ALTERACIONES EN LA ATM Y BRUXISMO

La articulación temporomandibular (ATM) es aquella que conecta la mandíbula inferior al cráneo actuando como una bisagra deslizante.  Debido a que estas articulaciones son flexibles, la mandíbula puede moverse permitiéndonos hablar, masticar y bostezar. Los músculos se acoplan a las articulaciones mandibulares y las rodean, controlando su posición y movimiento.

Los trastornos temporomandibulares, comúnmente llamados trastornos de la ATM, son unas alteraciones que causan dolor y disfunción en las articulaciones y los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula. Este tipo de alteraciones se dividen en tres categorías:

  • El dolor Miofascial, que produce dolor en los músculos que controlan la mandíbula.
  • Una asimetría interna causada por un disco desplazado, la mandíbula dislocada, lesiones del cóndilo o pérdidas dentarias.
  • Alteraciones degenerativas, inflamatorias, metabólicas y neurológicas de las articulaciones temporomandibulares.

 

El 93% de la población general sufre algún signo de trastorno temporomandibular y  entre el 5 y el 13% sufre patología significativa. Aunque puede aparecer en cualquier edad, la mayoría de pacientes se encuentran entre los 20 y 40 años de edad; existiendo una mayor prevalencia en mujeres, en proporción de 3 mujeres por cada hombre.

Las causas de las alteraciones en la ATM pueden ser:

  • Lesión en la mandíbula o en la articulación temporomandibular.
  • Una mala oclusión.
  • El tratamiento de ortodoncia.
  • Desgaste del disco o el cartílago de la articulación.
  • Artritis reumatoide o gota, enfermedades que causan la inflamación de la mandíbula.
  • El estrés o la ansiedad. Tendencia a apretar o rechinar los dientes (bruxismo).

Entre las alteraciones funcionales podemos encontrar:

  • Desviación de la apertura, limitación de la apertura, limitación de la lateralidad, y ruidos intraarticulares; afectando al conjunto funcional del habla, la masticación y la deglución.

Como síntomas dolorosos asociados encontramos:

  • Dolor de: cabeza, cuello, oídos, maxilares, esternal, ojos, dentario.

Y  como otros síntomas:

  • Zumbidos, acúfenos, vértigo, pérdida de equilibrio, problemas visuales, alteraciones de la posición, y sensación de quemazón.

Síntomas que aparecen en la disfunción temporomandibular

Síntomas en Cabeza:

  • Cefaleas constantes más intensos por las mañana.
  • Dolor retro-ocular.
  • El dolor se aumenta con la función mandibular.
  • El dolor irradiado a la región craneal, cervical, hombros.
  • Dolor a punta de dedo en ángulo de la mandíbula y músculos de la masticación.
  • Limitación en los movimientos de apertura-cierre, lateralidades y profusión-retrusión.
  • Crepitaciones articulares al abrir la boca o masticar.

Síntomas en oído:

  • Sensación de taponamiento.
  • Dolor de oído.
  • Ruidos extraños en los oídos (acúfenos …).
  • Sensación vértiginosa.
  • Sensación de mareo.

Síntomas en Cuello:

  • Dolor o dificultad en la deglución.
  • Dolor de garganta.
  • Limitación en los movimientos del cuello.
  • Sensación de tensión en cuello.
  • Dolor en cuello, nuca, zona interescapular.
  • Ardor, inflamación y congestión en la garganta.

Otros síntomas asociados:

  • Hormigueo en cara, cabeza y cuello.
  • Depresión.

Factores desencadenantes

  • Tensión psíquica.
  • Sobrecarga física y emocional.
  • Hiperactividad muscular permanente.
  • Interferencias oclusales.
  • Contactos prematuros.
  • Ausencia de dientes posteriores.
  • Hábitos nocivos.

 

No podemos seguir hablando de ATM sin detenernos en explicar el bruxismo.

El concepto de bruxismo hace referencia a una alteración biomecánica de la  articulación temporomandibular en la que se produce una parafunción mandibular, o lo que es más conocido, se aprietan los dientes. Aunque puede darse de forma indiferente durante el transcurso del día o de la noche, tiene una mayor incidencia durante la noche.

Uno de los principales problemas que aparece es el desgaste de las piezas dentales, debido al continuo movimiento de los dientes superiores sobre los inferiores, a modo de compresión y cizallamiento.

Se trata de una patología mecánica con origen psicológico o emocional, el estrés es el principal causante del bruxismo. Además, existen otros factores que pueden exacerbar los síntomas, como pueden ser unos malos hábitos alimentarios, la falta de descanso (todos ellos relacionados con un problema de tipo emocional).

Los síntomas del bruxismo son:

  • Dolor e inflamación de la articulación de la mandíbula
  • Dolor de cabeza: La contracción permanente de la musculatura implicada en la masticación genera dolor de carácter referido a la zona de la cabeza. Además, hay muchas estructuras nerviosas por esa zona que pueden ser sobreestimuladas.
  • Dolor de oído, por la relación que tiene esta articulación con el canal auditivo.
  • Desgaste de las piezas dentales.

Respecto al tratamiento

El que la disfunción temporomandibular sea tan frecuente no quiere decir que en todos los casos necesiten tratamiento, ya que sólo del 5 al 6 % lo necesitan. Los demás afectados padecerán casos leves, e incluso transitorios.

Yemm nos dice que las maloclusiones y el estrés conllevan a una actividad muscular alterada. Las situaciones de estrés al aumentar la tensión muscular, pueden ocasionar contracturas musculares que si se acompañan de factores psicológicos y oclusales producirán signos y síntomas de los trastornos temporomandibulares. Prácticamente cualquier tipo de maloclusión puede desencadenar respuestas a periodos de tensión emocional.

Algunos dentistas pueden proporcionar tratamientos conservadores y reversibles que son exitosos en la gran mayoría de situaciones y cumplen con el código ético de la profesión. Por el contrario, aquellos dentistas que continúan siguiendo los modelos mecanicistas más antiguos, no solo están fuera de la ciencia, sino que ponen en peligro el bienestar de sus pacientes proporcionando intervenciones innecesarias e irreversibles de cambio de mordida y reposicionamiento de la mandíbula”.

A día de hoy, el tratamiento de fisioterapia está ganando grandes progresos en cuanto a la evidencia científica, y por tanto, es mejor apostar por un tratamiento conservador que no provocará cambios irreversibles, y tiene mayor éxito. Por supuesto, la fisioterapia es una gran solución, no sólo a los problemas que conlleva la ATM, sino a prevenir problemas posteriores provocados por la falta de tratamiento o por la mala praxis.

Es obvio que la fisioterapia es buena, pero además el mal que puede causar es mínimo y, por tanto, creo que es lógico pensar que puede ser el tratamiento de elección al inicio de estos y otros problemas.

Además, si enlazamos los problemas musculares y articulares de la ATM y el dolor, también parece lógico pensar que el profesional más preparado para tratarlos es el fisioterapeuta y, en caso de no conseguir resultados óptimos, se podrían plantear la actuación de otras técnicas quirúrgicas u ortodónticas.

Las distintas técnicas de tratamiento en la fisioterapia van dirigidas a tratar el tejido óseo, tejidos blandos y el segmento superior de la columna cervical, siendo las técnicas más importantes la movilización de tejidos blandos y la movilización articular.

Por consecuencia, ante los problemas de la articulación temporomandibular, no dudéis en acudir a un fisioterapeuta especializado en esta área.

 

 

Podemos concluir que:

  • La articulación temporomandibular es compleja y requiere la actuación de un enfoque multidisciplinario.
  • Es la fisioterapia quien tiene como objetivo restaurar la función y la movilidad en ATM y columna cervical, lograr unos arcos de movilidad articular adecuados y completos en la ATM de (apertura-cierre, lateralidades, protrusión-retrusión), buscando la posición fisiológica de la ATM, mejorando la relación cóndilo-discal, simetría en el movimiento, normalización tono muscular, mejorar la alineación corporal y reeducar al paciente en una correcta higiene postural, entre otros. Evitando de esa manera la realización de modificaciones oclusales como son la ortodoncia, el tallado selectivo, la reconstrucción de la anatomía oclusal y la cirugía.
  • La disfunción muscular puede provocar dolor referido a otras zonas del cuerpo y no se deben confundir los síntomas referidos (cabeza, cuello, oido) como patologías por sí mismas.
  • Se ha observado que después del tratamiento de fisioterapia adecuado los músculos masticatorios y del cuello logran estar en un tono muscular más normal disminuyéndose los signos y síntomas.

 

¡¡¡¡NO DUDES EN ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA!!!

 

 

 

 

 

Rocío Haro

Fisioterapeuta

 

 

Bibliografía

  1. Fischer P. Tratamiento fisioterapéutico de disfunciones orofaciales. Labor Dental Clin 2001; 2(5): 171 – 4
  2. Daniel M. Laskin,Director Temporomandibular Joint and Facial Pain Research Center University of Illinois Medical Center.
  3. Carlsson, C.R. Epidemiology and treatment need for temporomandibular disorders. J Orofac Pain 1999; 13: 232-37.
  4. García De Hombre AM. Trastorno doloroso y vértigo referido al oído. Derivación frecuente al ORL. An Med Interna 2005; 22 (2): 88-90.
  5. Ilzarde LM. Bruxismo y terapia de modificación de conducta. Disponible en: https://www.reddental.com
  6. Sadwosky C. Temporomandibular disorders and functional occlusion after orthodontic treatment of two long term studies. Am J Orthod 1984;86(5):386-90
  7. CHAMORRO, Jorge (2004). Terapia Orofacial y Miofuncional. Tratamiento de apoyo en
  8. II Jornadas de Logopedia, ALPA (2004). Terapia Miofuncional. Trastornos de la ATM.
  9. William S. Parker, Richard A. Chole Tinnitus, vertigo, and temporomandibular disorders American Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics February 1995. Vol. 107,
  10. Girardin M, Höppner IP. Terapia manual de la disfunción neuromuscular y articular. Técnica de L. M. Jones. Barcelona: Pardotribo; 1998.

Podemos concluir que:

  • La articulación temporomandibular es compleja y requiere la actuación de un enfoque multidisciplinario.
  • Es la fisioterapia quien tiene como objetivo restaurar la función y la movilidad en ATM y columna cervical, lograr unos arcos de movilidad articular adecuados y completos en la ATM de (apertura-cierre, lateralidades, protrusión-retrusión), buscando la posición fisiológica de la ATM, mejorando la relación cóndilo-discal, simetría en el movimiento, normalización tono muscular, mejorar la alineación corporal y reeducar al paciente en una correcta higiene postural, entre otros. Evitando de esa manera la realización de modificaciones oclusales como son la ortodoncia, el tallado selectivo, la reconstrucción de la anatomía oclusal y la cirugía.
  • La disfunción muscular puede provocar dolor referido a otras zonas del cuerpo y no se deben confundir los síntomas referidos (cabeza, cuello, oido) como patologías por sí mismas.
  • Se ha observado que después del tratamiento de fisioterapia adecuado los músculos masticatorios y del cuello logran estar en un tono muscular más normal disminuyéndose los signos y síntomas.

 

¡¡¡¡NO DUDES EN ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA!!!

 

 

 

Bibliografía

  1. Fischer P. Tratamiento fisioterapéutico de disfunciones orofaciales. Labor Dental Clin 2001; 2(5): 171 – 4
  2. Daniel M. Laskin,Director Temporomandibular Joint and Facial Pain Research Center University of Illinois Medical Center.
  3. Carlsson, C.R. Epidemiology and treatment need for temporomandibular disorders. J Orofac Pain 1999; 13: 232-37.
  4. García De Hombre AM. Trastorno doloroso y vértigo referido al oído. Derivación frecuente al ORL. An Med Interna 2005; 22 (2): 88-90.
  5. Ilzarde LM. Bruxismo y terapia de modificación de conducta. Disponible en: https://www.reddental.com
  6. Sadwosky C. Temporomandibular disorders and functional occlusion after orthodontic treatment of two long term studies. Am J Orthod 1984;86(5):386-90
  7. CHAMORRO, Jorge (2004). Terapia Orofacial y Miofuncional. Tratamiento de apoyo en
  8. II Jornadas de Logopedia, ALPA (2004). Terapia Miofuncional. Trastornos de la ATM.
  9. William S. Parker, Richard A. Chole Tinnitus, vertigo, and temporomandibular disorders American Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics February 1995. Vol. 107,
  10. Girardin M, Höppner IP. Terapia manual de la disfunción neuromuscular y articular. Técnica de L. M. Jones. Barcelona: Pardotribo; 1998.

 

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