueden provocar una inversión de la curva cervical.

¿Qué consecuencias trae la rectificación cervical?

             La constante tensión en la columna cervical puede generar:

  • Hernias discales por la compresión anómala de los discos intervertebrales.
  • Artrosis por el exceso de carga en zonas que no son las fisiológicas.
  • Trastornos de hipomovilidad en las vértebras rectificadas e hipermovilidad en zonas adyacentes.
  • Aumento de la tensión muscular que genera dolores de cabeza, vértigos y mareos, puntos gatillo,…
  • Disfunciones de la articulación témporo-mandibular (ATM), masticación y deglución.
  • Hormigueos y falta de fuerza en miembros superiores.

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Tratamiento de fisioterapia para mejorar la rectificación cervical

             Aunque una persona con rectificación acude al fisioterapeuta cuando ya los síntomas como dolor y mareos entre otros le impiden hacer su vida normal, lo ideal es hacerlo antes de modo preventivo para que estos síntomas asociados a la rectificación no apareciesen y respetar siempre los tiempos de tratamiento que aconseje el especialista.  El tratamiento de fisioterapia debería incluir:

  • Flexibilización de la columna cervical mediante el stretching del músculo largo del cuello, que además de estirar el mismo, flexibiliza la columna cervical hacia su lordosis fisiológica.
  • Disminución del tono de la musculatura anterior (incluida la de la ATM, ECM y escalenos) con masaje, estiramientos y otras técnicas manuales.
  • Liberación miofascial anterior cervical.
  • Normalización del resto de curvaturas de la columna.
  • Corrección de las disfunciones vertebrales que nos encontremos y de la ATM.
  • Recomendaciones posturales al paciente.
  • Terapia cráneo-sacra para liberar las fijaciones de toda la columna y sincronizar el movimiento entre el cráneo y el sacro.

 

Por todos estos motivos, acuda a su fisioterapeuta si tiene rectificación cervical. Él es el que mejor le puede ayudar.

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Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

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