ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 2/2

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con las acciones según el puesto específico que ocupa cada jugador en el terreno de juego y, por último, la superficie de contacto.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ACCIONES SEGÚN EL PUESTO ESPECÍFICO

Ha sido sugerido en diversas ocasiones que las acciones de juego están directamente relacionadas con la posición de los jugadores en el terreno de juego5. Los jugadores han de desarrollar ciertas características físicas basadas en las demandas de su puesto especifico29.

Siguiendo a Bush, Barnes, Archer, Hogg, y Bradley30, en su estudio realizado con jugadores de Premier League, identificaron como la intensidad de desplazamiento y las distancias recorridas a alta intensidad aumentó un 30-50% en las últimas siete temporadas. Además, el número de pases por partido también se incrementó en un 40%. Estos datos concuerdan con los encontrados por Wallace y Norton31 en su estudio longitudinal, teniéndose en cuenta los datos obtenidos y analizando los partidos de fase final de campeonatos del mundo FIFA durante 44 años. Ambos estudios describen las diferencias encontradas según la posición específica del futbolista en el terreno de juego. De esta manera, los centrocampistas muestran mayores distancias totales durante los partidos que las realizadas por los defensas centrales. Asimismo, los centrocampistas centrales junto con los interiores muestran más desplazamientos a alta intensidad32-33.

Los defensas son los que pasan un mayor porcentaje del tiempo del partido andando, trotando o saltando, mientras que sus estadísticas son menores en cuanto a la realización de sprint o carreras, con respecto a las otras posiciones. Sin embargo, pasan un mayor porcentaje de tiempo saltando y desplazándose hacia atrás con respecto a los otros puestos9. Por otra parte, los centrocampistas, pasan la mayor parte del tiempo corriendo. De ahí, que las mayores distancias recorridas en un partido son las realizadas por los jugadores que ocupan estas posiciones. Los delanteros superan, junto con los interiores y extremos, el tiempo que pasan realizando esprines respecto a las demás posiciones34.

Varias razones han sido propuestas tratando de explicar las diferencias encontradas según la posición del jugador. La investigación muestra como las diferencias existentes en el consumo máximo de oxigeno dependen de la posición, diferenciando a los centrocampistas y a los defensas laterales como las posiciones que mayores valores presentan35, mientras que otros autores no han encontrado diferencias36. Sin embargo, estas posiciones han mostrado requerir mejores capacidades físicas según los resultados evaluados usando los test de carrera intermitentes5. Además, los jugadores relativos a las posiciones de mediocentro y lateral defensivo desarrollan y completan mayor cantidad de pases comparados con otras posiciones37.

A pesar de los datos descritos, existe una carencia de estudios que adopten un planteamiento integrado a la hora de analizar las demandas físicas, los indicadores técnicos y tácticos y la relación de estos con la posición especifica de los jugadores en la búsqueda del entendimiento de todo lo relacionado con el rendimiento en el futbol profesional29.

 

SUPERFICIE DE CONTACTO

Dentro de los factores extrínsecos, las botas juegan un papel esencial. Entre sus funciones están la de adherirse a la superficie de juego, proteger el pie, ajustarse a la fisonomía del pie, etc.38. Sin embargo, una mala elección del calzado puede influir directamente en la aparición de lesiones sin contacto o de etiología no conocida incidiendo de manera directa en el rendimiento39-40, siendo, además, las principales responsables de fracturas de huesos del pie por estrés41. Por ello, la elección del calzado apropiado debe de ser considerado como un paso importante debido a que las fuerzas y momentos que actúan sobre el cuerpo se modifican según la superficie de apoyo, así el tipo de calzado y las condiciones meteorológicas pueden influir directamente en el contacto con la superficie42.

Se tiene que tener en cuenta la distancia media recorrida por el futbolista a lo largo de un partido, siendo ésta de 10,8 km42. Entre un 19% y un 52,9% son esfuerzos caracterizados por realizarse a intensidades submáximas y máximas. Siguiendo a Lago4, se pueden registrar entre 30 y 185 intensidades máximas de distinta duración durante un partido de fútbol. Además, se observan hasta 1100 cambios de actividad como pueden ser aceleraciones, desaceleraciones, paradas, cambios de ritmo, cambios de dirección, etc.43. Todas estas variables afectan al futbolista en el momento que se deben soportar cargas mecánicas superiores hasta dos y tres veces de su propio peso corporal. Por lo tanto, la superficie es un factor primordial a tener en cuenta cuando se tratan de conocer las variables que afectan de forma directa al rendimiento de los jugadores44.

Uno de los aspectos importantes en la elección de la superficie de contacto es el agarre38. En concreto, las presiones presentan valores mayores en la parte media o intermedia del pie en relación con la parte lateral durante los cambios de dirección y la carrera44. En este sentido, el grado de presión plantar según la distribución de los tacos determina la probabilidad de causar lesiones por estrés. Por tanto, la distribución de los tacos ha de ser homogénea, siendo las botas de “multitacos” las que menor presión plantar generan y con ello la reducción de molestias y lesiones durante la práctica deportiva el grado de presión plantar que ejerce una determinada distribución de los tacos determina el potencial que tiene esa bota de producir lesiones por estrés45. Por último, cabe destacar que no se han encontrado diferencias en el rendimiento según la forma de los tacos (cónico o elíptico) y se considera más importante el material de los tacos que la forma de éstos40.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Bradley PS, Di Mascio M, Peart D, Olsen P, Sheldon B. High-intensity activity profiles of elite soccer players at different performance levels. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(9):2343-51.
  2. Bradley PS, Carling C, Archer D, Roberts J, Dodds A, Di Mascio M, et al. The effect of playing formation on high-intensity running and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2011;29(8):821-30.
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  4. Lago C. The influence of match location, quality of opposition, and match status on possession strategies in professional association football. Journal of sports sciences. 2009;27(13):1463-9.
  5. Mohr M, Krustrup P, Bangsbo J. Match performance of high-standard soccer players with special reference to development of fatigue. Journal of sports sciences. 2003;21(7):519-28.
  6. Rampinini E, Coutts AJ, Castagna C, Sassi R, Impellizzeri F. Variation in top level soccer match performance. International journal of sports medicine. 2007;28(12):1018-24.
  7. Borg G. Borg’s perceived exertion and pain scales: Human kinetics; 1998.
  8. Impellizzeri FM, Rampinini E, Coutts AJ, Sassi A, Marcora SM. Use of RPE-based training load in soccer. Medicine and science in sports and exercise. 2004;36(6):1042-7.
  9. Di Salvo V, Gregson W, Atkinson G, Tordoff P, Drust B. Analysis of high intensity activity in Premier League soccer. International journal of sports medicine. 2009;30(03):205-12.
  10. Randers MB, Mujika I, Hewitt A, Santisteban J, Bischoff R, Solano R, et al. Application of four different football match analysis systems: A comparative study. Journal of sports sciences. 2010;28(2):171-82.
  11. Bush M, Barnes C, Archer DT, Hogg B, Bradley PS. Evolution of match performance parameters for various playing positions in the English Premier League. Human movement science. 2015;39:1-11.
  12. Wallace JL, Norton KI. Evolution of World Cup soccer final games 1966–2010: Game structure, speed and play patterns. Journal of Science and Medicine in Sport. 2014;17(2):223-8.
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  26. Wong P-l, Chamari K, Chaouachi A, Wisløff U, Hong Y. Difference in plantar pressure between the preferred and non-preferred feet in four soccer-related movements. British journal of sports medicine. 2007;41(2):84-92.

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 1/2

 

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con la distancia total recorrida por los jugadores durante los partidos, la intensidad y velocidad de desplazamiento.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL

Para poder llevar a cabo una intervención apropiada en cualquier modelo de entrenamiento es necesario conocer cuáles son las demandas físicas, fisiológicas o energéticas que requiere la actividad practicada, en este caso el fútbol. Solamente a partir de este conocimiento previo se podrán establecer programas de entrenamiento adecuados para optimizar o regularizar las cualidades condicionales específicas determinantes en el éxito del juego.

Siguiendo a Randers et al.10, las demandas fisiológicas del fútbol están indicadas por las intensidades de ejercicio que se manifiestan en diferentes actividades a lo largo del juego. Para poder evaluar el trabajo de un jugador durante un partido de fútbol y determinar las exigencias energéticas se pueden estudiar una serie de indicadores internos o externos. En los últimos años ha aumentado el interés en este ámbito de estudio con la intención de identificar las demandas requeridas por los futbolistas durante la competición y aplicar los datos encontrados a las sesiones de entrenamiento o protocolos de actuación2.

Son numerosos los estudios que han examinado el rendimiento deportivo a través de los factores externos en diversas ligas profesionales de todo el mundo12-13-14-3-6. A pesar de la plétora de estudios realizados sobre este tema, no existe un criterio definido a la hora de medir las demandas externas que influyen en mayor medida en el rendimiento deportivo, aun así, los parámetros como la distancia total recorrida y particularmente la intensidad a la que se recorre dicha distancia parecen ser indicadores útiles del rendimiento deportivo en fútbol15.

DISTANCIA TOTAL RECORRIDA

Hasta llegar a los sistemas actuales de control y medición de distancias, se ha pasado por varios métodos a lo largo de las últimas décadas16. Según Bosco17, se recorren en un partido de fútbol distancias en torno a los 11 km. Bangsbo, Nørregaard y Thorsoe13 nos hablan de distancias similares, pero observan diferencias entre defensas (10,1 km) y delanteros (10,5 km) y centrocampistas (11, 4 km). Datos que concuerdan con las distancias tomadas mediante el registro directo de los datos mediante un sistema informático (Amisco®), este sistema muestra distancias de 11.240 metros18. Igualmente, estos datos irían en consonancia con los ofrecidos por Di Salvo et al.3 y el sistema Amisco® al analizar a 300 jugadores de élite europeos, encontrando distancias totales recorridas de 11.393 m (+/- 1016).

En la tabla 1 se recopilan todos los datos en relacion a la distancia recorrida agrupando todos los estudios que se han realizado y el método utilizado para contabilizar la distancia recorrida.

 

En el futbol profesional, entre el 1,2% a un 2,4% del total de la distancia cubierta por jugadores es con posesión del balón, con distancias que dependen de las posiciones de juego3. Durante los partidos, los jugadores cubren una distancia media de 191.0 ± 80.3 metros en posesión del balón.

 

La posesión de balón es uno de los factores más importantes en el transcurso de los partidos. Este factor es especialmente relevante debido a que el éxito del equipo es de carácter multifactorial. Los indicadores técnicos (ej. porcentaje total de posesión de balón, pases precisos y cantidad de estos, etc.) van a predecir el éxito tanto o más que los indicadores físicos internos20. La posesión de balón, uno de los indicadores más populares4, ha sido estudiada en diversas ocasiones y se ha mostrado como uno de los aspectos más determinantes en el juego4-21. En relación con la posesión de balón, jugar con rivales de mayor calidad técnica está asociado a la reducción importante del tiempo en posesión del balón4, y por ello, los equipos que tienen menos tiempo el balón tienden a recorrer mayores distancias a mayor intensidad a la hora de intentar recuperar la pelota. Por otro lado, la posesión de balón va a estar determinada por diversos factores como son la localización del partido, la posición en el terreno de juego, el sistema táctico del equipo y el nivel técnico entre otros21.

 

INTENSIDAD Y VELOCIDAD DE DESPLAZAMIENTO DURANTE EL PARTIDO

A continuación, se describen los resultados obtenidos por dos autores en referencia al porcentaje de tiempo de partido realizado a distintas intensidades y a la distancia recorrida durante un partido de fútbol. Según Bosco17, el 70% de la distancia recorrida se realiza andando o a un nivel de esfuerzo bajo, el 20% es hecho a velocidad submáxima, y el 10% restante es realizado a velocidad máxima, si se tradujera en distancias, dependería del puesto específico del futbolista (Tabla 2).

 

Siguiendo a Bradley et al.20, el tipo de liga en la que compiten los jugadores influye en la intensidad a la que se realizan los desplazamientos. En su estudio, en el que se comparan las tres ligas más importantes de Inglaterra (English Premier League, Football League Championship y Football League One), se comprobó cómo los jugadores de las ligas de menor nivel realizaban desplazamientos a mayor velocidad e intensidad que aquellos que juegan en la Premier League. En oposición a estos resultados, se encuentran los hallados por Andersson et al.23 e Ingebrigtsen et al.24, en los que los datos recogidos sobre futbolistas profesionales mostraron valores mayores de intensidad en el desplazamiento en las ligas escandinavas de mayor nivel en contraposición a las intensidades mostradas en las de menor nivel. Estas discrepancias podrían deberse a diversos factores que influyen en esta variable, como puede ser el carácter profesional del futbol de un país respecto al otro20. Algunos de los factores que se asocian a la complejidad del juego y su contribución al aumento del rendimiento podrían ser la capacidad física del futbolista15-25, el nivel técnico26, el sistema táctico utilizado2, el nivel del oponente6, la posesión de balón27, el momento de la temporada5-6, la superficie de juego23 y el contexto y las condiciones meteorológicas28, interactuando y determinando la intensidad de desplazamiento durante los partidos.

 

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

 

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Bradley PS, Di Mascio M, Peart D, Olsen P, Sheldon B. High-intensity activity profiles of elite soccer players at different performance levels. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(9):2343-51.
  2. Bradley PS, Carling C, Archer D, Roberts J, Dodds A, Di Mascio M, et al. The effect of playing formation on high-intensity running and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2011;29(8):821-30.
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LAS FAJAS LUMBARES Y EL DOLOR DE ESPALDA

Seguramente seas una de tantas personas con problemas de espalda que encuentran alivio en el uso de las fajas lumbares. Sin embargo, antes y durante su uso, debes tener en cuenta algunas consideraciones importantes, para no abusar de ellas evitando riesgos innecesarios y manteniendo la salud de tu columna.

 

¿Qué es una faja lumbar?

La faja lumbar es una prenda interior elástica que, de un modo similar a los corsés, ciñe la zona lumbar de la espalda a través de la compresión. Es un tipo de producto que se encuentra habitualmente en farmacias y ortopedias. Los médicos suelen recomendar el uso temporal de este tipo de artículo ortopédico en aquellos casos de fases agudas de dolor de espalda, sobre todo espalda lumbar.

En estos casos, parte de la musculatura de la espalda se encuentra atrofiada a causa de una contractura. Esta contractura disminuye la capacidad de los músculos de soportar equilibradamente el peso del cuerpo y de mantener la posición natural de la columna vertebral. Consecuencia de este desequilibrio, se produce una sobrecarga de parte de la musculatura de la espalda, que acaba empeorando el dolor lumbar.

El uso de una faja lumbar permite que la musculatura afectada no realice su esfuerzo de sujeción normal, lo que alivia el dolor de forma casi inmediata.

 

Usos alternativos de la faja

La evidencia científica disponible solo aconseja el uso de corsés o cinturones lumbares en episodios de dolor agudo. Sin embargo, también pueden utilizarse en casos de:

  • Personas que no sufren problemas de columna, pero que de forma puntual han de realizar un esfuerzo excesivo para su espalda, como levantar una gran cantidad de peso.
  • En ancianos con dolor agudo o crónico, en los que la falta de musculatura les impide realizar vida normal.
  • En casos de escoliosis progresiva en niños o adolescentes en crecimiento, en los que el ejercicio no resulta suficiente para detener el progreso de la curvatura de su espalda.

En cualquier caso, cuanto menos tiempo se use la faja mejor. Es mejor usarla sólo en aquellas circunstancias que supongan un mayor riesgo para la espalda, pero siempre durante pocos días.

 

Riesgos y contraindicaciones

Las fajas lumbares pueden ser útiles como parte de un tratamiento para aliviar un episodio de dolor agudo lumbar, ya que proporcionan sujeción y estabilidad a la zona lumbar. Sin embargo, su uso prolongado puede convertirse en un riesgo.

Debido al efecto de la faja, la musculatura responsable de la sujeción de la columna deja de hacer su trabajo, y se atrofia aún más, generando mayor debilidad en la zona lumbar. Además puede dar lugar a otro tipo de efectos colaterales como afecciones de la piel, debido a la fricción o al calor que generan, problemas digestivos o de circulación sanguínea ya que producen aumento de la presión sanguínea y predispone en la formación de hernias inguinales y varicosidades en los testículos.

El uso de la faja puede dar lugar a que la persona ejecute un sobreesfuerzo puntual, pudiendo repercutir sobre su sistema cardiovascular.

Por estas razones, si bien la faja lumbar puede ser útil para aliviar el dolor lumbar durante los primeros días, debe retirarse lo antes posible para evitar la pérdida de tono muscular de la columna y otro tipo de consecuencias molestas. Su uso debe ser temporal, y siempre y cuando no se sufran de otro tipo de afecciones que puedan verse agravadas por su utilización.

 

Evidencia científica

En el estudio más grande de su clase que se haya hecho, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud Ocupacional (NIOSH), ambos de los Estados Unidos, no encontraron ninguna evidencia que las fajas lumbares reduzcan las lesiones o el dolor de espalda en los trabajadores que levantan o mueven mercancía. Por lo tanto no son consideradas como un equipo de protección, además, las fajas no mitigan los peligros a los que se ven expuestos los trabajadores por realizar repetidamente acciones tales como: levantar, empujar, transportar, torcer, flexionar o extender la columna.

 

Conclusiones 

No existe fundamento científico-técnico para  recomendar el uso de faja lumbar como elemento “preventivo” de las lesiones de espalda.

Si algún trabajador ha recibido la recomendación de usar faja lumbar por una patología previa, cabe pensar que ese trabajador no debería realizar tareas con esfuerzo sobre la zona lumbar.

El uso de faja lumbar puede convertirse en un riesgo, si a partir de su uso se genera en el trabajador una sensación de “falsa seguridad”, la que lo lleva a exceder sus límites normales de trabajo.

Lo que si ha quedado demostrado una y otra vez, por diversos estudios, es la importancia de contar con una faja muscular abdominal fuerte, que de soporte a la musculatura de tu espalda.  Al mejorar la capacidad de los músculos que estabilizan la columna se reducen significativamente los dolores lumbares y los episodios de dolor.

 

Bibliografía

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  • Durán, S., & Alonso, F. (2007). Dolor lumbar: enfoque basado en la evidencia. Iatreia, 20(2), 144-159.
  • Acedevo, Miguel. “Ergos 04: Acerca de las fajas lumbares”. 13 de Octubre de 2013.

 

 

 

 

Rocio Haro

Graduada en fisioterapia

Colegiada nº: 7736

Lesiones musculares más frecuentes

Lesiones musculares más frecuentes

 

La musculatura supone el 45% del peso corporal. La unidad básica del músculo o célula es la fibra muscular. Las fibras musculares están recubiertas por un tejido llamado endomisio, junto al que se encuentran las células satélite encargadas de la regeneración muscular.

 

Las características de cada vientre muscular vienen dadas por la orientación y las dimensiones de las fibras y los fascículos que lo componen. La fuerza de contracción de un músculo depende de su sección transversal. La velocidad y la capacidad de acortamiento es proporcional a la longitud de sus fibras.

 

Los músculos cuyas fibras se disponen de forma oblicua (músculos penniformes) tienen mayor fuerza.

 

La contracción muscular

            La contracción muscular se inicia con la llegada a través de una célula nerviosa de un impulso eléctrico a la placa motora (zona de unión del sistema nervioso con el músculo) activando las fibras musculares y provocando cambios eléctricos y químicos en la placa motora.

 

El número de fibras es variable en función de cada placa motora. Por ejemplo, el gemelo llega a tener más de 1.000 fibras musculares por placa motora, mientras que los músculos de los ojos apenas tienen 10 fibras. Depende de la precisión de contracción que necesite cada músculo.

 

Tipos de fibras musculares

            Existen varios tipos de células musculares:

Las fibras de tipo I o rojas: tienen un alto número de mitocondrias, mucha mioglobina y un capilar por cada fibra muscular. Son muy resistentes a la fatiga y de contracción lenta.

 

Las fibras de tipo II  o blancas: tienen pocas mitocondrias, apenas tienen mioglobina, poseen menos capilares y mayor contenido de glucógeno. Son fibras de contracción rápida y menor resistencia a la fatiga.

Dentro de las fibras tipo II hay 3 variantes:

  • Fibras tipo II A: intermedias entre las rojas y las blancas. Con entrenamiento pueden reclutarse fibras tipo IIA a expensas de las tipo I o a la inversa.
  • Fibras tipo II B: blancas íntegras.
  • Fibras tipo II C: abundantes en el recién nacido y se van perdiendo con la edad, por lo que se consideran inmaduras.

 

Lesiones musculares

En una lesión muscular, las fibras irrecuperables son eliminadas por los macrófagos.

Ante una lesión, hay una doble respuesta reparadora. Una de ellas consiste en que las células satélite se transforman en mioblastos que se fusionan unos con otros para formar musculares.

 

La segunda respuesta reparadora consiste en la creación de tejido conjuntivo de cicatrización no especializado en las zonas donde han sido eliminadas las fibras dañadas. Esta segunda respuesta es la más frecuente. Solo se se produce regeneración de las fibras en músculos y lesiones pequeñas.

 

Pueden producirse lesiones por mecanismos indirectos como esguinces o roturas musculares totales o parciales. La ruptura suele asentarse cerca de la unión del vientre muscular con el tendón ya que es la zona más débil. La zona menos común es la unión tendón-hueso o el propio tendón.

 

Las agujetas son toxinas de la contracción muscular. Aumentan la presión intramuscular. Se dan cuando se producen cambios estructurales reversibles.

En ocasiones, se percibe un aumento de los niveles de creatinina, de ácido láctico y se eliminan por la orina. No se sabe cual es la causa de las agujetas, aunque pueden prevenirse con un entrenamiento progresivo de la capacidad de trabajo de un músculo para que el metabolismo de las células que lo forman no se altere cuando se someta al ejercicio físico.

 

Los calambres son contracciones mantenidas muy dolorosas que se presentan habitualmente en los gemelos, isquiotibiales y abdominales. Se atribuyen a unos potenciales nerviosos originados en la fibra nerviosa motora en el trayecto intramuscular y se asocian a deshidratación y falta de sodio.

 

Las contracturas musculares es una contracción duradera o permanente de un músculo o grupo muscular. Es frecuente que aparezca después de un esfuerzo o mala postura. Se caracteriza por una tensión en la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo.

Las causas de las contracturas son:

-El mantenimiento de una postura inadecuada.

-Al hacer un esfuerzo.

-Deshidratación, falta de magnesio y potasio.

-El estrés emocional puede causar rigidez cervical y tensión muscular.

Es la lesión del músculo más frecuente y la causa principal de consulta al fisioterapeuta.

Él es el especialista sanitario del músculo. Te ayudará a descubrir de qué tipo de contractura se trata y cuál es el mejor método de tratamiento para aliviar el dolor y llegar a la recuperación.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

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