TRAS DOS SEMANAS DE COMPLETO DESCANSO…¿PERDEMOS FUERZA Y MASA MUSCULAR?

Muchas veces nos volvemos locos al no ir un día o una semana al gimnasio. Pero… ¿pueden mantenerse la fuerza y la masa muscular tras dos semanas sin entrenar absolutamente nada? Y una pregunta más , tras estas dos semanas de no entrenar ¿Cuánto mejoraremos en fuerza y ganancias de masa muscular cuando empecemos a entrenar de nuevo?

Revisión del estudio : Resistance Training-Induced Elevations in Muscular Strength in Trained Men Are Maintained After 2 Weeks of Detraining and Not Differentially Affected By Whey Protein Supplementation. Hwang et al. (2017)

Puntos clave

  1. Este estudio examinó el ratio del cambio en fuerza y masa muscular tras un periodo de 4 semanas de entrenamiento, 2 semanas de absoluto descanso y 4 semanas de vuelta al entrenamiento.
  2. La masa muscular y la fuerza no disminuyeron despues de las dos semanas de descanso.
  3. La fuerza aumentó tras el periodo total de 10 semanas significativamente pero no hubo cambios notables en resistencia muscular, hipertrofia o composición corporal.

Como bien sabemos, el entrenamiento de pesas produce aumentos tanto en masa muscular como en fuerza. Algo bien conocido también en el entrenamiento de pesas es que, tras un periodo corto de no entrenar, el tejido muscular es bastante resistente a su propia reducción tanto en calidad como en cantidad. La masa muscular y la fuerza no se pierden tan rápido. Aun así, aunque el tejido muscular sea resistente a este periodo corto de desentrenamiento, sigue habiendo una posibilidad de perder calidad en este tejido.

PROTOCOLO

El estudio que presentamos en revisión tuvo a los sujetos entrenando 4 semanas , tras esto dos semanas de descanso total y terminaro con 4 semanas de vuelta al entrenamiento. Los sujetos (20 en este caso) tenían minimo un año de experiencia en el entrenamiento de pesas.

Las medidas analizadas fueron la RM (Repetición Máxima) en prensa y la resistencia muscular (máximas repeticiones al 75% de la RM) también en prensa. Junto a esto se analizó la masa muscular, el % de grasa corporal y la sección transversal del recto femoral. Estas medidas se analizarón antes de empezar el estudio, tras las dos semanas de descanso y tras las dos semanas de vuelta a los entrenamientos, es decir, al final de estudio.

El protocolo de entrenamiento que llevaron a cabo durante el estudio fue el siguiente:

 

Los ejercicios usados en los dos días de tren superior (Upper body) fueron el press de banca, jalón al pecho, pres de hombros, remo gironda , encogimientos de trapecio, aperturas de pectoral , curl de bíceps y extensión de tríceps en polea junto con curls abdominales.

Los ejercicios usados en los dos días de tren inferior ( Lower Body) fueron la prensa, extensiones lumbares, subida al step, curl femoral, extensión de cuádriceps , elevaciones de gemelos y crunch abdominal.

RESULTADOS

La resistencia muscular no aumentó en ningún punto durante el estudio. Curiosamente, la fuerza no mejoró tras las 4 primeras semanas de entrenamiento pero mejoró tras las dos semanas de descanso y y aumentó más aún tras las 4 semanas de vuelta al entrenamiento finales. No hubo cambios en cuanto a ganancias de masa muscular entre grupos.

*En el estudio hubo dos grupos, unos tomaron suplementación de proteína tras los entrenamientos y el otro carbohidratos ya que se quería ver si esto afectaba a la composición corporal y a la fuerza…pero nos centraremos en el entrenamiento y no en esto. Simplemente añadir que no hubo diferencias entre grupos fuera cual fuera la suplementación dada después de los entrenamientos.

 

DEBEMOS TENER EN CUENTA QUE…

1 Parece ser que si son necesarias 1 o 2 semanas de descanso, puedes tomarlas sin ningún tipo de efecto negativo en tu rendimiento o con un efecto mínimo.

2 Tenemos que tener en cuenta que la fuerza y la resistencia muscular se midió en la prensa, un ejercicio en el que no se necesita ningún aprendizaje de patrones motores o una técnica perfecta. Si los ejercicios hubieran sido sentadilla, press de banca o clean and jerk  por ejemplo, quizás el grado en el que hubiéramos perdido fuerza hubiera sido mayor debido al control motor necesario en dichos ejercicios.

3 Los resultados tanto en fuerza como en hipertrofia pre estudio a post estudio fueron pequeños. Debemos recordar que los sujetos tenían un año de experiencia ya en el entrenamiento de fuerza y que, si nos fijamos en el protocolo de entrenamiento, no era algo muy exigente con lo que se pueda esperar mucha mejora a corto plazo de alguien con experiencia previa.

4 Este estudio anima a cualquier atleta que necesite un break mental o no pueda entrenar por la razón que sea a que puede tomarlo sin que haya una pérdida de rendimiento significativa e incluso con resultados positivos tras este.

5 Cómo último punto recalcar que el entrenador personal debe asegurarse de que tras el periodo de descanso, la vuelta al entrenamiento sea progresiva , si volvemos a entrenar con la mismo volumen e intensidad con el que terminamos el anterior ciclo de entrenamiento previo al descanso, el daño muscular y el peligro de lesión aumentarán.

JoseMiguelMartin-entrenador

 

 

 

 

 

 

 

 

Jose Miguel Martín

 

REFERENCIAS

*Este artículo fue traducido del escrito por Michael C. Zourdos que podemos encontrar en la base de datos MASS.

 

 

  1. Hwang PS, Andre TL, McKinley-Barnard SK, Marroquín FE, Gann JJ, Song JJ, Willoughby DS. Resistance Training–Induced Elevations in Muscular Strength in Trained Men Are Maintained After 2 Weeks of Detraining and Not Differentially Affected by Whey Protein Supplementation. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2017 Apr 1;31(4):869-81.

 

  1. Ogasawara R, Yasuda T, Sakamaki M, Ozaki H, Abe T. Effects of periodic and continued resistance training on muscle CSA and strength in previously untrained men. Clinical physiology and functional imaging. 2011 Sep 1;31(5):399-404.

 

  1. Blazevich AJ, Cannavan D, Coleman DR, Horne S. Influence of concentric and eccentric resistance training on architectural adaptation in human quadriceps muscles. Journal of Applied Physiology. 2007 Nov 1;103(5):1565-75.

 

  1. Campos GE, Luecke TJ, Wendeln HK, Toma K, Hagerman FC, Murray TF, Ragg KE, Ratamess NA, Kraemer WJ, Staron RS. Muscular adaptations in response to three different resistance-training regimens: specificity of repetition maximum training zones. European journal of applied physiology. 2002 Nov 7;88(1):50-60.

CREATINA – Lo que debes saber

La creatina es uno de los suplementos nutricionales más utilizados en el mundo del deporte, ya existe la creencia de que favorece el aumento de la masa muscular y la fuerza.

Por ello, hoy vamos a analizar esta sustancia, comprobaremos si realmente su uso está justificado por evidencias científicas que respalden esta creencia o simplemente, como tantos otros suplementos nutricionales, se consume por su popularidad y no por sus efectos ergogénicos reales.

 

¿QUÉ ES LA CREATINA?

La creatina es un compuesto nitrogenado presente en nuestro organismo. La síntesis se produce predominantemente en el hígado, los riñones y, en menor medida, en el páncreas. El resto de la creatina disponible para el cuerpo se obtiene a través de la dieta mediante el consumo de carnes y pescados principalmente.

Esta sustancia fue descubierta en 1832, aunque empezó a estudiarse y analizarse con profundidad a partir de 1920, que fue cuando comenzó la investigación sobre su suplementación.

En los años 90, la creatina se volvió un suplemento muy popular entre los atletas de alto rendimiento, y especialmente, a raíz de los Juegos Olímpicos de 1992, cuando algunos atletas fueron suplementados con esta sustancia obteniendo buenos resultados en la competición.

Las encuestas señalan que entre un 17 y un 74% de los atletas de varias edades y disciplinas deportivas usan creatina, siendo especialmente prevalente su uso en deportes de fuerza.

 

¿QUÉ EFECTOS PRODUCE EN NUESTRO ORGANISMO?

La utilidad de la creatina en el deporte, radica en que una vez sintetizada ésta se transporta al músculo, donde su principal función es suministrar energía, ya que lo que hace es combinarse con fosfato originando fosfocreatina y en los momentos en que se incrementa la demanda energética, esta se utiliza para producir ATP, la principal fuente de energía de nuestro organismo.

Los deportes de fuerza como el levantamiento de pesas, que conllevan esfuerzos cortos e intensos, dependen fundamentalmente de esta forma de obtención de energía, que se denomina sistema anaeróbico aláctico. Este es el único sistema de combustible en los músculos que puede producir energía a una tasa suficientemente alta para realizar estas actividades. Pero la limitación que tiene es la baja rentabilidad que presenta, ya que solo puede suministrar energía durante unos segundos antes de que las reservas de ATP se agoten.

El efecto beneficioso de la suplementación con creatina se debe a que permite la resíntesis de ATP más rápidamente, permitiendo por tanto la realización de más repeticiones de un mismo ejercicio en cada serie y mejorando también la recuperación muscular tras el ejercicio.

 

¿CÓMO SE CONSUME?

Respecto a la forma de administración de este suplemento, los estudios muestran que los suplementos orales de monohidrato de creatina (20-25g/día, administrados durante 5 días en 4 tomas), incrementan el contenido muscular de creatina en forma de fosfocreatina. De esta manera, los atletas pueden comenzar un ejercicio de alta intensidad con niveles mayores de creatina muscular disponible para la producción de energía.

Después de esta fase de “carga”, la dosis óptima de mantenimiento para conseguir los niveles musculares adecuados de creatina en los deportistas que entrenan intensamente se estima que está en torno a 0,1g por kilo de peso, aunque algunos estudios indican que dosis mayores a 5g pueden aumentar la concentración total de creatina extracelular e inhibir su transporte al interior de la célula muscular.

 

RIESGOS Y CONTRAINDICACIONES:

No existen evidencias contundentes que respalden otros efectos adversos de la creatina que no sea la ganancia de peso. Estos cambios en el peso corporal, se explican por el incremento del agua corporal en los compartimentos intracelulares musculares, que estaría asociado al incremento en la concentración de creatina dentro de la célula.

Otros efectos adversos relacionados con la suplementación con creatina tales como deshidratación, calambres musculares, o alteración de la función renal, entre otros, no han sido demostrados, por lo que no parece haber un hallazgo consistente de cualquier efecto adverso que pueda provocar la suplementación con creatina en individuos normales y saludables.

 

CONCLUSIONES:

La suplementación con creatina es una estrategia nutricional segura y efectiva para aumentar el rendimiento durante el ejercicio y que como ya se ha dicho, parece proveer efectos más beneficiosos cuando la actividad implica la realización de ejercicios de alta intensidad y corta duración, como el que se practica en los deportes de fuerza.

No obstante, sus efectos ergogénicos siempre estarán supeditados a la realización de una dieta y ejercicio físico adecuados y bien planificados.

Nuestro consejo es que consultes siempre a un profesional de la salud antes de iniciar la suplementación con cualquier tipo de sustancia.

Thais-dietista-trainerclub

 

 

 

 

Thais – Dietista

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

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  2. Antonio J., Ciccone V. The effects of pre versus post workout supplementation of creatine monohydrate on body composition and strength. J Int Soc Sports Nutr. 2013 Aug 6;10:36. doi: 10.1186/1550-2783-10-36. eCollection 2013.
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  5. Lugaresi R., Leme M., De Salles Painelli V., Murai I. H., Roschel H., Sapienza M. T., Lancha A. H., Gualano B. (2013). Does long-term creatine supplementation impair kidney function in resistance-trained individuals consuming a high-protein diet? Journal of the International Society of Sports Nutrition, 10 (1), 10-26.
  6. J R Poortmans, E S Rawson, L M Burke, S J Stear y L M Castell (2016). A–Z de los Suplementos Nutricionales: Suplementos Dietarios, Alimentos para la Nutrición Deportiva y Ayudas Ergogénicas para la Salud y el Rendimiento: Parte 11.
    1. (ORIGINAL: J. R. Poortmans, E. S. Rawson, L. M. Burke, S. J. Stear and L M Castell. (2010) .BJSM reviews: A–Z of nutritional supplements: dietary supplements, sports nutrition foods and ergogenic aids for health and performance Part 11. Br. J. Sports Med. 44:765-766)
  7. Santesteban Moriones V, Ibáñez Santos J. Ayudas ergogénicas en el deporte. Nutr Hosp 2017;34:204-215.
  8. Christian Colls Garrido, José Luis Gómez-Urquiza, Guillermo Arturo Cañadas-De la Fuente, Rafael Fernández-Castillo. Uso, efectos y conocimientos de los suplementos nutricionales para el deporte en estudiantes universitarios. Nutr Hosp. 2015;32(2):837-844.

 

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 2/2

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con las acciones según el puesto específico que ocupa cada jugador en el terreno de juego y, por último, la superficie de contacto.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ACCIONES SEGÚN EL PUESTO ESPECÍFICO

Ha sido sugerido en diversas ocasiones que las acciones de juego están directamente relacionadas con la posición de los jugadores en el terreno de juego5. Los jugadores han de desarrollar ciertas características físicas basadas en las demandas de su puesto especifico29.

Siguiendo a Bush, Barnes, Archer, Hogg, y Bradley30, en su estudio realizado con jugadores de Premier League, identificaron como la intensidad de desplazamiento y las distancias recorridas a alta intensidad aumentó un 30-50% en las últimas siete temporadas. Además, el número de pases por partido también se incrementó en un 40%. Estos datos concuerdan con los encontrados por Wallace y Norton31 en su estudio longitudinal, teniéndose en cuenta los datos obtenidos y analizando los partidos de fase final de campeonatos del mundo FIFA durante 44 años. Ambos estudios describen las diferencias encontradas según la posición específica del futbolista en el terreno de juego. De esta manera, los centrocampistas muestran mayores distancias totales durante los partidos que las realizadas por los defensas centrales. Asimismo, los centrocampistas centrales junto con los interiores muestran más desplazamientos a alta intensidad32-33.

Los defensas son los que pasan un mayor porcentaje del tiempo del partido andando, trotando o saltando, mientras que sus estadísticas son menores en cuanto a la realización de sprint o carreras, con respecto a las otras posiciones. Sin embargo, pasan un mayor porcentaje de tiempo saltando y desplazándose hacia atrás con respecto a los otros puestos9. Por otra parte, los centrocampistas, pasan la mayor parte del tiempo corriendo. De ahí, que las mayores distancias recorridas en un partido son las realizadas por los jugadores que ocupan estas posiciones. Los delanteros superan, junto con los interiores y extremos, el tiempo que pasan realizando esprines respecto a las demás posiciones34.

Varias razones han sido propuestas tratando de explicar las diferencias encontradas según la posición del jugador. La investigación muestra como las diferencias existentes en el consumo máximo de oxigeno dependen de la posición, diferenciando a los centrocampistas y a los defensas laterales como las posiciones que mayores valores presentan35, mientras que otros autores no han encontrado diferencias36. Sin embargo, estas posiciones han mostrado requerir mejores capacidades físicas según los resultados evaluados usando los test de carrera intermitentes5. Además, los jugadores relativos a las posiciones de mediocentro y lateral defensivo desarrollan y completan mayor cantidad de pases comparados con otras posiciones37.

A pesar de los datos descritos, existe una carencia de estudios que adopten un planteamiento integrado a la hora de analizar las demandas físicas, los indicadores técnicos y tácticos y la relación de estos con la posición especifica de los jugadores en la búsqueda del entendimiento de todo lo relacionado con el rendimiento en el futbol profesional29.

 

SUPERFICIE DE CONTACTO

Dentro de los factores extrínsecos, las botas juegan un papel esencial. Entre sus funciones están la de adherirse a la superficie de juego, proteger el pie, ajustarse a la fisonomía del pie, etc.38. Sin embargo, una mala elección del calzado puede influir directamente en la aparición de lesiones sin contacto o de etiología no conocida incidiendo de manera directa en el rendimiento39-40, siendo, además, las principales responsables de fracturas de huesos del pie por estrés41. Por ello, la elección del calzado apropiado debe de ser considerado como un paso importante debido a que las fuerzas y momentos que actúan sobre el cuerpo se modifican según la superficie de apoyo, así el tipo de calzado y las condiciones meteorológicas pueden influir directamente en el contacto con la superficie42.

Se tiene que tener en cuenta la distancia media recorrida por el futbolista a lo largo de un partido, siendo ésta de 10,8 km42. Entre un 19% y un 52,9% son esfuerzos caracterizados por realizarse a intensidades submáximas y máximas. Siguiendo a Lago4, se pueden registrar entre 30 y 185 intensidades máximas de distinta duración durante un partido de fútbol. Además, se observan hasta 1100 cambios de actividad como pueden ser aceleraciones, desaceleraciones, paradas, cambios de ritmo, cambios de dirección, etc.43. Todas estas variables afectan al futbolista en el momento que se deben soportar cargas mecánicas superiores hasta dos y tres veces de su propio peso corporal. Por lo tanto, la superficie es un factor primordial a tener en cuenta cuando se tratan de conocer las variables que afectan de forma directa al rendimiento de los jugadores44.

Uno de los aspectos importantes en la elección de la superficie de contacto es el agarre38. En concreto, las presiones presentan valores mayores en la parte media o intermedia del pie en relación con la parte lateral durante los cambios de dirección y la carrera44. En este sentido, el grado de presión plantar según la distribución de los tacos determina la probabilidad de causar lesiones por estrés. Por tanto, la distribución de los tacos ha de ser homogénea, siendo las botas de “multitacos” las que menor presión plantar generan y con ello la reducción de molestias y lesiones durante la práctica deportiva el grado de presión plantar que ejerce una determinada distribución de los tacos determina el potencial que tiene esa bota de producir lesiones por estrés45. Por último, cabe destacar que no se han encontrado diferencias en el rendimiento según la forma de los tacos (cónico o elíptico) y se considera más importante el material de los tacos que la forma de éstos40.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL. PARTE 1/2

 

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. La información ha sido recabada de diversos artículos científicos y revisiones relacionadas con el tema, todos ellos de actualidad y seleccionando únicamente la información que nos interesa en relación a este tema. En el presente artículo se describen los factores externos más importantes y que mayor influencia tienen en el rendimiento del deportista y que se deberían de tener en cuenta. Se muestran las demandas relacionadas con la distancia total recorrida por los jugadores durante los partidos, la intensidad y velocidad de desplazamiento.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas dos décadas ha existido un interés creciente en el ámbito académico y profesional sobre el análisis de los patrones de movimiento y de las acciones técnico-tácticas que acontecen durante los partidos oficiales de fútbol profesional1-2-3-4-5-6.

El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final. Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, el método más utilizado para cuantificar la carga de los jugadores de forma accesible, práctica y no invasiva ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE)7, bien sea en su metodología original o con posteriores modificaciones para las que se han descrito índices de validez superiores8. Además, las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. Sin olvidar el patrón de ejercicio, que puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad6.

Debido a la naturaleza intermitente del juego, uno de los indicadores que determinan la intensidad, es la distancia tota recorrida, ésta representa un parámetro insuficiente para entender por completo los requerimientos físicos y por ello, se entiende que la distancia recorrida a alta velocidad parece ser un indicador fiable para el nivel mostrado durante la competición9-10. Además, las demandas físicas están determinadas por la posición de los futbolistas durante el juego.

Es evidente la importancia de una buena preparación física para realizar los gestos técnicos con mayor precisión y eficacia sin que la condición física sea un factor limitante en el rendimiento deportivo. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo11 y con estos factores, aumentar el espectáculo.

Por otro lado, cabe destacar la relevancia de la realización de una buena planificación en base a los diferentes factores que determinan el rendimiento. Estos factores estarían relacionados con la preparación física, técnica, táctica y psicológica, centrándose el presente estudio en las demandas físicas y en los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo10. Por ello, la preparación del futbolista puede mejorar tanto su rendimiento individual, el rendimiento del equipo y con estos factores, aumentar el espectáculo.

En este contexto, el objetivo del presente trabajo será presentar la revisión de la literatura que muestra todo lo referente a las demandas físicas y fisiológicas características en fútbol, tanto en los entrenamientos como durante los partidos.

 

MÉTODO

Se ha utilizado el buscador ISI Web of Knowledge, el cual alberga diferentes bases de datos. Para llevar a cabo la búsqueda, se han solicitado todas las publicaciones existentes que contienen, en inglés y en español, las palabras claves relacionadas con los factores externos, la carga externa y los diferentes métodos que evalúan las demandas físicas en el fútbol.

La selección llevada a cabo para la revisión de literatura fue establecida en base a tres criterios generales como son la calidad, relevancia y actualidad. Fueron excluidos los artículos que no han cumplido dichos criterios. La calidad de los artículos se ha valorado desde la naturaleza científica de la base de datos en la que se ha realizado la búsqueda. Todo artículo que no presentaba un claro diseño o metodología fue excluido. Igualmente, el formato de cada artículo debía responder a criterios científicos estandarizados de carácter empírico, narrativo o argumentativo, con objetivos y metodologías bien definidas y que contuvieran diseños de estudios válidos y reconocidos.

Se ha seguido la estrategia de bola de nieve para intentar encontrar la mayor cantidad de información posible. Respecto a los criterios de inclusión, se utilizaron artículos, revisiones y libros que se ciñeran al tema de estudio en relación a los requerimientos específicos del fútbol y las variables en relación a las lesiones que afectan al rendimiento. Al ser un tema relevante en el ámbito del fútbol, se limitaron los años de búsqueda desde 1990 a 2016 para intentar ofrecer datos actualizados a las demandas actuales.

ANÁLISIS DE LA CARGA EXTERNA CARACTERÍSTICA EN FÚTBOL

Para poder llevar a cabo una intervención apropiada en cualquier modelo de entrenamiento es necesario conocer cuáles son las demandas físicas, fisiológicas o energéticas que requiere la actividad practicada, en este caso el fútbol. Solamente a partir de este conocimiento previo se podrán establecer programas de entrenamiento adecuados para optimizar o regularizar las cualidades condicionales específicas determinantes en el éxito del juego.

Siguiendo a Randers et al.10, las demandas fisiológicas del fútbol están indicadas por las intensidades de ejercicio que se manifiestan en diferentes actividades a lo largo del juego. Para poder evaluar el trabajo de un jugador durante un partido de fútbol y determinar las exigencias energéticas se pueden estudiar una serie de indicadores internos o externos. En los últimos años ha aumentado el interés en este ámbito de estudio con la intención de identificar las demandas requeridas por los futbolistas durante la competición y aplicar los datos encontrados a las sesiones de entrenamiento o protocolos de actuación2.

Son numerosos los estudios que han examinado el rendimiento deportivo a través de los factores externos en diversas ligas profesionales de todo el mundo12-13-14-3-6. A pesar de la plétora de estudios realizados sobre este tema, no existe un criterio definido a la hora de medir las demandas externas que influyen en mayor medida en el rendimiento deportivo, aun así, los parámetros como la distancia total recorrida y particularmente la intensidad a la que se recorre dicha distancia parecen ser indicadores útiles del rendimiento deportivo en fútbol15.

DISTANCIA TOTAL RECORRIDA

Hasta llegar a los sistemas actuales de control y medición de distancias, se ha pasado por varios métodos a lo largo de las últimas décadas16. Según Bosco17, se recorren en un partido de fútbol distancias en torno a los 11 km. Bangsbo, Nørregaard y Thorsoe13 nos hablan de distancias similares, pero observan diferencias entre defensas (10,1 km) y delanteros (10,5 km) y centrocampistas (11, 4 km). Datos que concuerdan con las distancias tomadas mediante el registro directo de los datos mediante un sistema informático (Amisco®), este sistema muestra distancias de 11.240 metros18. Igualmente, estos datos irían en consonancia con los ofrecidos por Di Salvo et al.3 y el sistema Amisco® al analizar a 300 jugadores de élite europeos, encontrando distancias totales recorridas de 11.393 m (+/- 1016).

En la tabla 1 se recopilan todos los datos en relacion a la distancia recorrida agrupando todos los estudios que se han realizado y el método utilizado para contabilizar la distancia recorrida.

 

En el futbol profesional, entre el 1,2% a un 2,4% del total de la distancia cubierta por jugadores es con posesión del balón, con distancias que dependen de las posiciones de juego3. Durante los partidos, los jugadores cubren una distancia media de 191.0 ± 80.3 metros en posesión del balón.

 

La posesión de balón es uno de los factores más importantes en el transcurso de los partidos. Este factor es especialmente relevante debido a que el éxito del equipo es de carácter multifactorial. Los indicadores técnicos (ej. porcentaje total de posesión de balón, pases precisos y cantidad de estos, etc.) van a predecir el éxito tanto o más que los indicadores físicos internos20. La posesión de balón, uno de los indicadores más populares4, ha sido estudiada en diversas ocasiones y se ha mostrado como uno de los aspectos más determinantes en el juego4-21. En relación con la posesión de balón, jugar con rivales de mayor calidad técnica está asociado a la reducción importante del tiempo en posesión del balón4, y por ello, los equipos que tienen menos tiempo el balón tienden a recorrer mayores distancias a mayor intensidad a la hora de intentar recuperar la pelota. Por otro lado, la posesión de balón va a estar determinada por diversos factores como son la localización del partido, la posición en el terreno de juego, el sistema táctico del equipo y el nivel técnico entre otros21.

 

INTENSIDAD Y VELOCIDAD DE DESPLAZAMIENTO DURANTE EL PARTIDO

A continuación, se describen los resultados obtenidos por dos autores en referencia al porcentaje de tiempo de partido realizado a distintas intensidades y a la distancia recorrida durante un partido de fútbol. Según Bosco17, el 70% de la distancia recorrida se realiza andando o a un nivel de esfuerzo bajo, el 20% es hecho a velocidad submáxima, y el 10% restante es realizado a velocidad máxima, si se tradujera en distancias, dependería del puesto específico del futbolista (Tabla 2).

 

Siguiendo a Bradley et al.20, el tipo de liga en la que compiten los jugadores influye en la intensidad a la que se realizan los desplazamientos. En su estudio, en el que se comparan las tres ligas más importantes de Inglaterra (English Premier League, Football League Championship y Football League One), se comprobó cómo los jugadores de las ligas de menor nivel realizaban desplazamientos a mayor velocidad e intensidad que aquellos que juegan en la Premier League. En oposición a estos resultados, se encuentran los hallados por Andersson et al.23 e Ingebrigtsen et al.24, en los que los datos recogidos sobre futbolistas profesionales mostraron valores mayores de intensidad en el desplazamiento en las ligas escandinavas de mayor nivel en contraposición a las intensidades mostradas en las de menor nivel. Estas discrepancias podrían deberse a diversos factores que influyen en esta variable, como puede ser el carácter profesional del futbol de un país respecto al otro20. Algunos de los factores que se asocian a la complejidad del juego y su contribución al aumento del rendimiento podrían ser la capacidad física del futbolista15-25, el nivel técnico26, el sistema táctico utilizado2, el nivel del oponente6, la posesión de balón27, el momento de la temporada5-6, la superficie de juego23 y el contexto y las condiciones meteorológicas28, interactuando y determinando la intensidad de desplazamiento durante los partidos.

 

CONCLUSIONES

Se puede comprobar como en las últimas dos décadas ha habido un notable incremento en la preocupación por entender las demandas que influyen en el futbol y con ello el rendimiento de los jugadores29.

 

Conocer las demandas físicas y fisiológicas permite al cuerpo técnico de un equipo, controlar las cargas de entrenamiento y tener en cuenta las demandas específicas de cada puesto específico dentro del terreno de juego, así como las velocidades que son más determinantes en el resultado final del partido.

Teniendo en cuenta la presente revisión, se puede comprobar la gran influencia que tienen las demandas externas en el rendimiento de los futbolistas. Este estudio presenta como los jugadores se someten a diferentes cargas e intensidades de desplazamiento según su puesto específico dentro del terreno de juego y la influencia de diversos factores externos en su rendimiento. Los datos mostrados podrían estar atribuidos a las modificaciones tácticas que emplea cada equipo. Por otro lado, la elección de la superficie de contacto puede influir directamente en la aparición de lesiones y de manera directa en el rendimiento del futbolista, por lo tanto, es una variable a tener en cuenta a la hora de poder controlar el rendimiento desde los factores externos.

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Bradley PS, Di Mascio M, Peart D, Olsen P, Sheldon B. High-intensity activity profiles of elite soccer players at different performance levels. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(9):2343-51.
  2. Bradley PS, Carling C, Archer D, Roberts J, Dodds A, Di Mascio M, et al. The effect of playing formation on high-intensity running and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of sports sciences. 2011;29(8):821-30.
  3. Di Salvo V, Baron R, Tschan H, Montero FC, Bachl N, Pigozzi F. Performance characteristics according to playing position in elite soccer. International journal of sports medicine. 2007;28(03):222-7.
  4. Lago C. The influence of match location, quality of opposition, and match status on possession strategies in professional association football. Journal of sports sciences. 2009;27(13):1463-9.
  5. Mohr M, Krustrup P, Bangsbo J. Match performance of high-standard soccer players with special reference to development of fatigue. Journal of sports sciences. 2003;21(7):519-28.
  6. Rampinini E, Coutts AJ, Castagna C, Sassi R, Impellizzeri F. Variation in top level soccer match performance. International journal of sports medicine. 2007;28(12):1018-24.
  7. Borg G. Borg’s perceived exertion and pain scales: Human kinetics; 1998.
  8. Impellizzeri FM, Rampinini E, Coutts AJ, Sassi A, Marcora SM. Use of RPE-based training load in soccer. Medicine and science in sports and exercise. 2004;36(6):1042-7.
  9. Di Salvo V, Gregson W, Atkinson G, Tordoff P, Drust B. Analysis of high intensity activity in Premier League soccer. International journal of sports medicine. 2009;30(03):205-12.
  10. Randers MB, Mujika I, Hewitt A, Santisteban J, Bischoff R, Solano R, et al. Application of four different football match analysis systems: A comparative study. Journal of sports sciences. 2010;28(2):171-82.
  11. Reina-Gómez, A, Hernandez-Mendo, A. Revisión de indicadores de rendimiento en fútbol. Revista Iberoamericana de Ciencias de La Actividad Física y El Deporte, 2012;1(1):1–14.
  12. Andersson H, Ekblom B, Krustrup P. Elite football on artificial turf versus natural grass: movement patterns, technical standards, and player impressions. Journal of sports sciences. 2008;26(2):113-22.
  13. Bangsbo J, Nørregaard L, Thorsoe F. Activity profile of competition soccer. Canadian journal of sport sciences= Journal canadien des sciences du sport. 1991;16(2):110-6.
  14. Di Mascio M, Bradley PS. Evaluation of the most intense high-intensity running period in English FA premier league soccer matches. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2013;27(4):909-15.
  15. Krustrup P, Mohr M, Amstrup T, Rysgaard T, Johansen J, Steensberg A, et al. The yo-yo intermittent recovery test: physiological response, reliability, and validity. Medicine and science in sports and exercise. 2003;35(4):697-705.
  16. Ballesta-Castells C, Romero JG, García JF, Cruz JA. Métodos actuales de análisis del partido de fútbol/Current Methods of Soccer Match Analysis. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. 2015;60:785-803.
  17. Bosco C, Vila JM. Aspectos fisiológicos de la preparación física del futbolista: Paidotribo; 1991.
  18. Martínez FD, de Suso Janáriz JMG, García JLM. Fútbol: bases científicas para un óptimo rendimiento: Ergon; 2004.
  19. Arjol J. Metodología de la Resistencia en fútbol. Máster Universitario de Preparación Física en Fútbol FEF y UCLM. 2004.
  20. Bradley PS, Carling C, Diaz AG, Hood P, Barnes C, Ade J, et al. Match performance and physical capacity of players in the top three competitive standards of English professional soccer. Human movement science. 2013;32(4):808-21.
  21. Lago C, Martín R. Determinants of possession of the ball in soccer. Journal of Sports Sciences. 2007;25(9):969-74.
  22. Mallo J, Mena E, Nevado F, Paredes V. Physical demands of top-class soccer friendly matches in relation to a playing position using global positioning system technology. Journal of human kinetics. 2015;47(1):179-88.
  23. Andersson HÅ, Randers MB, Heiner-Møller A, Krustrup P, Mohr M. Elite female soccer players perform more high-intensity running when playing in international games compared with domestic league games. The Journal of Strength & Conditioning Research. 2010;24(4):912-9.
  24. Ingebrigtsen J, Bendiksen M, Randers MB, Castagna C, Krustrup P, Holtermann A. Yo-Yo IR2 testing of elite and sub-elite soccer players: performance, heart rate response and correlations to other interval tests. Journal of sports sciences. 2012;30(13):1337-45.
  25. Krustrup P, Mohr M, Ellingsgaard H, Bangsbo J. Physical demands during an elite female soccer game: importance of training status. Medicine and science in sports and exercise. 2005;37(7):1242.
  26. Bradley PS, Lago-Peñas C, Rey E, Gomez Diaz A. The effect of high and low percentage ball possession on physical and technical profiles in English FA Premier League soccer matches. Journal of Sports Sciences. 2013;31(12):1261-70.
  27. Rampinini E, Impellizzeri FM, Castagna C, Coutts AJ, Wisløff U. Technical performance during soccer matches of the Italian Serie A league: Effect of fatigue and competitive level. Journal of Science and Medicine in Sport. 2009;12(1):227-33.
  28. Mohr M, Nybo L, Grantham J, Racinais S. Physiological responses and physical performance during football in the heat. PLoS one. 2012;7(6):e39202.
  29. Tourny-Chollet C, Leroy D, Beuret-Blanquart F. Isokinetic knee muscle strength of soccer players according to their position. Isokinetics and exercise science. 2000;8(4):187-93.

Creados para el movimiento

El movimiento es vida y así ha sido desde hace millones de años. De hecho, el movimiento ha ayudado a preservar la vida en el planeta.

 

Nuestros antepasados necesitaban recorrer muchos kilómetros para encontrar alimentos y tenían que emigrar constantemente para sobrevivir. Pero en la época moderna nos hemos movido cada vez menos dando lugar a más enfermedades.

 

Fuimos diseñados para el movimiento. Cada célula de nuestro cuerpo debe moverse para llevar a cabo sus funciones y conservar la vida. Nuestro cuerpo sufre con la falta de movimiento, es algo antinatural.

 

Diariamente realizamos miles de movimientos en nuestras actividades, pero ¿alguna vez has pensado sobre la importancia del movimiento? El ser humano ha sido diseñado para moverse, moverse para satisfacer las necesidades de la vida y si analizamos nuestro cuerpo, entenderemos que no estamos hechos para estar quietos pues todas las partes de nuestro cuerpo intervienen en el movimiento.

 

El esqueleto está formado por huesos y articulaciones necesarios para desplazarnos.

 

Huesos y articulaciones: las articulaciones son la unión de 2 huesos o más y tienen la función de hacer posible el movimiento. Si nuestro brazo estuviese unido de forma fija al antebrazo, ¿cómo podríamos llevarnos algo a la boca? Y esto es solo una actividad.

 

Músculos: los huesos y articulaciones no pueden generar movimiento por sí solos, deben tener un componente motor que con su acción produzca movimiento: los músculos.

 

El Sistema Nervioso: es el encargado de avisar al músculo de que debe contraerse. Los nervios transmiten la información desde nuestro cerebro a todas las partes de nuestro cuerpo.

 

El ser humano está diseñado por un proceso de muchos millones de años para moverse. Siempre lo hemos hecho. Hasta hace unos años que nos hemos sentado en una silla…

 

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DEMANDAS FÍSICAS Y FISIOLÓGICAS INTERNAS CARACTERÍSTICAS DEL FÚTBOL

El fútbol es el deporte más popular en el mundo y lo practican tanto hombres, como mujeres y niños/as con diferentes niveles de experiencia. La práctica del fútbol depende de una multitud de factores como son la técnica, biomecánica, táctica, áreas mentales y demandas fisiológicas. El objetivo del presente artículo es la recogida de diversa información acerca de las demandas físicas y fisiológicas en futbolistas de alto nivel, tanto en entrenamientos como en competición. Conocer las demandas características del fútbol, permite al cuerpo técnico de un equipo controlar las cargas de entrenamiento para así, tratar de manipular la carga en función de los objetivos deseados y adecuar la carga de entrenamiento a la que aparece durante la competición.

  1. INTRODUCCIÓN

El estudio sobre los perfiles de esfuerzo y las demandas fisiológicas en los deportes de equipo ha sido especialmente prolífico en las últimas tres décadas, siendo el fútbol uno de los deportes que más interés ha suscitado entre los investigadores en relación al estudio de las demandas solicitadas durante el desarrollo de partidos y entrenamientos. El fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante, de un componente anaeróbico determinante en el resultado final y está caracterizado por periodos cortos de recuperación activa[1].

Tanto en la investigación científica como en la práctica del fútbol profesional, se han utilizado diversos métodos para la cuantificación de la carga tolerada por los jugadores. Uno de los métodos más utilizados debido a su accesibilidad y su implemento no invasivo, ha sido la percepción subjetiva del esfuerzo, bien sea en su metodología tradicional o con posteriores variaciones para las que se han detallado índices de validez superiores[2]. Las demandas físicas solicitadas durante los partidos de fútbol profesional, han sido ampliamente documentadas en los últimos años[3].

En base a lo descrito anteriormente, el fútbol es un deporte complejo de cooperación-oposición que requiere de una base aeróbica predominante y de un componente anaeróbico determinante en el resultado final.3. Las demandas fisiológicas varían con el nivel de competición, estilo de juego, nivel del rival, posición en el campo y factores ambientales. El patrón de ejercicio puede describirse como interválico y acíclico, con esfuerzos máximos superpuestos sobre una base de ejercicios de baja o moderada intensidad[4].

  1. ANÁLISIS DE LAS DEMANDAS FÍSICAS Y FISIOLÓGICAS

Para poder llevar a cabo una intervención apropiada en cualquier modelo de entrenamiento es necesario conocer cuáles son las demandas físicas, fisiológicas o energéticas que requiere la actividad practicada, en este caso el fútbol. Solamente a partir de este conocimiento previo se podrán establecer programas de entrenamiento adecuados para optimizar o regularizar las cualidades condicionales específicas determinantes en el éxito del juego.

Para Reilly y Gilbourne[5], las demandas fisiológicas del fútbol están indicadas por las intensidades de ejercicio que se manifiestan en diferentes actividades a lo largo del juego.

 

[1] KRUSTRUP, P., ZEBIS, M., JENSEN, J. M., & MOHR, M. Game-induced fatigue patterns in elite female soccer. The Journal of Strength & Conditioning Research, 2010, 24(2), pp. 437-441.

[2] IMPELLIZZERI, F.M., RAMPININI, E., COUTTS, A.J., SASSI, A.L., & MARCORA, S. M. Use of RPE-based training load in soccer. Medicine and science in sports and exercise, 2004, 36(6), pp. 1042-1047.

4 TIERNEY, P. J., YOUNG, A., CLARKE, N. D., & DUNCAN, M. J. Match play demands of 11 versus 11 professional football using Global Positioning System tracking: Variations across common playing formations. Human Movement Science, 2016 49, pp. 1-8.

[4] DI SALVO, V., GREGSON, W., ATKINSON, G., TORDOFF, P., & DRUST, B. Analysis of high intensity activity in Premier League soccer. International journal of sports medicine, 2009, 30(3), pp. 205-212.

 

[5] REILLY, T., & GILBOURNE, D. Science and football: a review of applied research in the football codes. Journal of Sports Sciences, 2003, 21(9), pp. 693-705.

 

Para poder evaluar el trabajo de un jugador durante un partido de fútbol y determinar las exigencias energéticas se pueden estudiar una serie de indicadores internos o externos.

Indicadores Internos

Los indicadores internos muestran la respuesta fisiológica del organismo a las tareas solicitadas. Entre las variables fisiológicas mejor estudiadas en el control y cuantificación de las cargas en el fútbol se encuentran la frecuencia cardiaca (FC), el consumo de oxígeno y la concentración de lactato en sangre. Los avances tecnológicos han posibilitado aplicar estas metodologías al control diario de entrenamientos y partidos.

Las demandas fisiológicas del fútbol son de natura­leza intermitente[1]. Debido a la duración de un partido de competición oficial, el fútbol es un depor­te dependiente principalmente del metabolismo aeróbi­co[2]. La intensidad de trabajo media, medida como el porcentaje de la fre­cuencia cardíaca máxima (FCM), está cerca del umbral anaeróbico: normalmente entre el 80-90% FCM[3], aunque con picos de FC que lle­gan al 98%8.

Sin embargo, las acciones más decisivas son cu­biertas por medio del metabolismo anaeróbico: entradas, regates, fintas, forcejeos, cambios de dirección, remates, etc. Se ha mostrado que los jugadores realizan más de 1400 acciones diferentes durante un partido[4], por lo tanto, el patrón acíclico de actividad que caracteriza al fútbol no es compatible con los modelos tradicionales que estudian las demandas de los deportes cíclicos en condiciones de laboratorio10.

Estas acciones más decisivas requieren de una trabajada condición física, para realizar movimientos explosivos, la musculatura principal tiene que estar desarrollada, así como la musculatura compensatoria del movimiento, que impide que haya desequilibrios posturales y previene lesiones proporcionando una mayor eficacia del gesto técnico.

Frecuencia cardíaca.

La FC es uno de los índices más utilizados en el control fisiológico del futbolista, tanto en entrenamientos como en competición. Su accesibilidad y su relación lineal con el consumo de oxígeno hacen que esta variable sea imprescindible para conocer la intensidad del ejercicio. Depende, entre otras cosas, de la edad, por lo que debería tenerse en cuenta este factor para interpretar los resultados. La frecuencia cardíaca media durante un partido puede situarse en torno a los 160 y 175 latidos/min8, (85% de la máxima) aunque habría que tener en cuenta que el jugador suele pasar un tiempo prolongado andando o parado, lo cual baja la media en los resultados de en referencia a la FC y, como se ha mostrado anteriormente, existen diferencias significativas según la posición específica o función del futbolista. En definitiva y según la revisión de varios artículos, la intensidad media del ejercicio realizado por un jugador profesional en un partido de 90 minutos, está en torno al umbral de lactato o en torno al 80-90% de la FCM[5].

 

[1] ZIOGAS, G.G., PATRAS, K.N., STERGIOU, N., & GEORGOULIS, A.D. Velocity at lactate threshold and running economy must also be considered along with maximal oxygen uptake when testing elite soccer players during preseason. The Journal of Strength & Conditioning Research, 2011, 25(2), pp. 414-419.

[2] BANGSBO, J., MOHR, M., & KRUSTRUP, P. Physical and metabolic demands of training and match-play in the elite football player. Journal of sports sciences, 2006, 24(07), pp. 665-674.

[3] HOFF, J. Training and testing physical capacities for elite soccer players. Journal of sports sciences, 2005, 23(6), pp. 573-582.

[4] DRUST, B., ATKINSON, G., & REILLY, T. Future perspectives in the evaluation of the physiological demands of soccer. Sports Medicine, 2007, 37(9), pp. 783-805.

[5] MALLO, J., MENA, E., NEVADO, F., & PAREDES, V. Physical Demands of Top-Class Soccer Friendly Matches in Relation to a Playing Position Using Global Positioning System Technology. Journal of human kinetics, 2015, 47(1), pp. 179-188.

 

 

Concentración de Lactato

La determinación de lactato sanguíneo es una técnica utilizada frecuentemente en la valoración fisiológica de los deportistas, ya que el ácido láctico es un parámetro que tiene una importante relación como indicador de la intensidad del ejercicio y de la participación de la vía anaeróbica láctica.

Bangsbo[1] determina concentraciones de entre 3-5 mmol/l, aunque también describen oscilaciones de entre 2–12 mmol/L, y una disminución de 1 mmol/l de la segunda parte con respecto a la primera.

[1] BANGSBO, J. Requerimientos energéticos en el fútbol. Training Fútbol. 1996, 4, 2-17.

 

Consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.)

La mayor parte de las actividades en el fútbol son de moderada-baja intensidad. En este tipo de metabolismo el consumo de oxígeno es el indicador de la intensidad de demanda de energía. El consumo máximo de oxígeno se define como la cantidad máxima de oxígeno que el organismo es capaz de absorber, transportar y consumir por unidad de tiempo. Es muy variable entre los deportistas, depende de la dotación genética, sexo, peso y condición física. La herencia puede condicionar hasta un 70/80% del VO2máx, dependiendo sólo un 20/30% del entrenamiento. Los jugadores de futbol de elite tienen una capacidad alta de consumo máximo de oxígeno, éste puede variar de 57 a 75 mL/kg/min[1].

[1] STØLEN, T., CHAMARI, K., CASTAGNA, C., & WISLØFF, U. Physiology of soccer. Sports medicine, 2005, 35(6), pp. 501-536.

En general, los parámetros indicadores de la condición aeróbica (VO2máx) se sitúan en futbolistas en valores intermedios entre los diversos deportes, en torno a los 56-58 ml·kg/min; por lo que no puede considerarse la condición aeróbica, como un criterio decisivo para la selección de futbolistas; pero es importante su desarrollo (sin perjudicar ni interferir en el desarrollo de otras cualidades) ya que viene a considerarse la base y el sustento de cualquier otra cualidad.

 

 

 

 

 

 

Ricardo Martín

Graduado en Ciencias de la Actividad física y del deporte

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