Tratamiento fisioterápico de la artrosis de rodilla o gonartrosis

La gonartrosis o artrosis de rodilla consiste en la artrosis (enfermedad degenerativa articular) localizada en la articulación de la rodilla. Se caracteriza por una pérdida progresiva del cartílago articular y por cambios en los márgenes articulares y en el hueso subcondral.

La sintomatología incluye:

  • dolor articular de evolución lenta.
  • Rigidez articular.
  • Limitación de la movilidad.
  • Sinovitis secundaria.

Dentro de la artrosis, la gonartrosis es la que más sintomatología da junto a la artrosis de la columna vertebral.

La artrosis de rodilla consiste en el desgaste difuso del cartílago articular. Este desgaste de la articulación produce dolor en las rodillas, sensación de bloqueo y crepitaciones. La artrosis se trata, por lo general, a través de un tratamiento conservador con:

  • Analgésicos.
  • Control de la actividad física (si puede ser por un especialista de la actividad física).
  • Control del peso.

 

Tratamiento de fisioterapia en la gonartrosis

            Los objetivos del tratamiento para la gonartrosis son los siguientes:

  • Disminuir el dolor y la inflamación.
  • Prevenir la aparición de deformidades y el avance rápido de la enfermedad.
  • Mantener amplitudes de movimiento funcionales.
  • Conservar la fuerza muscular.
  • Desarrollar una marcha funcional.
  • Buscar la independencia en la actividades básicas de la vida diaria.

 

Para ello, los fisioterapeutas utilizamos este tipo de técnicas:

Técnicas analgésicas:

            Brindarán al paciente una mayor calidad de vida por la disminución del dolor.

Entre las técnicas analgésicas tenemos:

  • Termoterapia y crioterapia: empleo de calor y frío respectivamente para obtener beneficios en el organismo. Además de disminuir el dolor también disminuyen la inflamación (edema) y los espasmos musculares.
  • Electroterapia: las distintas corrientes se pueden utilizar con fin analgésico y destacan las TENS, interferenciales y diadinámicas.
  • Terapia manual: masajes, técnicas de rearmonización articular, ténicas de decoaptación articular (osteopatía), movilización neuromeningea,… se utilizan con la finalidad de disminuir el dolor. Cada profesional va a elegir entre todas, las técnicas que conoce y en las que se ha formado y aquellas que se adapten mejor a la situación de cada paciente.
  • Educación en el uso de ayudas técnicas: incluirá consejos sobre el uso de bastones, andadores, rodilleras y órtesis, medias elásticas y vendajes funcionales. Se debe informar sobre las ayudas técnicas que mejor se pueden adaptar a la persona.

 

            Técnicas para la mejora de la funcionalidad

 

            El ejercicio terapéutico es la herramienta más utilizada y con mejores resultados en la artrosis de rodilla. Es el componente por excelencia de la fisioterapia para la rodilla: si en alguna articulación o región es esencial el ejercicio terapéutico (además del tratamiento manual) es en la rodilla.

El ejercicio terapéutico incide directa e indirectamente sobre la gonartrosis y/o mejorando la estabilidad, equilibrio de los grupos musculares, fortalecimiento y mejora de la marcha. Las técnicas serán adaptadas a la situación del paciente. Se realizarán de manera suave  y preferentemente en descarga, intentando integrar la rodilla en el esquema motor del miembro inferior.

La musculatura a tener en cuenta será: cuádriceps, isquiotibiales, tríceps sural, tensor de la fascia lata y los músculos de la cadera.

Prestaremos especial atención a la rótula y a las deformidades de la rodilla.

Además para que el tratamiento de fisioterapia tenga mayor éxito deberíamos tener en cuenta:

  • Valorar la importancia de la colaboración del paciente.
  • Tener en cuenta las características de las articulaciones de carga y cómo le afecta la artrosis.
  • Controlar las contracciones isométricas en distintas posiciones.
  • Saber realizar correctamente los ejercicios terapéuticos.
  • Relacionar las molestias con la actividad/sobrecarga.
  • Conocer las posturas no generadoras de flexos.
  • Conocer las técnicas analgésicas domiciliarias.
  • Dominar patrones de marcha ergonómicos con o sin ayudas técnicas.

 

Consejos generales para el paciente con artrosis de rodilla

  • Perder peso en caso de sobrepeso.
  • Adaptar la actividad física.
  • Establecer un plan de ejercicios (por un fisioterapeuta o entrenador personal).

 

Todo ello para retrasar todo lo posible la sustitución de la articulación por una prótesis.

 

 

 

Marina-fisioterapeuta-trainerclub

 

 

 

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

 

¡¡15 COSAS QUE NO SABIAS SOBRE EL DOLOR DE ESPALDA!!

  1. El dolor de espalda es común y normal

El 80% de las personas experimentarán un episodio de dolor de espalda durante su vida. Tener dolor de espalda es como estar cansado o estar triste; no gusta, pero ocurre a casi todo el mundo en algún momento. Lo que no es común, sin embargo, es no recuperarse de ese dolor.

La mayor parte del dolor de espalda de carácter agudo aparece como resultado de simples tensiones o torsiones y el pronóstico es excelente. Durante las dos primeras semanas del episodio de dolor agudo, la mayoría de las personas nos comunicarán que sus síntomas han mejorado de forma importante y casi el 85% del total estarán recuperadas completamente en 3 meses. Sólo un pequeño número de personas desarrollan problemas discapacitantes persistentes.

 

  1. Las pruebas de imagen se necesitan en muy pocas ocasiones

Con frecuencia, tanto los profesionales de la salud como la población en general piensan en hacer pruebas de imagen “por si acaso” hubiera algún problema  serio relacionado con el dolor del paciente. Sin embargo, toda la evidencia científica sugiere  que las pruebas de imagen sólo muestran algo relevante en una pequeñísima minoría de pacientes con dolor de espalda (<5%).

Un profesional sanitario (p.ej., un fisioterapeuta) durante una consulta breve sería capaz de identificar si la prueba de imagen es realmente necesaria en función de los síntomas de esa persona y su historia clínica

 

  1. La interpretación de las pruebas de imagen se debería hacer teniendo en cuenta esta advertencia sanitaria

Tendemos a pensar que tener una prueba de imagen lo suficientemente buena de una columna será de gran ayuda para solucionar el problema del dolor de espalda. Sin embargo, a día de hoy sabemos que la mayoría de las veces éste no es el caso.

Cuando a los pacientes se les realizan pruebas de imagen para el dolor de espalda, la mayor parte de las veces las imágenes muestran cosas que se relacionan vagamente con el dolor. De hecho, hay estudios que han demostrado que incluso la gente que no tiene dolor de espalda tiene discos abombados (52% de las personas), discos degenerados o negros (90%), hernias de disco (28%) y cambios artrósicos visibles (38%).

Desafortunadamente, muchas veces se les dice a las personas con dolor de espalda que estos cambios son muestra de que su espalda está dañada, y esto puede llevarles a experimentar mayor miedo, angustia y evitación de las actividades. La realidad es que la mayoría de estos cambios que se ven en las imágenes son casi como la calvicie – una señal de que la edad y la genética no tiene por qué ser dolorosa.

 

  1. El dolor de espalda no se debe a que haya algo fuera de lugar

No hay pruebas de que el dolor de espalda sea causa de que un hueso o articulación en la espalda se haya salido de su sitio, o de que tu pelvis esté desalineada. En la mayor parte de los pacientes con dolor de espalda, las pruebas de imagen no muestran discos, huesos o articulaciones “salidas”.

 

  1. El reposo en la cama no ayuda

En los primeros días tras la lesión inicial, evitar actividades que agraven la situación puede ayudar a aliviar el dolor, al igual que ocurre con el dolor que se experimenta en cualquier otra parte del cuerpo (como por ejemplo, en un esguince de tobillo).

Sin embargo, existe evidencia científica muy fuerte que nos dice que mantenerse activos y retomar las actividades habituales de forma gradual, incluyendo el trabajo y las aficiones, es importante para ayudar en la recuperación.

Por el contrario, mantener el reposo en cama de forma prolongada no ayuda, y se asocia con mayores niveles de dolor, mayor discapacidad, peor recuperación y mayor absentismo laboral. De hecho, parece que cuanto más tiempo es el reposo en cama del paciente, peor se vuelve su dolor.

 

  1. Más dolor de espalda no significa mayor daño

Esto puede parecer extraño, pero hoy en día sabemos que más dolor no siempre significa mayor gravedad de la lesión. Es más, dos personas con la misma lesión pueden experimentar diferentes niveles de dolor. El grado de dolor que sienten puede variar conforme a numerosos factores, como la situación en la que ha ocurrido el dolor, las experiencias previas de dolor, el estado de ánimo, el miedo, la forma física, los niveles de estrés y el tipo de afrontamiento. Por ejemplo, un atleta o un soldado pueden no experimentar mucho dolor tras una lesión hasta que no se ven en un escenario menos demandante.

Es más, nuestro sistema nervioso tiene la capacidad de regular cuánto dolor percibe una persona en cada momento.  Si una persona tiene dolor de espalda puede que su sistema nervioso se haya vuelto muy sensible, y que esto sea causa de que esté experimentando dolor, incluso cuando la lesión inicial se haya curado. Esto quiere decir que la persona siente más dolor cuando se mueve o trata de hacer algo, aunque no está lesionando su espalda.

Una vez que la persona que tiene dolor de espalda es capaz de distinguir entre el “dolor” que perciben y cualquier preocupación sobre el “daño” que puede estar ocurriendo en su espalda, su participación en el tratamiento es más fácil.

 

  1. Rara vez se necesita cirugía

Sólo una muy pequeña proporción de pacientes con dolor de espalda necesitan cirugía. La mayor parte de los pacientes con dolor de espalda son capaces de manejar su dolor manteniéndose activos, desarrollando una mejor comprensión de lo que significa el dolor, y por la identificación de factores que están relacionados con el mismo. Esto debe ayudarles a continuar con sus actividades condiciones, sin tener que recurrir a la cirugía.

De media, los resultados de la cirugía de columna no son mejores a medio y largo plazo que las intervenciones conservadoras no quirúrgicas, como el ejercicio.

 

  1. Las mochilas son seguras- no hay que preocuparse por ellas

Muchas personas creen que los niños que llevan mochilas pesadas pueden sufrir dolor de espalda. Sin embargo, estudios de investigación no han encontrado relaciones en este sentido y manifiestan que no hay diferencias en el peso de las mochilas entre los niños que desarrollan y no desarrollan dolor de espalda.

Sin embargo, si un niño – o sus padres- creen que la mochilas que cargan es muy pesada, es más probable que desarrolle dolor de espalda, lo que destaca la importancia del miedo en el desarrollo del dolor de espalda. Siendo conscientes de la inactividad y la obesidad de los niños, cargar con una mochila puede ser en verdad una forma simple y saludable de que el niño haga algo de ejercicio.

 

  1. La postura perfecta al sentarse no existe

¿Deberíamos sentarnos todos derechos? Al contrario de la creencia popular, no hay una postura estática y específica estando sentado que haya demostrado prevenir o disminuir el dolor de espalda. Cada forma de sentarse se adapta a cada persona: algunas personas refieren más dolor estando sentados rectos, otros estando encorvados. Por eso mientras que estar encorvado tiene peor reputación, no hay evidencia científica que lo apoye. De hecho, muchas personas con dolor de espalda pueden adoptar posturas muy rígidas (por ejemplo, sentarse extremadamente rectos) con pequeñas variaciones.

La capacidad para cambiar la postura, en vez de mantener la misma, junto con aprender a moverse de forma segura, relajada y de diferentes formas es importante para las personas con dolor de espalda.

 

  1. Levantar pesos y agacharse es seguro

Con frecuencia, las personas con dolor de espalda creen  que  actividades como levantar pesos, agacharse y girar el tronco son peligrosas y deberían evitarse. Sin embargo, al contrario de la creencia popular, hasta la fecha las investigaciones no han encontrado una asociación consistente entre ninguno de estos factores y el dolor de espalda.

Desde luego, una persona puede cargar su espalda si levanta algo en posturas raras o si el peso es mayor del que podría levantar. De igual manera, si la persona tiene dolor de espalda, estas actividades pueden ser más dolorosas que de costumbre. Esto, sin embargo, no significa que la actividad sea peligrosa o que deba evitarse.

Aunque se puede producir un incidente levantando peso o agachándose y esto puede provocar dolor de espalda en un primer momento, tanto agacharse como coger peso son gestos normales. Por ello, se deben practicar para ayudar a fortalecer la espalda, al igual que se practica el retorno a la carrera y al deporte tras un esguince de tobillo.

 

  1. Evitar actividades y moverse con cuidado no ayudan a largo plazo

Es habitual, especialmente durante los primeros días del dolor de espalda, que tu manera de moverte se altere de forma importante. Es igual que la cojera tras un esguince de tobillo, que se resuelve a medida que el dolor va desapareciendo. Aunque al principio pueda ser duro, volver a hacer actividades con la espalda que pueden ser dolorosas o que provocan miedo, es importante. Muchas personas, tras un episodio de dolor de espalda, empiezan a moverse diferente debido al miedo al dolor o a creer que una determinada actividad es peligrosa. Esa alteración del movimiento puede no ser saludable a largo plazo y de hecho, puede incluso incrementar la carga en tu espalda.

 

  1. La falta de sueño influye en el dolor de espalda

Cuando alguien tiene dolor, dormir bien puede ser difícil. Sin embargo, funciona en ambos sentidos ya que perturbaciones del sueño pueden desencadenar problemas de espalda en el futuro. De la misma manera que la falta de sueño nos puede generar más estrés, dolor de cabeza, cansancio o tristeza, también puede causar o prolongar el dolor de espalda. Por ello, mejorar las rutinas de sueño y los hábitos puede ser de ayuda para disminuir el dolor.

  1. El estrés, el bajo ánimo y la preocupación influyen en el dolor de espalda

Cómo nos sentimos puede influir en la cantidad de dolor que percibimos. El dolor de espalda puede desencadenarse tras cambios en los niveles de estrés, ansiedad o cambios de ánimo.

Al igual que estos factores se relacionan con otras presentaciones clínicas como el herpes labial, el síndrome del colon irritable y la fatiga; también tienen una gran influencia en el dolor de espalda. Por ello, manejar nuestro estrés, el ánimo y los niveles de ansiedad a través de actividades que nos gusten y mediante la relajación puede ser realmente beneficioso y puede ayudar en el dolor de espalda.

 

  1. El ejercicio es bueno y seguro = el ejercicio seguro, es bueno

Mucha gente con dolor tiene miedo de realizar ejercicio y lo evita ya que piensan que puede causarle más complicaciones. ¡Pero no es cierto! Sabemos que el ejercicio de forma regular ayuda a mantenernos en forma y saludables. Es más, disminuye el dolor y el malestar. El ejercicio relaja la tensión muscular, ayuda al estado de ánimo y refuerza el sistema inmune cuando se empieza de forma gradual.

Todas las formas de ejercicio son beneficiosas, sin que existan grandes diferencias en su efectividad- así que escoge una que te guste, que puedas realizar y que con la que estés cómodo.

Caminar, usar las escaleras, pedalear, correr, trotar y estirarse son todas adecuadas y ayudan a relajar toda la tensión muscular de tu cuerpo.

Si tienes dolor, empezar a realizar ejercicio puede ser duro. Los músculos que no se usan perciben más dolor que los músculos sanos. Por lo tanto, si sientes dolor tras el ejercicio, esto no indica que te hayas lesionado.

 

  1. El dolor de espalda persistente PUEDE mejorar

Ya que el dolor de espalda se asocia a muchos factores que varían entre individuos, los tratamientos dirigidos a los factores más relevantes en cada individuo pueden ser efectivos. No encontrar alivio tras múltiples tratamientos diferentes es muy frustrante y puede hacer que las personas pierdan la esperanza.

Sin embargo, esto es muy común ya que la mayoría de los tratamientos se dirigen sólo a un factor, por ejemplo alguien va a que le den un masaje por su dolor muscular pero no se tratan sus posibles alteraciones del sueño, su estado físico o el nivel de estrés.

Saber identificar los diferentes factores implicados en cada individuo y tratar de abordarlos, puede disminuir significativamente el dolor y hacer que las personas pueden vivir una vida más feliz y más sana.

 

Después de todo esto, si tiene alguna duda ¡consúltenos!

 

 

Bibliografia

Artículo original de Mary O’Keeffe (University of Limerick), Dr Kieran O’Sullivan (University of Limerick), Dr Derek Griffin (Tralee Physiotherapy Clinic), con el título 15 things you didn’t know about back pain

El dolor de espalda es tan prevalente que cuesta en Irlanda más que el tratamiento para el cáncer y la diabetes juntos, pero existen todavía muchos mitos respecto a esta condición. Preguntamos a algunos expertos irlandeses para que arrojen algo de luz a esta situación tan común como lo es el dolor de espalda. La mayor parte de los costes están relacionados con el tratamiento de personas que presentan dolor continuado. (…)

 

 

 

 

Rocío Haro

Graduada en fisioterapia

Colegiada nº: 7736

TRAS DOS SEMANAS DE COMPLETO DESCANSO…¿PERDEMOS FUERZA Y MASA MUSCULAR?

Muchas veces nos volvemos locos al no ir un día o una semana al gimnasio. Pero… ¿pueden mantenerse la fuerza y la masa muscular tras dos semanas sin entrenar absolutamente nada? Y una pregunta más , tras estas dos semanas de no entrenar ¿Cuánto mejoraremos en fuerza y ganancias de masa muscular cuando empecemos a entrenar de nuevo?

Revisión del estudio : Resistance Training-Induced Elevations in Muscular Strength in Trained Men Are Maintained After 2 Weeks of Detraining and Not Differentially Affected By Whey Protein Supplementation. Hwang et al. (2017)

Puntos clave

  1. Este estudio examinó el ratio del cambio en fuerza y masa muscular tras un periodo de 4 semanas de entrenamiento, 2 semanas de absoluto descanso y 4 semanas de vuelta al entrenamiento.
  2. La masa muscular y la fuerza no disminuyeron despues de las dos semanas de descanso.
  3. La fuerza aumentó tras el periodo total de 10 semanas significativamente pero no hubo cambios notables en resistencia muscular, hipertrofia o composición corporal.

Como bien sabemos, el entrenamiento de pesas produce aumentos tanto en masa muscular como en fuerza. Algo bien conocido también en el entrenamiento de pesas es que, tras un periodo corto de no entrenar, el tejido muscular es bastante resistente a su propia reducción tanto en calidad como en cantidad. La masa muscular y la fuerza no se pierden tan rápido. Aun así, aunque el tejido muscular sea resistente a este periodo corto de desentrenamiento, sigue habiendo una posibilidad de perder calidad en este tejido.

PROTOCOLO

El estudio que presentamos en revisión tuvo a los sujetos entrenando 4 semanas , tras esto dos semanas de descanso total y terminaro con 4 semanas de vuelta al entrenamiento. Los sujetos (20 en este caso) tenían minimo un año de experiencia en el entrenamiento de pesas.

Las medidas analizadas fueron la RM (Repetición Máxima) en prensa y la resistencia muscular (máximas repeticiones al 75% de la RM) también en prensa. Junto a esto se analizó la masa muscular, el % de grasa corporal y la sección transversal del recto femoral. Estas medidas se analizarón antes de empezar el estudio, tras las dos semanas de descanso y tras las dos semanas de vuelta a los entrenamientos, es decir, al final de estudio.

El protocolo de entrenamiento que llevaron a cabo durante el estudio fue el siguiente:

 

Los ejercicios usados en los dos días de tren superior (Upper body) fueron el press de banca, jalón al pecho, pres de hombros, remo gironda , encogimientos de trapecio, aperturas de pectoral , curl de bíceps y extensión de tríceps en polea junto con curls abdominales.

Los ejercicios usados en los dos días de tren inferior ( Lower Body) fueron la prensa, extensiones lumbares, subida al step, curl femoral, extensión de cuádriceps , elevaciones de gemelos y crunch abdominal.

RESULTADOS

La resistencia muscular no aumentó en ningún punto durante el estudio. Curiosamente, la fuerza no mejoró tras las 4 primeras semanas de entrenamiento pero mejoró tras las dos semanas de descanso y y aumentó más aún tras las 4 semanas de vuelta al entrenamiento finales. No hubo cambios en cuanto a ganancias de masa muscular entre grupos.

*En el estudio hubo dos grupos, unos tomaron suplementación de proteína tras los entrenamientos y el otro carbohidratos ya que se quería ver si esto afectaba a la composición corporal y a la fuerza…pero nos centraremos en el entrenamiento y no en esto. Simplemente añadir que no hubo diferencias entre grupos fuera cual fuera la suplementación dada después de los entrenamientos.

 

DEBEMOS TENER EN CUENTA QUE…

1 Parece ser que si son necesarias 1 o 2 semanas de descanso, puedes tomarlas sin ningún tipo de efecto negativo en tu rendimiento o con un efecto mínimo.

2 Tenemos que tener en cuenta que la fuerza y la resistencia muscular se midió en la prensa, un ejercicio en el que no se necesita ningún aprendizaje de patrones motores o una técnica perfecta. Si los ejercicios hubieran sido sentadilla, press de banca o clean and jerk  por ejemplo, quizás el grado en el que hubiéramos perdido fuerza hubiera sido mayor debido al control motor necesario en dichos ejercicios.

3 Los resultados tanto en fuerza como en hipertrofia pre estudio a post estudio fueron pequeños. Debemos recordar que los sujetos tenían un año de experiencia ya en el entrenamiento de fuerza y que, si nos fijamos en el protocolo de entrenamiento, no era algo muy exigente con lo que se pueda esperar mucha mejora a corto plazo de alguien con experiencia previa.

4 Este estudio anima a cualquier atleta que necesite un break mental o no pueda entrenar por la razón que sea a que puede tomarlo sin que haya una pérdida de rendimiento significativa e incluso con resultados positivos tras este.

5 Cómo último punto recalcar que el entrenador personal debe asegurarse de que tras el periodo de descanso, la vuelta al entrenamiento sea progresiva , si volvemos a entrenar con la mismo volumen e intensidad con el que terminamos el anterior ciclo de entrenamiento previo al descanso, el daño muscular y el peligro de lesión aumentarán.

JoseMiguelMartin-entrenador

 

 

 

 

 

 

 

 

Jose Miguel Martín

 

REFERENCIAS

*Este artículo fue traducido del escrito por Michael C. Zourdos que podemos encontrar en la base de datos MASS.

 

 

  1. Hwang PS, Andre TL, McKinley-Barnard SK, Marroquín FE, Gann JJ, Song JJ, Willoughby DS. Resistance Training–Induced Elevations in Muscular Strength in Trained Men Are Maintained After 2 Weeks of Detraining and Not Differentially Affected by Whey Protein Supplementation. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2017 Apr 1;31(4):869-81.

 

  1. Ogasawara R, Yasuda T, Sakamaki M, Ozaki H, Abe T. Effects of periodic and continued resistance training on muscle CSA and strength in previously untrained men. Clinical physiology and functional imaging. 2011 Sep 1;31(5):399-404.

 

  1. Blazevich AJ, Cannavan D, Coleman DR, Horne S. Influence of concentric and eccentric resistance training on architectural adaptation in human quadriceps muscles. Journal of Applied Physiology. 2007 Nov 1;103(5):1565-75.

 

  1. Campos GE, Luecke TJ, Wendeln HK, Toma K, Hagerman FC, Murray TF, Ragg KE, Ratamess NA, Kraemer WJ, Staron RS. Muscular adaptations in response to three different resistance-training regimens: specificity of repetition maximum training zones. European journal of applied physiology. 2002 Nov 7;88(1):50-60.

CREATINA – Lo que debes saber

La creatina es uno de los suplementos nutricionales más utilizados en el mundo del deporte, ya existe la creencia de que favorece el aumento de la masa muscular y la fuerza.

Por ello, hoy vamos a analizar esta sustancia, comprobaremos si realmente su uso está justificado por evidencias científicas que respalden esta creencia o simplemente, como tantos otros suplementos nutricionales, se consume por su popularidad y no por sus efectos ergogénicos reales.

 

¿QUÉ ES LA CREATINA?

La creatina es un compuesto nitrogenado presente en nuestro organismo. La síntesis se produce predominantemente en el hígado, los riñones y, en menor medida, en el páncreas. El resto de la creatina disponible para el cuerpo se obtiene a través de la dieta mediante el consumo de carnes y pescados principalmente.

Esta sustancia fue descubierta en 1832, aunque empezó a estudiarse y analizarse con profundidad a partir de 1920, que fue cuando comenzó la investigación sobre su suplementación.

En los años 90, la creatina se volvió un suplemento muy popular entre los atletas de alto rendimiento, y especialmente, a raíz de los Juegos Olímpicos de 1992, cuando algunos atletas fueron suplementados con esta sustancia obteniendo buenos resultados en la competición.

Las encuestas señalan que entre un 17 y un 74% de los atletas de varias edades y disciplinas deportivas usan creatina, siendo especialmente prevalente su uso en deportes de fuerza.

 

¿QUÉ EFECTOS PRODUCE EN NUESTRO ORGANISMO?

La utilidad de la creatina en el deporte, radica en que una vez sintetizada ésta se transporta al músculo, donde su principal función es suministrar energía, ya que lo que hace es combinarse con fosfato originando fosfocreatina y en los momentos en que se incrementa la demanda energética, esta se utiliza para producir ATP, la principal fuente de energía de nuestro organismo.

Los deportes de fuerza como el levantamiento de pesas, que conllevan esfuerzos cortos e intensos, dependen fundamentalmente de esta forma de obtención de energía, que se denomina sistema anaeróbico aláctico. Este es el único sistema de combustible en los músculos que puede producir energía a una tasa suficientemente alta para realizar estas actividades. Pero la limitación que tiene es la baja rentabilidad que presenta, ya que solo puede suministrar energía durante unos segundos antes de que las reservas de ATP se agoten.

El efecto beneficioso de la suplementación con creatina se debe a que permite la resíntesis de ATP más rápidamente, permitiendo por tanto la realización de más repeticiones de un mismo ejercicio en cada serie y mejorando también la recuperación muscular tras el ejercicio.

 

¿CÓMO SE CONSUME?

Respecto a la forma de administración de este suplemento, los estudios muestran que los suplementos orales de monohidrato de creatina (20-25g/día, administrados durante 5 días en 4 tomas), incrementan el contenido muscular de creatina en forma de fosfocreatina. De esta manera, los atletas pueden comenzar un ejercicio de alta intensidad con niveles mayores de creatina muscular disponible para la producción de energía.

Después de esta fase de “carga”, la dosis óptima de mantenimiento para conseguir los niveles musculares adecuados de creatina en los deportistas que entrenan intensamente se estima que está en torno a 0,1g por kilo de peso, aunque algunos estudios indican que dosis mayores a 5g pueden aumentar la concentración total de creatina extracelular e inhibir su transporte al interior de la célula muscular.

 

RIESGOS Y CONTRAINDICACIONES:

No existen evidencias contundentes que respalden otros efectos adversos de la creatina que no sea la ganancia de peso. Estos cambios en el peso corporal, se explican por el incremento del agua corporal en los compartimentos intracelulares musculares, que estaría asociado al incremento en la concentración de creatina dentro de la célula.

Otros efectos adversos relacionados con la suplementación con creatina tales como deshidratación, calambres musculares, o alteración de la función renal, entre otros, no han sido demostrados, por lo que no parece haber un hallazgo consistente de cualquier efecto adverso que pueda provocar la suplementación con creatina en individuos normales y saludables.

 

CONCLUSIONES:

La suplementación con creatina es una estrategia nutricional segura y efectiva para aumentar el rendimiento durante el ejercicio y que como ya se ha dicho, parece proveer efectos más beneficiosos cuando la actividad implica la realización de ejercicios de alta intensidad y corta duración, como el que se practica en los deportes de fuerza.

No obstante, sus efectos ergogénicos siempre estarán supeditados a la realización de una dieta y ejercicio físico adecuados y bien planificados.

Nuestro consejo es que consultes siempre a un profesional de la salud antes de iniciar la suplementación con cualquier tipo de sustancia.

Thais-dietista-trainerclub

 

 

 

 

Thais – Dietista

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Gilli M V, Carrillo P, Los efectos que produce la creatina en la performance deportiva. Invenio 201114101-115.
  2. Antonio J., Ciccone V. The effects of pre versus post workout supplementation of creatine monohydrate on body composition and strength. J Int Soc Sports Nutr. 2013 Aug 6;10:36. doi: 10.1186/1550-2783-10-36. eCollection 2013.
  3. Azizi M. (2011). The effect of a short-term creatine supplementation on some of the anaerobic performance and sprint swimming records of female competitive swimmers. Procedia-Social and Behavioral Sciences, 15, 1626-1629.
  4. Cooper R., Naclerio F., Allgrove J., Jiménez A. (2012). Creatine supplementation with specific view to exercise/sports performance: an update. Journal of the International Society of Sports and Nutrition, 9 (1), 19-33.
  5. Lugaresi R., Leme M., De Salles Painelli V., Murai I. H., Roschel H., Sapienza M. T., Lancha A. H., Gualano B. (2013). Does long-term creatine supplementation impair kidney function in resistance-trained individuals consuming a high-protein diet? Journal of the International Society of Sports Nutrition, 10 (1), 10-26.
  6. J R Poortmans, E S Rawson, L M Burke, S J Stear y L M Castell (2016). A–Z de los Suplementos Nutricionales: Suplementos Dietarios, Alimentos para la Nutrición Deportiva y Ayudas Ergogénicas para la Salud y el Rendimiento: Parte 11.
    1. (ORIGINAL: J. R. Poortmans, E. S. Rawson, L. M. Burke, S. J. Stear and L M Castell. (2010) .BJSM reviews: A–Z of nutritional supplements: dietary supplements, sports nutrition foods and ergogenic aids for health and performance Part 11. Br. J. Sports Med. 44:765-766)
  7. Santesteban Moriones V, Ibáñez Santos J. Ayudas ergogénicas en el deporte. Nutr Hosp 2017;34:204-215.
  8. Christian Colls Garrido, José Luis Gómez-Urquiza, Guillermo Arturo Cañadas-De la Fuente, Rafael Fernández-Castillo. Uso, efectos y conocimientos de los suplementos nutricionales para el deporte en estudiantes universitarios. Nutr Hosp. 2015;32(2):837-844.

 

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 2/2

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con las acciones según el puesto específico que ocupa cada jugador en el terreno de juego y, por último, la superficie de contacto.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ACCIONES SEGÚN EL PUESTO ESPECÍFICO

Ha sido sugerido en diversas ocasiones que las acciones de juego están directamente relacionadas con la posición de los jugadores en el terreno de juego5. Los jugadores han de desarrollar ciertas características físicas basadas en las demandas de su puesto especifico29.

Siguiendo a Bush, Barnes, Archer, Hogg, y Bradley30, en su estudio realizado con jugadores de Premier League, identificaron como la intensidad de desplazamiento y las distancias recorridas a alta intensidad aumentó un 30-50% en las últimas siete temporadas. Además, el número de pases por partido también se incrementó en un 40%. Estos datos concuerdan con los encontrados por Wallace y Norton31 en su estudio longitudinal, teniéndose en cuenta los datos obtenidos y analizando los partidos de fase final de campeonatos del mundo FIFA durante 44 años. Ambos estudios describen las diferencias encontradas según la posición específica del futbolista en el terreno de juego. De esta manera, los centrocampistas muestran mayores distancias totales durante los partidos que las realizadas por los defensas centrales. Asimismo, los centrocampistas centrales junto con los interiores muestran más desplazamientos a alta intensidad32-33.

Los defensas son los que pasan un mayor porcentaje del tiempo del partido andando, trotando o saltando, mientras que sus estadísticas son menores en cuanto a la realización de sprint o carreras, con respecto a las otras posiciones. Sin embargo, pasan un mayor porcentaje de tiempo saltando y desplazándose hacia atrás con respecto a los otros puestos9. Por otra parte, los centrocampistas, pasan la mayor parte del tiempo corriendo. De ahí, que las mayores distancias recorridas en un partido son las realizadas por los jugadores que ocupan estas posiciones. Los delanteros superan, junto con los interiores y extremos, el tiempo que pasan realizando esprines respecto a las demás posiciones34.

Varias razones han sido propuestas tratando de explicar las diferencias encontradas según la posición del jugador. La investigación muestra como las diferencias existentes en el consumo máximo de oxigeno dependen de la posición, diferenciando a los centrocampistas y a los defensas laterales como las posiciones que mayores valores presentan35, mientras que otros autores no han encontrado diferencias36. Sin embargo, estas posiciones han mostrado requerir mejores capacidades físicas según los resultados evaluados usando los test de carrera intermitentes5. Además, los jugadores relativos a las posiciones de mediocentro y lateral defensivo desarrollan y completan mayor cantidad de pases comparados con otras posiciones37.

A pesar de los datos descritos, existe una carencia de estudios que adopten un planteamiento integrado a la hora de analizar las demandas físicas, los indicadores técnicos y tácticos y la relación de estos con la posición especifica de los jugadores en la búsqueda del entendimiento de todo lo relacionado con el rendimiento en el futbol profesional29.

 

SUPERFICIE DE CONTACTO

Dentro de los factores extrínsecos, las botas juegan un papel esencial. Entre sus funciones están la de adherirse a la superficie de juego, proteger el pie, ajustarse a la fisonomía del pie, etc.38. Sin embargo, una mala elección del calzado puede influir directamente en la aparición de lesiones sin contacto o de etiología no conocida incidiendo de manera directa en el rendimiento39-40, siendo, además, las principales responsables de fracturas de huesos del pie por estrés41. Por ello, la elección del calzado apropiado debe de ser considerado como un paso importante debido a que las fuerzas y momentos que actúan sobre el cuerpo se modifican según la superficie de apoyo, así el tipo de calzado y las condiciones meteorológicas pueden influir directamente en el contacto con la superficie42.

Se tiene que tener en cuenta la distancia media recorrida por el futbolista a lo largo de un partido, siendo ésta de 10,8 km42. Entre un 19% y un 52,9% son esfuerzos caracterizados por realizarse a intensidades submáximas y máximas. Siguiendo a Lago4, se pueden registrar entre 30 y 185 intensidades máximas de distinta duración durante un partido de fútbol. Además, se observan hasta 1100 cambios de actividad como pueden ser aceleraciones, desaceleraciones, paradas, cambios de ritmo, cambios de dirección, etc.43. Todas estas variables afectan al futbolista en el momento que se deben soportar cargas mecánicas superiores hasta dos y tres veces de su propio peso corporal. Por lo tanto, la superficie es un factor primordial a tener en cuenta cuando se tratan de conocer las variables que afectan de forma directa al rendimiento de los jugadores44.

Uno de los aspectos importantes en la elección de la superficie de contacto es el agarre38. En concreto, las presiones presentan valores mayores en la parte media o intermedia del pie en relación con la parte lateral durante los cambios de dirección y la carrera44. En este sentido, el grado de presión plantar según la distribución de los tacos determina la probabilidad de causar lesiones por estrés. Por tanto, la distribución de los tacos ha de ser homogénea, siendo las botas de “multitacos” las que menor presión plantar generan y con ello la reducción de molestias y lesiones durante la práctica deportiva el grado de presión plantar que ejerce una determinada distribución de los tacos determina el potencial que tiene esa bota de producir lesiones por estrés45. Por último, cabe destacar que no se han encontrado diferencias en el rendimiento según la forma de los tacos (cónico o elíptico) y se considera más importante el material de los tacos que la forma de éstos40.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Bradley PS, Di Mascio M, Peart D, Olsen P, Sheldon B. High-intensity activity profiles of elite soccer players at different performance levels. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(9):2343-51.
  2. Bradley PS, Carling C, Archer D, Roberts J, Dodds A, Di Mascio M, et al. The effect of playing formation on high-intensity running and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2011;29(8):821-30.
  3. Di Salvo V, Baron R, Tschan H, Montero FC, Bachl N, Pigozzi F. Performance characteristics according to playing position in elite soccer. International journal of sports medicine. 2007;28(03):222-7.
  4. Lago C. The influence of match location, quality of opposition, and match status on possession strategies in professional association football. Journal of sports sciences. 2009;27(13):1463-9.
  5. Mohr M, Krustrup P, Bangsbo J. Match performance of high-standard soccer players with special reference to development of fatigue. Journal of sports sciences. 2003;21(7):519-28.
  6. Rampinini E, Coutts AJ, Castagna C, Sassi R, Impellizzeri F. Variation in top level soccer match performance. International journal of sports medicine. 2007;28(12):1018-24.
  7. Borg G. Borg’s perceived exertion and pain scales: Human kinetics; 1998.
  8. Impellizzeri FM, Rampinini E, Coutts AJ, Sassi A, Marcora SM. Use of RPE-based training load in soccer. Medicine and science in sports and exercise. 2004;36(6):1042-7.
  9. Di Salvo V, Gregson W, Atkinson G, Tordoff P, Drust B. Analysis of high intensity activity in Premier League soccer. International journal of sports medicine. 2009;30(03):205-12.
  10. Randers MB, Mujika I, Hewitt A, Santisteban J, Bischoff R, Solano R, et al. Application of four different football match analysis systems: A comparative study. Journal of sports sciences. 2010;28(2):171-82.
  11. Bush M, Barnes C, Archer DT, Hogg B, Bradley PS. Evolution of match performance parameters for various playing positions in the English Premier League. Human movement science. 2015;39:1-11.
  12. Wallace JL, Norton KI. Evolution of World Cup soccer final games 1966–2010: Game structure, speed and play patterns. Journal of Science and Medicine in Sport. 2014;17(2):223-8.
  13. Barros RM, Misuta MS, Menezes RP, Figueroa PJ, Moura FA, Cunha SA, et al. Analysis of the distances covered by first division Brazilian soccer players obtained with an automatic tracking method. Journal of Sports Science and Medicine. 2007:233-42.
  14. Bradley PS, Sheldon W, Wooster B, Olsen P, Boanas P, Krustrup P. High-intensity running in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2009;27(2):159-68.
  15. Ziogas GG, Patras KN, Stergiou N, Georgoulis AD. Velocity at lactate threshold and running economy must also be considered along with maximal oxygen uptake when testing elite soccer players during preseason. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2011;25(2):414-9.
  16. Reilly T, Bangsbo J, Franks A. Anthropometric and physiological predispositions for elite soccer. Journal of sports sciences. 2000;18(9):669-83.
  17. Haugen TA, Tønnessen E, Hem E, Leirstein S, Seiler S. VO2max characteristics of elite female soccer players, 1989-2007. 2014.
  18. Redwood-Brown A, Bussell C, Bharaj HS. The impact of different standards of opponents on observed player performance in the English Premier League. 2012.
  19. Lees A, Nolan L. The biomechanics of soccer: a review. Journal of sports sciences. 1998;16(3):211-34.
  20. Dvorak J, Junge A. Football injuries and physical symptoms a review of the literature. The American Journal of Sports Medicine. 2000;28(suppl 5):S-3-S-9.
  21. Kirkendall DT, Junge A, Dvorak J. Prevention of football injuries. Asian journal of sports medicine. 2010;1(2):81-92.
  22. Steffen K, Andersen TE, Bahr R. Risk of injury on artificial turf and natural grass in young female football players. British journal of sports medicine. 2007;41(suppl 1):i33-i7.
  23. Belloch SL, Soriano PP, Figueres EL. La epidemiología del fútbol: una revisión sistemática/The epidemiology on soccer: a systematic review. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.10(37):22-40.
  24. Bangsbo J, Mohr M, Krustrup P. Physical and metabolic demands of training and match-play in the elite football player. Journal of sports sciences. 2006;24(07):665-74.
  25. McGrath AC, Ozanne-Smith J. Heading injuries out of soccer: A review of the literature: Monash University Accident Research Centre; 1997.
  26. Wong P-l, Chamari K, Chaouachi A, Wisløff U, Hong Y. Difference in plantar pressure between the preferred and non-preferred feet in four soccer-related movements. British journal of sports medicine. 2007;41(2):84-92.

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 1/2

 

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con la distancia total recorrida por los jugadores durante los partidos, la intensidad y velocidad de desplazamiento.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL

Para poder llevar a cabo una intervención apropiada en cualquier modelo de entrenamiento es necesario conocer cuáles son las demandas físicas, fisiológicas o energéticas que requiere la actividad practicada, en este caso el fútbol. Solamente a partir de este conocimiento previo se podrán establecer programas de entrenamiento adecuados para optimizar o regularizar las cualidades condicionales específicas determinantes en el éxito del juego.

Siguiendo a Randers et al.10, las demandas fisiológicas del fútbol están indicadas por las intensidades de ejercicio que se manifiestan en diferentes actividades a lo largo del juego. Para poder evaluar el trabajo de un jugador durante un partido de fútbol y determinar las exigencias energéticas se pueden estudiar una serie de indicadores internos o externos. En los últimos años ha aumentado el interés en este ámbito de estudio con la intención de identificar las demandas requeridas por los futbolistas durante la competición y aplicar los datos encontrados a las sesiones de entrenamiento o protocolos de actuación2.

Son numerosos los estudios que han examinado el rendimiento deportivo a través de los factores externos en diversas ligas profesionales de todo el mundo12-13-14-3-6. A pesar de la plétora de estudios realizados sobre este tema, no existe un criterio definido a la hora de medir las demandas externas que influyen en mayor medida en el rendimiento deportivo, aun así, los parámetros como la distancia total recorrida y particularmente la intensidad a la que se recorre dicha distancia parecen ser indicadores útiles del rendimiento deportivo en fútbol15.

DISTANCIA TOTAL RECORRIDA

Hasta llegar a los sistemas actuales de control y medición de distancias, se ha pasado por varios métodos a lo largo de las últimas décadas16. Según Bosco17, se recorren en un partido de fútbol distancias en torno a los 11 km. Bangsbo, Nørregaard y Thorsoe13 nos hablan de distancias similares, pero observan diferencias entre defensas (10,1 km) y delanteros (10,5 km) y centrocampistas (11, 4 km). Datos que concuerdan con las distancias tomadas mediante el registro directo de los datos mediante un sistema informático (Amisco®), este sistema muestra distancias de 11.240 metros18. Igualmente, estos datos irían en consonancia con los ofrecidos por Di Salvo et al.3 y el sistema Amisco® al analizar a 300 jugadores de élite europeos, encontrando distancias totales recorridas de 11.393 m (+/- 1016).

En la tabla 1 se recopilan todos los datos en relacion a la distancia recorrida agrupando todos los estudios que se han realizado y el método utilizado para contabilizar la distancia recorrida.

 

En el futbol profesional, entre el 1,2% a un 2,4% del total de la distancia cubierta por jugadores es con posesión del balón, con distancias que dependen de las posiciones de juego3. Durante los partidos, los jugadores cubren una distancia media de 191.0 ± 80.3 metros en posesión del balón.

 

La posesión de balón es uno de los factores más importantes en el transcurso de los partidos. Este factor es especialmente relevante debido a que el éxito del equipo es de carácter multifactorial. Los indicadores técnicos (ej. porcentaje total de posesión de balón, pases precisos y cantidad de estos, etc.) van a predecir el éxito tanto o más que los indicadores físicos internos20. La posesión de balón, uno de los indicadores más populares4, ha sido estudiada en diversas ocasiones y se ha mostrado como uno de los aspectos más determinantes en el juego4-21. En relación con la posesión de balón, jugar con rivales de mayor calidad técnica está asociado a la reducción importante del tiempo en posesión del balón4, y por ello, los equipos que tienen menos tiempo el balón tienden a recorrer mayores distancias a mayor intensidad a la hora de intentar recuperar la pelota. Por otro lado, la posesión de balón va a estar determinada por diversos factores como son la localización del partido, la posición en el terreno de juego, el sistema táctico del equipo y el nivel técnico entre otros21.

 

INTENSIDAD Y VELOCIDAD DE DESPLAZAMIENTO DURANTE EL PARTIDO

A continuación, se describen los resultados obtenidos por dos autores en referencia al porcentaje de tiempo de partido realizado a distintas intensidades y a la distancia recorrida durante un partido de fútbol. Según Bosco17, el 70% de la distancia recorrida se realiza andando o a un nivel de esfuerzo bajo, el 20% es hecho a velocidad submáxima, y el 10% restante es realizado a velocidad máxima, si se tradujera en distancias, dependería del puesto específico del futbolista (Tabla 2).

 

Siguiendo a Bradley et al.20, el tipo de liga en la que compiten los jugadores influye en la intensidad a la que se realizan los desplazamientos. En su estudio, en el que se comparan las tres ligas más importantes de Inglaterra (English Premier League, Football League Championship y Football League One), se comprobó cómo los jugadores de las ligas de menor nivel realizaban desplazamientos a mayor velocidad e intensidad que aquellos que juegan en la Premier League. En oposición a estos resultados, se encuentran los hallados por Andersson et al.23 e Ingebrigtsen et al.24, en los que los datos recogidos sobre futbolistas profesionales mostraron valores mayores de intensidad en el desplazamiento en las ligas escandinavas de mayor nivel en contraposición a las intensidades mostradas en las de menor nivel. Estas discrepancias podrían deberse a diversos factores que influyen en esta variable, como puede ser el carácter profesional del futbol de un país respecto al otro20. Algunos de los factores que se asocian a la complejidad del juego y su contribución al aumento del rendimiento podrían ser la capacidad física del futbolista15-25, el nivel técnico26, el sistema táctico utilizado2, el nivel del oponente6, la posesión de balón27, el momento de la temporada5-6, la superficie de juego23 y el contexto y las condiciones meteorológicas28, interactuando y determinando la intensidad de desplazamiento durante los partidos.

 

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

 

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Bradley PS, Di Mascio M, Peart D, Olsen P, Sheldon B. High-intensity activity profiles of elite soccer players at different performance levels. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(9):2343-51.
  2. Bradley PS, Carling C, Archer D, Roberts J, Dodds A, Di Mascio M, et al. The effect of playing formation on high-intensity running and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2011;29(8):821-30.
  3. Di Salvo V, Baron R, Tschan H, Montero FC, Bachl N, Pigozzi F. Performance characteristics according to playing position in elite soccer. International journal of sports medicine. 2007;28(03):222-7.
  4. Lago C. The influence of match location, quality of opposition, and match status on possession strategies in professional association football. Journal of sports sciences. 2009;27(13):1463-9.
  5. Mohr M, Krustrup P, Bangsbo J. Match performance of high-standard soccer players with special reference to development of fatigue. Journal of sports sciences. 2003;21(7):519-28.
  6. Rampinini E, Coutts AJ, Castagna C, Sassi R, Impellizzeri F. Variation in top level soccer match performance. International journal of sports medicine. 2007;28(12):1018-24.
  7. Borg G. Borg’s perceived exertion and pain scales: Human kinetics; 1998.
  8. Impellizzeri FM, Rampinini E, Coutts AJ, Sassi A, Marcora SM. Use of RPE-based training load in soccer. Medicine and science in sports and exercise. 2004;36(6):1042-7.
  9. Di Salvo V, Gregson W, Atkinson G, Tordoff P, Drust B. Analysis of high intensity activity in Premier League soccer. International journal of sports medicine. 2009;30(03):205-12.
  10. Randers MB, Mujika I, Hewitt A, Santisteban J, Bischoff R, Solano R, et al. Application of four different football match analysis systems: A comparative study. Journal of sports sciences. 2010;28(2):171-82.
  11. Reina-Gómez, A, Hernandez-Mendo, A. Revisión de indicadores de rendimiento en fútbol. Revista Iberoamericana de Ciencias de La Actividad Física y El Deporte, 2012;1(1):1–14.
  12. Andersson H, Ekblom B, Krustrup P. Elite football on artificial turf versus natural grass: movement patterns, technical standards, and player impressions. Journal of sports sciences. 2008;26(2):113-22.
  13. Bangsbo J, Nørregaard L, Thorsoe F. Activity profile of competition soccer. Canadian journal of sport sciences= Journal canadien des sciences du sport. 1991;16(2):110-6.
  14. Di Mascio M, Bradley PS. Evaluation of the most intense high-intensity running period in English FA premier league soccer matches. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2013;27(4):909-15.
  15. Krustrup P, Mohr M, Amstrup T, Rysgaard T, Johansen J, Steensberg A, et al. The yo-yo intermittent recovery test: physiological response, reliability, and validity. Medicine and science in sports and exercise. 2003;35(4):697-705.
  16. Ballesta-Castells C, Romero JG, García JF, Cruz JA. Métodos actuales de análisis del partido de fútbol/Current Methods of Soccer Match Analysis. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. 2015;60:785-803.
  17. Bosco C, Vila JM. Aspectos fisiológicos de la preparación física del futbolista: Paidotribo; 1991.
  18. Martínez FD, de Suso Janáriz JMG, García JLM. Fútbol: bases científicas para un óptimo rendimiento: Ergon; 2004.
  19. Arjol J. Metodología de la Resistencia en fútbol. Máster Universitario de Preparación Física en Fútbol FEF y UCLM. 2004.
  20. Bradley PS, Carling C, Diaz AG, Hood P, Barnes C, Ade J, et al. Match performance and physical capacity of players in the top three competitive standards of English professional soccer. Human movement science. 2013;32(4):808-21.
  21. Lago C, Martín R. Determinants of possession of the ball in soccer. Journal of Sports Sciences. 2007;25(9):969-74.
  22. Mallo J, Mena E, Nevado F, Paredes V. Physical demands of top-class soccer friendly matches in relation to a playing position using global positioning system technology. Journal of human kinetics. 2015;47(1):179-88.
  23. Andersson HÅ, Randers MB, Heiner-Møller A, Krustrup P, Mohr M. Elite female soccer players perform more high-intensity running when playing in international games compared with domestic league games. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(4):912-9.
  24. Ingebrigtsen J, Bendiksen M, Randers MB, Castagna C, Krustrup P, Holtermann A. Yo-Yo IR2 testing of elite and sub-elite soccer players: performance, heart rate response and correlations to other interval tests. Journal of sports sciences. 2012;30(13):1337-45.
  25. Krustrup P, Mohr M, Ellingsgaard H, Bangsbo J. Physical demands during an elite female soccer game: importance of training status. Medicine and science in sports and exercise. 2005;37(7):1242.
  26. Bradley PS, Lago-Peñas C, Rey E, Gomez Diaz A. The effect of high and low percentage ball possession on physical and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of Sports Sciences. 2013;31(12):1261-70.
  27. Rampinini E, Impellizzeri FM, Castagna C, Coutts AJ, Wisløff U. Technical performance during soccer matches of the Italian Serie A league: Effect of fatigue and competitive level. Journal of Science and Medicine in Sport. 2009;12(1):227-33.
  28. Mohr M, Nybo L, Grantham J, Racinais S. Physiological responses and physical performance during football in the heat. PLoS one. 2012;7(6):e39202.
  29. Tourny-Chollet C, Leroy D, Beuret-Blanquart F. Isokinetic knee muscle strength of soccer players according to their position. Isokinetics and exercise science. 2000;8(4):187-93.
CONTACTA CON NOSOTROS

Información importante sobre Cookies:

Este sitio web utiliza cookies propias para ofrecer un mejor servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies