LAS FAJAS LUMBARES Y EL DOLOR DE ESPALDA

Seguramente seas una de tantas personas con problemas de espalda que encuentran alivio en el uso de las fajas lumbares. Sin embargo, antes y durante su uso, debes tener en cuenta algunas consideraciones importantes, para no abusar de ellas evitando riesgos innecesarios y manteniendo la salud de tu columna.

 

¿Qué es una faja lumbar?

La faja lumbar es una prenda interior elástica que, de un modo similar a los corsés, ciñe la zona lumbar de la espalda a través de la compresión. Es un tipo de producto que se encuentra habitualmente en farmacias y ortopedias. Los médicos suelen recomendar el uso temporal de este tipo de artículo ortopédico en aquellos casos de fases agudas de dolor de espalda, sobre todo espalda lumbar.

En estos casos, parte de la musculatura de la espalda se encuentra atrofiada a causa de una contractura. Esta contractura disminuye la capacidad de los músculos de soportar equilibradamente el peso del cuerpo y de mantener la posición natural de la columna vertebral. Consecuencia de este desequilibrio, se produce una sobrecarga de parte de la musculatura de la espalda, que acaba empeorando el dolor lumbar.

El uso de una faja lumbar permite que la musculatura afectada no realice su esfuerzo de sujeción normal, lo que alivia el dolor de forma casi inmediata.

 

Usos alternativos de la faja

La evidencia científica disponible solo aconseja el uso de corsés o cinturones lumbares en episodios de dolor agudo. Sin embargo, también pueden utilizarse en casos de:

  • Personas que no sufren problemas de columna, pero que de forma puntual han de realizar un esfuerzo excesivo para su espalda, como levantar una gran cantidad de peso.
  • En ancianos con dolor agudo o crónico, en los que la falta de musculatura les impide realizar vida normal.
  • En casos de escoliosis progresiva en niños o adolescentes en crecimiento, en los que el ejercicio no resulta suficiente para detener el progreso de la curvatura de su espalda.

En cualquier caso, cuanto menos tiempo se use la faja mejor. Es mejor usarla sólo en aquellas circunstancias que supongan un mayor riesgo para la espalda, pero siempre durante pocos días.

 

Riesgos y contraindicaciones

Las fajas lumbares pueden ser útiles como parte de un tratamiento para aliviar un episodio de dolor agudo lumbar, ya que proporcionan sujeción y estabilidad a la zona lumbar. Sin embargo, su uso prolongado puede convertirse en un riesgo.

Debido al efecto de la faja, la musculatura responsable de la sujeción de la columna deja de hacer su trabajo, y se atrofia aún más, generando mayor debilidad en la zona lumbar. Además puede dar lugar a otro tipo de efectos colaterales como afecciones de la piel, debido a la fricción o al calor que generan, problemas digestivos o de circulación sanguínea ya que producen aumento de la presión sanguínea y predispone en la formación de hernias inguinales y varicosidades en los testículos.

El uso de la faja puede dar lugar a que la persona ejecute un sobreesfuerzo puntual, pudiendo repercutir sobre su sistema cardiovascular.

Por estas razones, si bien la faja lumbar puede ser útil para aliviar el dolor lumbar durante los primeros días, debe retirarse lo antes posible para evitar la pérdida de tono muscular de la columna y otro tipo de consecuencias molestas. Su uso debe ser temporal, y siempre y cuando no se sufran de otro tipo de afecciones que puedan verse agravadas por su utilización.

 

Evidencia científica

En el estudio más grande de su clase que se haya hecho, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud Ocupacional (NIOSH), ambos de los Estados Unidos, no encontraron ninguna evidencia que las fajas lumbares reduzcan las lesiones o el dolor de espalda en los trabajadores que levantan o mueven mercancía. Por lo tanto no son consideradas como un equipo de protección, además, las fajas no mitigan los peligros a los que se ven expuestos los trabajadores por realizar repetidamente acciones tales como: levantar, empujar, transportar, torcer, flexionar o extender la columna.

 

Conclusiones 

No existe fundamento científico-técnico para  recomendar el uso de faja lumbar como elemento “preventivo” de las lesiones de espalda.

Si algún trabajador ha recibido la recomendación de usar faja lumbar por una patología previa, cabe pensar que ese trabajador no debería realizar tareas con esfuerzo sobre la zona lumbar.

El uso de faja lumbar puede convertirse en un riesgo, si a partir de su uso se genera en el trabajador una sensación de “falsa seguridad”, la que lo lleva a exceder sus límites normales de trabajo.

Lo que si ha quedado demostrado una y otra vez, por diversos estudios, es la importancia de contar con una faja muscular abdominal fuerte, que de soporte a la musculatura de tu espalda.  Al mejorar la capacidad de los músculos que estabilizan la columna se reducen significativamente los dolores lumbares y los episodios de dolor.

 

Bibliografía

  • Mollá, B. R., & Genovés, J. S. (2005). Evidencias en el tratamiento no farmacológico de las lumbalgias. FMC-Formación Médica Continuada en Atención Primaria, 12(5), 325-330.
  • Durán, S., & Alonso, F. (2007). Dolor lumbar: enfoque basado en la evidencia. Iatreia, 20(2), 144-159.
  • Acedevo, Miguel. “Ergos 04: Acerca de las fajas lumbares”. 13 de Octubre de 2013.

 

 

 

 

Rocio Haro

Graduada en fisioterapia

Colegiada nº: 7736

Lesiones musculares más frecuentes

Lesiones musculares más frecuentes

 

La musculatura supone el 45% del peso corporal. La unidad básica del músculo o célula es la fibra muscular. Las fibras musculares están recubiertas por un tejido llamado endomisio, junto al que se encuentran las células satélite encargadas de la regeneración muscular.

 

Las características de cada vientre muscular vienen dadas por la orientación y las dimensiones de las fibras y los fascículos que lo componen. La fuerza de contracción de un músculo depende de su sección transversal. La velocidad y la capacidad de acortamiento es proporcional a la longitud de sus fibras.

 

Los músculos cuyas fibras se disponen de forma oblicua (músculos penniformes) tienen mayor fuerza.

 

La contracción muscular

            La contracción muscular se inicia con la llegada a través de una célula nerviosa de un impulso eléctrico a la placa motora (zona de unión del sistema nervioso con el músculo) activando las fibras musculares y provocando cambios eléctricos y químicos en la placa motora.

 

El número de fibras es variable en función de cada placa motora. Por ejemplo, el gemelo llega a tener más de 1.000 fibras musculares por placa motora, mientras que los músculos de los ojos apenas tienen 10 fibras. Depende de la precisión de contracción que necesite cada músculo.

 

Tipos de fibras musculares

            Existen varios tipos de células musculares:

Las fibras de tipo I o rojas: tienen un alto número de mitocondrias, mucha mioglobina y un capilar por cada fibra muscular. Son muy resistentes a la fatiga y de contracción lenta.

 

Las fibras de tipo II  o blancas: tienen pocas mitocondrias, apenas tienen mioglobina, poseen menos capilares y mayor contenido de glucógeno. Son fibras de contracción rápida y menor resistencia a la fatiga.

Dentro de las fibras tipo II hay 3 variantes:

  • Fibras tipo II A: intermedias entre las rojas y las blancas. Con entrenamiento pueden reclutarse fibras tipo IIA a expensas de las tipo I o a la inversa.
  • Fibras tipo II B: blancas íntegras.
  • Fibras tipo II C: abundantes en el recién nacido y se van perdiendo con la edad, por lo que se consideran inmaduras.

 

Lesiones musculares

En una lesión muscular, las fibras irrecuperables son eliminadas por los macrófagos.

Ante una lesión, hay una doble respuesta reparadora. Una de ellas consiste en que las células satélite se transforman en mioblastos que se fusionan unos con otros para formar musculares.

 

La segunda respuesta reparadora consiste en la creación de tejido conjuntivo de cicatrización no especializado en las zonas donde han sido eliminadas las fibras dañadas. Esta segunda respuesta es la más frecuente. Solo se se produce regeneración de las fibras en músculos y lesiones pequeñas.

 

Pueden producirse lesiones por mecanismos indirectos como esguinces o roturas musculares totales o parciales. La ruptura suele asentarse cerca de la unión del vientre muscular con el tendón ya que es la zona más débil. La zona menos común es la unión tendón-hueso o el propio tendón.

 

Las agujetas son toxinas de la contracción muscular. Aumentan la presión intramuscular. Se dan cuando se producen cambios estructurales reversibles.

En ocasiones, se percibe un aumento de los niveles de creatinina, de ácido láctico y se eliminan por la orina. No se sabe cual es la causa de las agujetas, aunque pueden prevenirse con un entrenamiento progresivo de la capacidad de trabajo de un músculo para que el metabolismo de las células que lo forman no se altere cuando se someta al ejercicio físico.

 

Los calambres son contracciones mantenidas muy dolorosas que se presentan habitualmente en los gemelos, isquiotibiales y abdominales. Se atribuyen a unos potenciales nerviosos originados en la fibra nerviosa motora en el trayecto intramuscular y se asocian a deshidratación y falta de sodio.

 

Las contracturas musculares es una contracción duradera o permanente de un músculo o grupo muscular. Es frecuente que aparezca después de un esfuerzo o mala postura. Se caracteriza por una tensión en la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo.

Las causas de las contracturas son:

-El mantenimiento de una postura inadecuada.

-Al hacer un esfuerzo.

-Deshidratación, falta de magnesio y potasio.

-El estrés emocional puede causar rigidez cervical y tensión muscular.

Es la lesión del músculo más frecuente y la causa principal de consulta al fisioterapeuta.

Él es el especialista sanitario del músculo. Te ayudará a descubrir de qué tipo de contractura se trata y cuál es el mejor método de tratamiento para aliviar el dolor y llegar a la recuperación.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

Marina-fisioterapeuta-trainerclub

DIFERENCIAS ENTRE FISIOTERAPUETA, OSTEOPATA, QUIROPRACTICO Y MASAJISTA

A la hora de elegir quién es la o el especialista indicado que puede ayudarnos a calmar un dolor o un malestar en nuestro cuerpo, existe la duda de realizar una cita con un fisioterapeuta, un osteópata, un quiropráctico o un masajista. La diferencia en cada área es evidente, sobre todo si eres un/a profesional que trabaja en alguna de ellas; sin embargo algunos pacientes tienen desconocimiento o no están bien informados.  De hecho, no es raro que una sola clínica o profesional ofrezca varios de estos tratamientos combinados, de forma que no es siempre fácil distinguir unos de otros. Por eso vamos a ver sus principales diferencias.

 

Fisioterapia, una disciplina médica

 

Lo primero que debes tener claro es que solo el fisioterapeuta tiene una formación oficial y reconocida, y por tanto puedes pedir que te muestre su título universitario. En España, Fisioterapia es un grado de cuatro años y gracias a sus buenas salidas laborales, uno de los que tiene las notas de acceso más altas año tras año.

Hay muchas definiciones para determinar qué es un fisioterapeuta, una de ellas la dio la  Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1958. Según la OMS, la fisioterapia es “la ciencia del tratamiento a través de: medios físicos, ejercicio terapéutico, masoterapia y electroterapia. Además, la fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución”.

¿Qué quiere decir esto? Pues que el fisioterapeuta está capacitado para aplicar todas estas terapias: no sólo damos masajes sino que podemos aplicar técnicas válidas y necesarias en áreas tan específicas como la neurología o la respiratoria, pasando por cardiología y sin olvidar nunca el sistema músculo-esquelético, sobre todo con ejercicio terapéutico y medios físicos. Además de tener la capacidad de realizar nuestro propio diagnóstico fisioterapéutico.

 

Quiropraxia, una pseudoterapia

 

La quiropraxia es una disciplina pseudocientífica en la que se tratan trastornos especialmente los relacionados con el sistema nervioso, manipulando el sistema músculo-esquelético pero centrándose principalmente en la columna vertebral. El tratamiento quiropráctico es recomendado a pacientes que sufren dolores en la espalda, por eso que varias personas que tienen problemas en la columna, asisten a estos especialistas, sin embargo si son problemas que necesitan un tratamiento profundo a largo plazo, por ejemplo la escoliosis, se debe tratar con fisioterapeutas.

La quiropraxia no está reconocida en España como una disciplina médica oficial y por tanto su enseñanza no está reglada. No hay estudios que demuestren su eficacia, y de hecho es una pseudoterapia peligrosa porque la manipulación de la columna vertebral puede causar lesiones de gravedad: hay muchos casos registrados de dolores, accidentes cerebrovasculares, náuseas, mareos y problemas de visión entre otros asociados a visitas a un quiropráctico.

 

 

Osteopatía

 

La osteopatía es una disciplina pseudocientífica que apuesta por tratar todo tipo de patologías y dolencias locomotores, viscerales y nerviosos a través de la manipulación de huesos, músculos y articulaciones.

Su creador fue el médico estadounidense Andrew Taylor Still, un tipo muy aficionado a la mecánica que entendía el cuerpo humano como si fuese una máquina: todas las partes del cuerpo estaban unidas por la capa de tejido conectivo y por eso se podían alterar manipulando las articulaciones. Para él, cualquier problema que tuviese el cuerpo se debía a un desajuste de sus piezas y por eso bastaba con manipularlas adecuadamente para solucionarlo.

Masajistas o quiromasajistas

En el caso de los masajistas su actividad está mucho más centrada en el placer y la relajación, están especializados en reducir el estrés muscular, bajar la presión sanguínea y eliminar toxinas. No pueden prestar un servicio terapéutico y no están capacitados para tratar al paciente y aplicarle técnicas de masaje o las tecnologías necesarias para lograr una pronta y efectiva recuperación. Algunos masajistas tienen nociones médicas pero su labor principal es proporcionar momentos de relajación.

 

¿Dónde está el problema?: las maniobras pueden ser tan eficaces como cualquier otra.

El problema no es la técnica sino que, en España, dichas áreas de conocimiento -quiropraxia y osteopatía- son propias del fisioterapeuta, el único que legalmente puede practicarlas.

“La legislación española (Real Decreto 1001/2002) establece que son funciones de los fisioterapeutas, entre otras, el establecimiento y la aplicación de cuantos medios físicos puedan ser utilizados con efectos terapéuticos en los tratamientos… y la realización de actos y tratamientos de masaje, osteopatía, quiropraxia, técnicas terapéuticas reflejas y demás terapia manuales específicas, alternativas o complementarias afines al campo de la fisioterapia” puntualizaba el presidente del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, Miguel Villafaina, para la revista del colegio valenciano.

La osteopatía y la quiropraxia están reconocidas por la OMS como medicina tradicional complementaria y valora que deben ser profesionales sanitarios titulados y regulados quienes las apliquen. Esa es la diferencia, en España se consideran conocimientos propios de la fisioterapia y la formación para ejercerlas solo pueden impartirla legalmente en las facultades de Fisioterapia o en los cursos oficiales de postgrados.

El artículo 27.1 de la Constitución reconoce la libertad de enseñanza, lo que facilita que, al margen de la formación oficial, puedan existir otros tipos de formación reguladas. Éstas, al no estar reconocidas oficialmente, carecen de cualquier posibilidad de habilitación profesional, por mucho nombre que tenga la entidad que las imparte. De aquí nacen los osteópatas sin ser fisioterapeutas, los quiroprácticos sin ser fisioterapeutas, los masajistas y los quiromasajistas.

En el caso de los masajistas es parecido, no es una enseñanza universitaria y sólo el fisioterapeuta puede aplicar el masaje terapéutico. Un masaje relajante podría aplicarlo un masajista pero sus conocimientos del sistema músculo-esquelético siempre serán menores que los de un fisioterapeuta.

En conclusión, no descalifico las técnicas empleadas en la osteopatía o la quiropraxia, todo lo contrario, las valoro como útiles, como una herramienta más a la hora de tratar al paciente. Tampoco considero que una técnica sea más válida que otra, siempre dependerá del estado del paciente, ya que cada uno es único y así debe ser su tratamiento. Lo único que puntualizo es que, a la hora de elegir en manos de quién dejamos nuestra salud, debemos asegurarnos de que ese quiropráctico o ese osteópata antes de tratarnos ha cursado la carrera de fisioterapeuta y está habilitado legalmente para aplicarnos la terapia que considere oportuna.

Si tiene alguna duda o consulta, desde Trainerclub estamos a su disposición para resolverlas y ayudarle en lo que nos sea posible. Busque la profesionalidad y personalización.

 

 

 

 

 

 

Rocio Haro

Graduada en fisioterapia

 

Bibliografía

– Policy statement: Description of physical therapy

– https://www.cfisiomad.org/pages/informacion_fisioterapia.aspx

– General Osteopathic Council

– https://catalogosvirtuales.com/fisioterapia-mayo-2014/#20

 

Creados para el movimiento

El movimiento es vida y así ha sido desde hace millones de años. De hecho, el movimiento ha ayudado a preservar la vida en el planeta.

 

Nuestros antepasados necesitaban recorrer muchos kilómetros para encontrar alimentos y tenían que emigrar constantemente para sobrevivir. Pero en la época moderna nos hemos movido cada vez menos dando lugar a más enfermedades.

 

Fuimos diseñados para el movimiento. Cada célula de nuestro cuerpo debe moverse para llevar a cabo sus funciones y conservar la vida. Nuestro cuerpo sufre con la falta de movimiento, es algo antinatural.

 

Diariamente realizamos miles de movimientos en nuestras actividades, pero ¿alguna vez has pensado sobre la importancia del movimiento? El ser humano ha sido diseñado para moverse, moverse para satisfacer las necesidades de la vida y si analizamos nuestro cuerpo, entenderemos que no estamos hechos para estar quietos pues todas las partes de nuestro cuerpo intervienen en el movimiento.

 

El esqueleto está formado por huesos y articulaciones necesarios para desplazarnos.

 

Huesos y articulaciones: las articulaciones son la unión de 2 huesos o más y tienen la función de hacer posible el movimiento. Si nuestro brazo estuviese unido de forma fija al antebrazo, ¿cómo podríamos llevarnos algo a la boca? Y esto es solo una actividad.

 

Músculos: los huesos y articulaciones no pueden generar movimiento por sí solos, deben tener un componente motor que con su acción produzca movimiento: los músculos.

 

El Sistema Nervioso: es el encargado de avisar al músculo de que debe contraerse. Los nervios transmiten la información desde nuestro cerebro a todas las partes de nuestro cuerpo.

 

El ser humano está diseñado por un proceso de muchos millones de años para moverse. Siempre lo hemos hecho. Hasta hace unos años que nos hemos sentado en una silla…

 

Marina-fisioterapeuta-trainerclub

 

ALTERACIONES EN LA ATM Y BRUXISMO

La articulación temporomandibular (ATM) es aquella que conecta la mandíbula inferior al cráneo actuando como una bisagra deslizante.  Debido a que estas articulaciones son flexibles, la mandíbula puede moverse permitiéndonos hablar, masticar y bostezar. Los músculos se acoplan a las articulaciones mandibulares y las rodean, controlando su posición y movimiento.

Los trastornos temporomandibulares, comúnmente llamados trastornos de la ATM, son unas alteraciones que causan dolor y disfunción en las articulaciones y los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula. Este tipo de alteraciones se dividen en tres categorías:

  • El dolor Miofascial, que produce dolor en los músculos que controlan la mandíbula.
  • Una asimetría interna causada por un disco desplazado, la mandíbula dislocada, lesiones del cóndilo o pérdidas dentarias.
  • Alteraciones degenerativas, inflamatorias, metabólicas y neurológicas de las articulaciones temporomandibulares.

 

El 93% de la población general sufre algún signo de trastorno temporomandibular y  entre el 5 y el 13% sufre patología significativa. Aunque puede aparecer en cualquier edad, la mayoría de pacientes se encuentran entre los 20 y 40 años de edad; existiendo una mayor prevalencia en mujeres, en proporción de 3 mujeres por cada hombre.

Las causas de las alteraciones en la ATM pueden ser:

  • Lesión en la mandíbula o en la articulación temporomandibular.
  • Una mala oclusión.
  • El tratamiento de ortodoncia.
  • Desgaste del disco o el cartílago de la articulación.
  • Artritis reumatoide o gota, enfermedades que causan la inflamación de la mandíbula.
  • El estrés o la ansiedad. Tendencia a apretar o rechinar los dientes (bruxismo).

Entre las alteraciones funcionales podemos encontrar:

  • Desviación de la apertura, limitación de la apertura, limitación de la lateralidad, y ruidos intraarticulares; afectando al conjunto funcional del habla, la masticación y la deglución.

Como síntomas dolorosos asociados encontramos:

  • Dolor de: cabeza, cuello, oídos, maxilares, esternal, ojos, dentario.

Y  como otros síntomas:

  • Zumbidos, acúfenos, vértigo, pérdida de equilibrio, problemas visuales, alteraciones de la posición, y sensación de quemazón.

Síntomas que aparecen en la disfunción temporomandibular

Síntomas en Cabeza:

  • Cefaleas constantes más intensos por las mañana.
  • Dolor retro-ocular.
  • El dolor se aumenta con la función mandibular.
  • El dolor irradiado a la región craneal, cervical, hombros.
  • Dolor a punta de dedo en ángulo de la mandíbula y músculos de la masticación.
  • Limitación en los movimientos de apertura-cierre, lateralidades y profusión-retrusión.
  • Crepitaciones articulares al abrir la boca o masticar.

Síntomas en oído:

  • Sensación de taponamiento.
  • Dolor de oído.
  • Ruidos extraños en los oídos (acúfenos …).
  • Sensación vértiginosa.
  • Sensación de mareo.

Síntomas en Cuello:

  • Dolor o dificultad en la deglución.
  • Dolor de garganta.
  • Limitación en los movimientos del cuello.
  • Sensación de tensión en cuello.
  • Dolor en cuello, nuca, zona interescapular.
  • Ardor, inflamación y congestión en la garganta.

Otros síntomas asociados:

  • Hormigueo en cara, cabeza y cuello.
  • Depresión.

Factores desencadenantes

  • Tensión psíquica.
  • Sobrecarga física y emocional.
  • Hiperactividad muscular permanente.
  • Interferencias oclusales.
  • Contactos prematuros.
  • Ausencia de dientes posteriores.
  • Hábitos nocivos.

 

No podemos seguir hablando de ATM sin detenernos en explicar el bruxismo.

El concepto de bruxismo hace referencia a una alteración biomecánica de la  articulación temporomandibular en la que se produce una parafunción mandibular, o lo que es más conocido, se aprietan los dientes. Aunque puede darse de forma indiferente durante el transcurso del día o de la noche, tiene una mayor incidencia durante la noche.

Uno de los principales problemas que aparece es el desgaste de las piezas dentales, debido al continuo movimiento de los dientes superiores sobre los inferiores, a modo de compresión y cizallamiento.

Se trata de una patología mecánica con origen psicológico o emocional, el estrés es el principal causante del bruxismo. Además, existen otros factores que pueden exacerbar los síntomas, como pueden ser unos malos hábitos alimentarios, la falta de descanso (todos ellos relacionados con un problema de tipo emocional).

Los síntomas del bruxismo son:

  • Dolor e inflamación de la articulación de la mandíbula
  • Dolor de cabeza: La contracción permanente de la musculatura implicada en la masticación genera dolor de carácter referido a la zona de la cabeza. Además, hay muchas estructuras nerviosas por esa zona que pueden ser sobreestimuladas.
  • Dolor de oído, por la relación que tiene esta articulación con el canal auditivo.
  • Desgaste de las piezas dentales.

Respecto al tratamiento

El que la disfunción temporomandibular sea tan frecuente no quiere decir que en todos los casos necesiten tratamiento, ya que sólo del 5 al 6 % lo necesitan. Los demás afectados padecerán casos leves, e incluso transitorios.

Yemm nos dice que las maloclusiones y el estrés conllevan a una actividad muscular alterada. Las situaciones de estrés al aumentar la tensión muscular, pueden ocasionar contracturas musculares que si se acompañan de factores psicológicos y oclusales producirán signos y síntomas de los trastornos temporomandibulares. Prácticamente cualquier tipo de maloclusión puede desencadenar respuestas a periodos de tensión emocional.

Algunos dentistas pueden proporcionar tratamientos conservadores y reversibles que son exitosos en la gran mayoría de situaciones y cumplen con el código ético de la profesión. Por el contrario, aquellos dentistas que continúan siguiendo los modelos mecanicistas más antiguos, no solo están fuera de la ciencia, sino que ponen en peligro el bienestar de sus pacientes proporcionando intervenciones innecesarias e irreversibles de cambio de mordida y reposicionamiento de la mandíbula”.

A día de hoy, el tratamiento de fisioterapia está ganando grandes progresos en cuanto a la evidencia científica, y por tanto, es mejor apostar por un tratamiento conservador que no provocará cambios irreversibles, y tiene mayor éxito. Por supuesto, la fisioterapia es una gran solución, no sólo a los problemas que conlleva la ATM, sino a prevenir problemas posteriores provocados por la falta de tratamiento o por la mala praxis.

Es obvio que la fisioterapia es buena, pero además el mal que puede causar es mínimo y, por tanto, creo que es lógico pensar que puede ser el tratamiento de elección al inicio de estos y otros problemas.

Además, si enlazamos los problemas musculares y articulares de la ATM y el dolor, también parece lógico pensar que el profesional más preparado para tratarlos es el fisioterapeuta y, en caso de no conseguir resultados óptimos, se podrían plantear la actuación de otras técnicas quirúrgicas u ortodónticas.

Las distintas técnicas de tratamiento en la fisioterapia van dirigidas a tratar el tejido óseo, tejidos blandos y el segmento superior de la columna cervical, siendo las técnicas más importantes la movilización de tejidos blandos y la movilización articular.

Por consecuencia, ante los problemas de la articulación temporomandibular, no dudéis en acudir a un fisioterapeuta especializado en esta área.

 

 

Podemos concluir que:

  • La articulación temporomandibular es compleja y requiere la actuación de un enfoque multidisciplinario.
  • Es la fisioterapia quien tiene como objetivo restaurar la función y la movilidad en ATM y columna cervical, lograr unos arcos de movilidad articular adecuados y completos en la ATM de (apertura-cierre, lateralidades, protrusión-retrusión), buscando la posición fisiológica de la ATM, mejorando la relación cóndilo-discal, simetría en el movimiento, normalización tono muscular, mejorar la alineación corporal y reeducar al paciente en una correcta higiene postural, entre otros. Evitando de esa manera la realización de modificaciones oclusales como son la ortodoncia, el tallado selectivo, la reconstrucción de la anatomía oclusal y la cirugía.
  • La disfunción muscular puede provocar dolor referido a otras zonas del cuerpo y no se deben confundir los síntomas referidos (cabeza, cuello, oido) como patologías por sí mismas.
  • Se ha observado que después del tratamiento de fisioterapia adecuado los músculos masticatorios y del cuello logran estar en un tono muscular más normal disminuyéndose los signos y síntomas.

 

¡¡¡¡NO DUDES EN ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA!!!

 

 

 

 

 

Rocío Haro

Fisioterapeuta

 

 

Bibliografía

  1. Fischer P. Tratamiento fisioterapéutico de disfunciones orofaciales. Labor Dental Clin 2001; 2(5): 171 – 4
  2. Daniel M. Laskin,Director Temporomandibular Joint and Facial Pain Research Center University of Illinois Medical Center.
  3. Carlsson, C.R. Epidemiology and treatment need for temporomandibular disorders. J Orofac Pain 1999; 13: 232-37.
  4. García De Hombre AM. Trastorno doloroso y vértigo referido al oído. Derivación frecuente al ORL. An Med Interna 2005; 22 (2): 88-90.
  5. Ilzarde LM. Bruxismo y terapia de modificación de conducta. Disponible en: https://www.reddental.com
  6. Sadwosky C. Temporomandibular disorders and functional occlusion after orthodontic treatment of two long term studies. Am J Orthod 1984;86(5):386-90
  7. CHAMORRO, Jorge (2004). Terapia Orofacial y Miofuncional. Tratamiento de apoyo en
  8. II Jornadas de Logopedia, ALPA (2004). Terapia Miofuncional. Trastornos de la ATM.
  9. William S. Parker, Richard A. Chole Tinnitus, vertigo, and temporomandibular disorders American Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics February 1995. Vol. 107,
  10. Girardin M, Höppner IP. Terapia manual de la disfunción neuromuscular y articular. Técnica de L. M. Jones. Barcelona: Pardotribo; 1998.

Podemos concluir que:

  • La articulación temporomandibular es compleja y requiere la actuación de un enfoque multidisciplinario.
  • Es la fisioterapia quien tiene como objetivo restaurar la función y la movilidad en ATM y columna cervical, lograr unos arcos de movilidad articular adecuados y completos en la ATM de (apertura-cierre, lateralidades, protrusión-retrusión), buscando la posición fisiológica de la ATM, mejorando la relación cóndilo-discal, simetría en el movimiento, normalización tono muscular, mejorar la alineación corporal y reeducar al paciente en una correcta higiene postural, entre otros. Evitando de esa manera la realización de modificaciones oclusales como son la ortodoncia, el tallado selectivo, la reconstrucción de la anatomía oclusal y la cirugía.
  • La disfunción muscular puede provocar dolor referido a otras zonas del cuerpo y no se deben confundir los síntomas referidos (cabeza, cuello, oido) como patologías por sí mismas.
  • Se ha observado que después del tratamiento de fisioterapia adecuado los músculos masticatorios y del cuello logran estar en un tono muscular más normal disminuyéndose los signos y síntomas.

 

¡¡¡¡NO DUDES EN ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA!!!

 

 

 

Bibliografía

  1. Fischer P. Tratamiento fisioterapéutico de disfunciones orofaciales. Labor Dental Clin 2001; 2(5): 171 – 4
  2. Daniel M. Laskin,Director Temporomandibular Joint and Facial Pain Research Center University of Illinois Medical Center.
  3. Carlsson, C.R. Epidemiology and treatment need for temporomandibular disorders. J Orofac Pain 1999; 13: 232-37.
  4. García De Hombre AM. Trastorno doloroso y vértigo referido al oído. Derivación frecuente al ORL. An Med Interna 2005; 22 (2): 88-90.
  5. Ilzarde LM. Bruxismo y terapia de modificación de conducta. Disponible en: https://www.reddental.com
  6. Sadwosky C. Temporomandibular disorders and functional occlusion after orthodontic treatment of two long term studies. Am J Orthod 1984;86(5):386-90
  7. CHAMORRO, Jorge (2004). Terapia Orofacial y Miofuncional. Tratamiento de apoyo en
  8. II Jornadas de Logopedia, ALPA (2004). Terapia Miofuncional. Trastornos de la ATM.
  9. William S. Parker, Richard A. Chole Tinnitus, vertigo, and temporomandibular disorders American Journal of Orthodontics & Dentofacial Orthopedics February 1995. Vol. 107,
  10. Girardin M, Höppner IP. Terapia manual de la disfunción neuromuscular y articular. Técnica de L. M. Jones. Barcelona: Pardotribo; 1998.

 

Las manos del fisioterapeuta: su principal herramienta de trabajo

Las manos del fisioterapeuta: su principal herramienta de trabajo

 

 

Cuando alguien nos dice que es fisioterapeuta, inconscientemente dirigimos nuestra atención hacia sus manos y pensamos que tienen algo especial. Son la herramienta de trabajo más valiosa para esa persona. Pero, ¿para ser un buen fisioterapeuta hay que tener las manos de algún modo especial?, ¿cómo deberían ser las manos de un buen terapeuta manual?

 

No tiene mucha importancia su forma, lo importante es cómo se utilizan. Las manos de un buen fisioterapeuta deben ser expertas en recibir información a través de la palpación.

Desde las manos del fisioterapeuta se ha de transmitir el conocimiento que se posee de anatomía, patología, fisiología,… son otros ojos para el terapeuta, fundamentales para diagnosticar, valorar y tratar.

Con ellas recibimos mucha de la información que necesitamos saber para poder ayudar o curar a una persona.

Las manos reciben la información de la temperatura, elasticidad, textura, movilidad de los diferentes tejidos, órganos y estructuras que forman el cuerpo.

Es una de las formas de expresión del conocimiento científico del fisioterapeuta.

No solo son una herramienta de diagnóstico y tratamiento, también es con lo que nos comunicamos con el paciente aliviando el dolor con multitud de técnicas manuales.

 

Las manos tienen muchísimas terminaciones nerviosas, la punta de los dedos es una de las zonas con más terminaciones nerviosas del cuerpo humano, la principal fuente de información táctil. Tenemos unos 17.000 corpúsculos del tacto en cada mano, haciendo que reciban una valiosa información en la palpación y enviándola al cerebro para poder interpretarla.

 

Como dijo Aristóteles, “las manos son el instrumento de los instrumentos”. Sin ellas perderíamos la comunicación directa con el paciente, perdiendo mucha información que recibimos a través del tacto de las manos expertas del fisioterapeuta.

 

Por eso, es muy importante trabajar el sentido del tacto como recomienda el dr. Sutherland: “desarrollar dedos  con neuronas en las yemas, dedos capaces de sentir y de ver. Enseñar a los dedos a sentir, pensar y ver y después tocar”.

 

Por todos estos motivos son importantes las manos de un fisioterapeuta y que se entienda por qué son su mayor herramienta ya que sin ellas perdería todo su valor.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

Marina-fisioterapeuta-trainerclub

CONTACTA CON NOSOTROS

Información importante sobre Cookies:

Este sitio web utiliza cookies propias para ofrecer un mejor servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies