EJERCICIOS LESIVOS EN EL ENTRENAMIENTO CONTRA-RESISTENCIAS

Desde la fisioterapia, la prevención es un deber con el fin de reducir la probabilidad de que una enfermedad, proceso y trastorno afecte (a individuo o grupo) o dicho proceso se ralentice o interrumpa. Al igual que la promoción de la salud, dirigida a personas sanas para intentar aumentar su calidad de vida mediante la actividad formativa. Dicho esto, damos comienzo al artículo de hoy, donde la investigación ha venido demostrando la peligrosidad de ciertos ejercicios comúnmente ejecutados, que repercuten muy negativamente al aumentar la probabilidad de generar una lesión a medio y largo plazo, siendo necesario plantear alternativas.

 

 

ARTICULACIÓN ESCAPULO-HUMERAL 

 

La articulación escápulo-humeral es, sin duda, una de las más comprometidas en el sistema músculo-esquelético siendo víctima de muchas lesiones a nivel deportivo. Los resultados de una revisión indicaron que hasta el 36% de las lesiones y trastornos relacionados con el entrenamiento de resistencia se producen en el complejo del hombro (1). El fortalecimiento de esta compleja estructura debe basarse en los ejercicios más aconsejados según los movimientos naturales de esta articulación. De esta forma está demostrado que la abducción y la rotación externa forzada del hombro disminuye el espacio subacromial provocando una inflamación del tendón del músculo supraespinoso por pinzamiento (2,3) que podría dañar la articulación.

 

Las consecuencias de utilizar ejercicios con dicha rotación externa forzada de una manera repetida son: inestabilidad glenohumeral anterior (4), tendinitis, neuropatía o hiperlaxitud (5), desgaste de la articulación acromioclavicular e incluso el riesgo de lesión para los discos intervertebrales (debido a la posición flexionada del cuello). El infraespinoso y redondo menor están acortados en la posición 90/90 y podrían, por ello, ser inefectivos como depresores de la cabeza humeral debido a deficiencias en términos de la relación longitud-tensión. (6).

 

Un gran número de lesiones por este movimiento proviene de un mal uso de las herramientas de entrenamiento en los gimnasios, como pueden ser las pesas, las barras o las poleas. Todos los ejercicios que consisten en colocar la barra trasnuca, comprometen la articulación pudiendo generar algunas de las patologías anteriormente citadas.

 

Los ejercicios más comúnmente realizados con abducción y rotación externa forzada, y por tanto, altamente lesivos son:

– Press militar trasnuca

– Jalón trasnuca

– Press de banca con mancuernas inclinado más de 40 grados

– Máquina contractora

Por lo tanto a la hora de realizar los ejercicios, nuestro objetivo será aumentar el espacio para el tendón del supraespinoso. Las alternativas para estos ejercicios sería evitar que se produzca tales acciones sobre la cintura escapular y el fortalecimiento/movilización de la musculatura que genera un aumento del espacio subacromial (manguito rotador principalmente). La terapias manuales para evitar rigidez capsular, ligamentaria y el excesivo de stiffness muscular son fundamentales  para evitar problemas articulares, como ocurre con el dolor de hombro, donde la figura del fisioterapeuta es esencial para prevenir/rehabilitar tales anomalías.

 

 

COLUMNA VERTEBRAL

 

Entre el 70 y el 80% de la población adulta sufrirá dolores de espalda a lo largo de su vida (8), como consecuencia de malos hábitos posturales durante el día junto con la mala práctica de ejercicios en los entrenamientos. Van a ser movimientos muy lesivos para la columna los de hiperflexión e hiperextensión, lo que se agrava más aún con adición de rotación.

Se debe evitar posiciones de hipercifosis ya que produce un estrés estructural inadecuado. Un exceso de flexión repetida genera problemas relacionados con el aumento de la tensión ligamentosa en el arco posterior (Einsingbach y cols., 1989); si se estira en exceso puede hacer que la articulación sea excesivamente móvil, haciéndose menos segura y propensa a sufrir lesiones. La sobrecarga en la parte anterior de los cuerpos con los discos vertebrales puede conllevar serias lesiones de protusión o hernias discales, pudiendo pinzar el nervio ciático (Miñarro, 1997).

 

Por otro lado, una hiperextensión de la columna deriva en un estrés compresivo de los nervios que por ella recorren, pudiendo pinzar fibras nerviosas. Se pueden producir subluxaciones de la articulación interapofisiaria posterior cuando la extensión supera los 20-30 grados de inclinación, derivando en la generación de un importante síndrome doloroso. Además se fuerza la laxitud del ligamento vertebral común anterior y excesiva compresión de los discos intervertebrales (Miñarro, 1997).

 

Los ejercicios donde se observa un claro exceso de flexión de la columna vertebral son:

– Ejercicio de elevaciones posteriores con mancuernas sentado (pájaro)

– Crunch

– Encogimiento abdominal en polea

 

Los ejercicios donde se lleva a cabo una hiperextensión de la columna son:

– Donkey kicks.

– Reverse hyper

– Hiperextensiones en suelo.

– Back extensión

 

Las alternativas para estos ejercicios son las propuestas que realiza el preparador físico/entrenador titulado en Ciencias del Deporte en las que no vamos a entrar en este artículo.

 

RODILLA

 

Al igual que la columna, la rodilla sufre muchas dolencias normalmente producidas por una hiperflexión o hiperextensión, con una mala alineación del eje cadera-rodilla tobillo. Los efectos nocivos que genera en esta situación una hiperextensión de rodilla son: problemas capsulares posteriores y sobreestiramiento ligamentoso (del ligamento cruzado antero-externo) y capsular (Miñarro, 1997). Sobreestiramiento de los ligamentos cruzados que genera inestabilidad a nivel de la rodilla (Bloompield y cols., 1994; Pérez, 1995). Los ligamentos de la rodilla cuando son sometidos a hiperextensiones frecuentes pueden hacerse laxos y ver limitadas sus funciones. A causa de ello, la articulación pierde estabilidad.

 

La hiperflexión de rodilla, y más aún si se realiza con sobrecarga, puede provocar: problemas en la cápsula articular (Lindsey y Corbin, 1989). Excesivo estrés en los ligamentos al ejercer una intensa y fuerte tensión sobre los ligamentos de la rodilla que puede provocar su rotura (Cotton, 1993). Inestabilidad de rodillas, ya que se produce una permanente elongación de los ligamentos (Peiró, 1991) y desestabilización de otras estructuras. Presión excesiva en la rótula, al comprimirla, lo que puede causar dolor (Alter, 1994). Pone en peligro a la membrana sinovial y produce su irritación (Miñarro, 1997). Degeneración del cartílago articular al pinzarlo, poniendo en peligro la integridad de éste (Alter, 1994).

 

Como se dijo anteriormente, son los profesionales en la aplicación de ejercicio  con objeto de mejorar el rendimiento los que deben realizar la correcta propuesta en colaboración de la fisioterapia para evitar problemas articulares.

Por tanto, cuando se quiera llevar a cabo particularmente un entrenamiento contra-resistencias, lo más indicado es que lo realicéis  bajo la supervisión de un profesional. De no ser así la probabilidad de dañar los tejidos blandos y/o las articulaciones es alta.

 

 

 

 

Rocío Haro

Grado en fisioterapia

Colegiada nº 7736

 

BIBLIOGRAFÍA

 

(1) Kolber, M. J., Beekhuizen, K. S., Cheng, M. S. S., & Hellman, M. A. (2010). Shoulder injuries attributed to resistance training: a brief review. The Journal of Strength & Conditioning Research, 24(6), 1696-1704.

 

(2) Colado Sánchez, JC (1996). Fitness en las salas de musculación. Edt. INDE. Barcelona.

 

(3) Kolber, M. J., Cheatham, S. W., Salamh, P. A., & Hanney, W. J. (2014). Characteristics of shoulder impingement in the recreational weight-training population. The Journal of Strength & Conditioning Research, 28(4), 1081-1089.

 

(4) Gross ML, Brenner SL, Esformes I, Sonzogni JJ. Anterior shoulder instability in weight lifters. Am J Sports Med. 1993 Jul-Aug; 21(4):599-603.

 

(5) Reeves, R. K., Laskowski, E. R., & Smith, J. (1998). Weight training injuries: part 2: diagnosing and managing chronic conditions. The Physician and sportsmedicine, 26(3), 54-73.

 

(6) Rosenthal, MD. Shoulder savers: alterations of traditional exercises. Strength Cond. J. 1997; 19 (2): 7-10.

 

(7) Sperandei, S., Barros, M. A. P., Silveira-Júnior, P. C. S., & Oliveira, C. G. (2009). Electromyographic Analysis of Three Different Types of Lat Pull-Down. Journal of Strength and Conditioning Research, 23(7), 2033–2038.

 

(8) Cid, J., De Andrés, J., Reig, E., Del Pozo, C., Cortés, A., García-Cruz, J. J., & V I S I Ó N, R. E. (2001). Summary Rev Soc Esp Dolor, 8, 79–100.

Artrosis cervical

La cervicoartrosis es un problema médico diario: es extremadamente frecuente a partir de los 40 años que se convierte casi en “fisiológica” a medida que se avanza en edad (el 80% de los individuos presenta una artrosis cervical después de los 80 años).

La máxima movilidad del raquis cervical radica en el segmento inferior, es decir, en los discos C5-C6 y C6-C7. Esto explica la frecuencia de la artrosis a este nivel, debido a la doble carga dinámica que posee.

Signos radiológicos

  • Al principio hay un pinzamiento discal que afecta a los tres últimos discos con alteraciones estáticas y disarmonía de la curvatura y de los desniveles vertebrales (se observa en la radiografía de perfil.
  • En fases más avanzadas: osteofitos , condensación ósea de las plataformas y desbordamiento lateral por artrosis interapofisaria posterior (placa de frente). En la placa de perfil: pinzamientos discales (desde C5 a C7) con esclerosis de las plataformas, osteofitos anteriores y anomalías de curvatura (deslizamientos vertebrales, raquis en gran S).

En las placas oblicuas: estrechamiento de los agujeros de conjunción “en ojo de cerradura”.

No hay ningún paralelismo entre la importancia de los signos radiológicos y los signos clínicos. Algunas artrosis cervicales importantes pueden ser clínicamente mudas.

 

Manifestaciones clínicas

  1. Algias cervicales (de forma crónica o aguda)
  • Crónica: dolor de cuello y nuca de comienzo progresivo, espontáneo o después de un esfuerzo. Son:

Permanentes o intermitentes, apareciendo con el desentumecimiento o con ciertos movimientos de la vida diaria o profesional.

De intensidad moderada, los enfermos hablan de sensación de “arena en el cuello”.

Generalmente, el dolor predomina en un lado, desde el que pueden irradiar hacia el occipucio o región supraescapular.

Impotencia funcional debido al dolor.

El examen clínico suele ser pobre, ciñéndose al descubrimiento de una ligera limitación de los movimientos extremos, particularmente de la rotación o inclinación.

La evolución de las cervicalgias crónicas es caprichosa: junto a periodos prolongados de calma sobrevienen etapas de dolores persistentes enmascarados por crisis agudas o aparición de cervicobraquialgias.

  • Agudas: en forma de tortícolis.

Dolor muy intenso con bloqueo cervical.

Importantes contracturas y desviación antiálgica.

Aparece después de un esfuerzo, exposición al frío o cuando se ha mantenido una mala postura durante largo tiempo.

Enmascara el curso del dolor crónico y precede a la neuralgia cervicobraquial.

La neuralgia cervicobraquial puede ser uno de los primeros signos de la cervicoartrosis o como complicación de una historia antigua. Se caracteriza por un dolor muy intenso de carácter radicular hacia el brazo.

  1. Algias dorsales y torácicas: debidas a la artrosis cervical.
  2. Cefaleas: las de origen cervical son de predominancia matutina, uni o bilaterales. Irradiación temporal o frontal, supra o retroorbitaria. Dolor a la movilización del raquis con antecedentes de neuralgia cervicobraquial. Sin signos neurológicos.
  3. Síndromes dolorosos del miembro superior asociados a la cervicoartrosis:

-Parestesias: hormigueos dolorosos de la mano y dedos que suelen despertar en la 2ª mitad de la noche.

Epicondilalgia:   por una tendinitis de los músculos epicondíleos. Puede ser debida a una neuralgia cervicobraquial.

-Hombro doloroso: en su forma simple( tendinitis del supraespinoso o del bíceps) o en su forma anquilosante ( hombro congelado o capsulitis adhesiva).

-Distrofia Simpático Refleja.

 

Tratamiento de fisioterapia en la cervicoartrosis: es fundamental para que los pacientes puedan obtener una mejor calidad de vida. Los objetivos son:

  • Aliviar el dolor (en ocasiones desaparece por un tiempo).
  • Prevenir mayor lesión de las articulaciones afectadas.
  • Mejorar la movilidad.
  • Mejorar el tono muscular.
  • Corrección postural.

El tratamiento de fisioterapia en las crisis agudas  consiste en:

  • Reposo relativo durante unos días.
  • El uso del collarín puede resultar beneficioso en estas crisis pero durante poco tiempo (recomendado por el fisioterapeuta).
  • Consejos posturales incluso al dormir.
  • Tracción cervical.
  • Masaje suave descontacturante.

Cuando la fase aguda ha pasado: técnicas de movilización pasiva, consejos ergonómicos, programa de ejercicios para casa, calor local, masaje en cuello y hombros y electroterapia.

Cuando la artrosis es más crónica: tracción axial intermitente, técnicas de movilización pasiva, ejercicios activos y de corrección postural, termoterapia, electroterapia analgésica, masaje o inhibición muscular, manipulaciones cervicales con precaución y siempre que no esté contraindicado, ejercicios de PNF (facilitación neuromuscular propioceptiva).

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

Marina-fisioterapeuta-trainerclub

 

 

 

Bibiografía:

“Patología de la columna vertebral”, Mª Concepción Perez Alcaina, Jose Mª Lozano Fernández, Gloria Ruiz Arango, Juan Anula Martínez.

 

HERNIA DISCAL LUMBAR: ¿tratamiento fisioterápico o tratamiento quirúrgico?

La hernia discal lumbar pertenece al conjunto de patologías de la columna vertebral, un mal endémico que afecta al 80% de la población en general a lo largo de su vida; y donde el 35 % de estos pacientes desarrollarán un dolor lumbociático (1).

Múltiples son los factores que aumenta la probabilidad de sufrir una hernia discal, como así diversa es la sintomatología. Por ejemplo, las malas posiciones y hábitos adoptados a lo largo del día: estar excesivas horas sentado, agacharse o inclinarse sin flexionar las rodillas, realizar repetidos movimientos de rotación de tronco (cadena de montaje), trabajos donde se requiere levantar objetos pesados y adoptar posturas fatales (flexión de tronco + rotación de tronco + inclinación hacia un lado del tronco), y la exposición repetida a vibraciones (3).

El paciente que acude a consulta con un diagnóstico médico de hernia discal lumbar, suele seguir un tratamiento conservador al comienzo de la patología.  Dicho tratamiento está formado por:

 

  • Tratamientofarmacológico. Compuesto por relajantes musculares, antiinflamatorios y analgésicos no estiroideos (2).
  • Reposo. Se recomienda al paciente un reposo relativo y la abolición de actividades intensas que puedan aumentar la sintomatología.
  • Órtesis. Como las fajas lumbares que ayudan a distribuir la tensión del peso del torso y a evitar el crecimiento de la hernia discal.
  • Fisioterapia. Parte fundamental del tratamiento conservador, ayuda a disminuir la sintomatología y evita el posible avance de la hernia discal, o la aparición de una nueva. Numerosas son las técnicas usadas para disminuir la clínica del paciente:
  • Terapia manual.
  • Cinesiterapia e hidrocinesiterapia.
  • Vendaje neuromuscular.
  • Técnicas de neurodinamia.
  • Ejercicio físico personalizado.

Si por desgracia la sintomatología no se reduce con el tratamiento conservador, existen más opciones para el tratamiento de una hernia discal:

  • Ozonoterapia. Se ha mostrado como una técnica alternativa y efectiva para el tratamiento de las hernias discales lumbares, así lo muestra el estudio de Calunga Fernández J.L et al, en él se muestra mejoría de la sintomatología y de las pruebas de imagen.
  • Tratamiento quirúrgico. Si no se detiene la sintomatología del paciente con ninguna técnica o tratamiento anterior, e incluso se agrava aún más, se recurre a este último recurso. Los factores a tener en cuenta para recurrir ella son:
  • Fallo del tratamiento conservador.
  • Lumbociática recurrente que impide realizar vida habitual.
  • Hernia discal en un canal estenótico.
  • Recurrencia de déficit neurológico.
  • Dolor extremo.
  • Síndrome de cola de caballo.
  • Déficit motor progresivo.

 

Sin embargo, la tendencia en los últimos años ha sido recurrir a la cirugía de forma temprana, aun no habiendo evidencia científica que defienda su uso en vez del tratamiento conservador, como se observa en el estudio de Robaina-Padrón J.F.

Dicho estudio revela que se realizan y se han realizado operaciones quirúrgicas para el tratamiento de hernias discales lumbares, usando instrumentalización, sin que exista a día de hoy evidencia científica que respalde su uso (4). El estudio de Robaina-Padrón, sugiere una fuerte correlación entre los autores de los artículos en las revistas, las presentaciones en congresos y las empresas fabricantes de material. Afirma que existe un conflicto de interés ya que dichas empresas remuneran económicamente a los autores, dicha afirmación se encuentra en el estudio de Shah et al (5).

¿Se puede evitar la cirugía?

La evidencia científica actual dice que sí, McCulloch et al encontraron en su estudio que más del 90% de los pacientes con hernia discal lumbar mejoraron con el tratamiento conservador, mientras que solo el 2-4% precisaron cirugía.

Cuando se revisa la literatura actual publicada sobre los criterios quirúrgicos de la hernia discal lumbar y sus resultados, surgen gran cantidad de controversias, preguntas y preocupaciones. Por ejemplo, ¿se debe someter a un paciente al riesgo quirúrgico, si evolutivamente se encontrarán iguales resultados que en los que no han sido operados?

Hay muchos estudios que han venido a confirmar que no hay que operar siempre, pues dicen que después de cinco años, entre una hernia operada o una hernia no operada el resultado es muy similar y para obtener un resultado similar, pues es mejor no operarse.

Los problemas actuales más importantes son: cuándo operar, a cuál paciente y qué técnica utilizar. En los pacientes jóvenes se debe aplicar preferentemente las técnicas de mínimo acceso, cuando la hernia discal no presenta lesiones asociadas.

Los factores que se tienen en cuenta a la hora de evitar la intervención quirúrgica y que son tendencia mundial son:

  • Alto porcentaje de evoluciones fallidas, más del 30%.
  • Complicaciones asociadas a la cirugía.
  • Los malos resultados obtenidos en pacientes reintervenidos principalmente por fibrosis.
  • Aparición de nuevos medicamentos y más potentes en el mercado.
  • Desarrollo, auge y mayor investigación en el mundo fisioterápico.
  • Demostración de la desaparición de la hernia discal de forma espontánea.

Publicaciones nacionales e internacionales cuestionan los resultados y las indicaciones de la cirugía instrumentada en patologías degenerativas de la columna lumbar. La International Association for the Study of Pain publicó dos artículos donde se evidencia que el ejercicio dirigido y los tratamientos cognitivos obtienen mejores resultados que la instrumentalización vertebral en las hernias discales lumbares (6,7).

Conclusión

Según la evidencia científica actual el tratamiento conservador, donde está incluida la fisioterapia, es efectivo e indicado en primera instancia para esta patología. Si la sintomatología no se reduce y el resto de tratamientos se han agotado, se precisa el uso de cirugía.

Rocío Haro

Fisioterapeuta

Colegiada nº 7736

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA:

  1. Savitz MH. Lumbar disc disease: controversies in Neurosurgery. M Sinai J Med 199158(2):95-6.
  2. García de Frutos A, Esteban Navarro P.L, Poggio Cano D, García Ramiro S. Hernia discal lumbar. LMH. 2005; LXIX (1575): 607-12.
  3. Johnson MG, Errico TJ. Hernia de los discos lumbares. OKU Actualizaciones en cirugía ortopédica y Traumatología. Columna 2. Barcelona: Ars Médica; 2003. p. 353-63.
  4.  Lieberman, I.: Disc bulge bubble: Spine economics 101. Spine Journal 2004; 4: 609-613. 20. Muto, M., Andreula, C., Leonardi, M.: Treatment of herniated lumbar disc by intradiscal and intraforaminal oxigen-ozone inyection. Journal of Neuroradiology 2004; 31: 183-189.
  5. Shah, R.: Industry support and correlation to study outcome for papers published in Spine. Spine 2005; 30: 1099-1104.
  6. Brox, J., Reikeras, O., Nygaard, O., et al.: Lumbar instrumented fusion campared with cognitive intervention and exersices in patients with chronic back pain after previous surgery fos disc herniation: A prospective randomized controlled study. Pain 2006; 122: 145-155.
  7. Polomano, R., Marcotte, P., Farrar, J.: Spinal fusion and cognitive intervention? In search of the answers. Pain 2006; 122: 4-5.

Diferencia entre vértigos de origen cervical y de oído. Causas y tratamiento de Fisioterapia en los vértigos de origen cervical.

 

El vértigo es conocido como esa sensación de movimiento, desequilibrio y giro del entorno que nos rodea de manera inesperada, todo esto sin que exista realmente. Se puede acompañar de sensación de desmayo, alteración de la visión e incluso náuseas y vómitos. Los vértigos pueden tener una duración muy corta de unos pocos segundos pero en casos más graves pueden durar horas.

 

¿Por qué los vértigos pueden estar relacionados con las cervicales?

Ciertas alteraciones vertebrales a nivel cervical, pueden afectar al flujo sanguíneo de este área e incluso al correcto funcionamiento del sistema nervioso central (sistema vestibular) lo que puede desencadenar ciertos síntomas como mareos o vértigos.

 

Tipos de vértigos

            Existen 2 tipos: uno de origen periférico en donde el oído es el principal responsable y el otro de origen central en donde el cerebro es el responsable.

 

            Vértigo de origen periférico

El oído es uno de nuestros órganos responsable del equilibrio: en el oído interno se encuentran unas estructuras llamadas cóclea y canales semicirculares. Los canales semicirculares contienen unas células especializadas cuya función es transmitir un impulso hacia el cerebro (a través del nervio auditivo) que le permite a éste generar una idea del movimiento en el cuerpo.

Las células pilosas sólo transmiten este impulso si son estimuladas y este impulso viene provocado por un líquido llamado endolinfa, que baña los canales semicirculares. Si movemos la cabeza, la endolinfa se mueve, y con ella las células pilosas son estimuladas, dándole una idea al cerebro de como se encuentra la cabeza con respecto al cuerpo y qué es lo que se necesita para mantener el equilibrio.

Cuando se produce el vértigo de origen periférico sucede lo siguiente: el líquido que se encuentra en los canales semicirculares, al comportarse como cualquier otro líquido, puede continuar moviéndose dentro de los canales semicirculares a pesar de que nuestra cabeza y cuerpo no se muevan. El cerebro interpreta la información que se produce del estímulo de las células pilosas que se mueven por el líquido que no se detiene: el cuerpo esta quieto pero el oído dice que no.

Vértigo de origen central

            El vértigo de origen cervical es diferente: en el cerebro se integran todos los estímulos y las respuestas para producir el equilibrio. Como cualquier otro órgano, el cerebro requiere de los nutrientes contenidos en la sangre (oxígeno, glucosa, proteínas,…) para poder funcionar. Si de alguna manera se bloquea el riego sanguíneo hacia el cerebro y no es posible que las células se nutran, el funcionamiento del cerebro comienza a fallar.

Este es el caso del área del cerebro encargado del equilibrio y la arteria vertebral: cuando la arteria vertebral se bloquea, el área de equilibrio pierde capacidad para realizar sus funciones y se produce el vértigo.

En estos casos, lo indicado sería que el médico descartara un problema de oído (tapones, infección, otolitos, neurinoma del nervio acústico), problemas cardíacos, artrosis cervical muy avanzada (en ancianos) o incluso tumores cerebrales. Lo cierto es que ninguno de estos provoca dolor cervical, pesadez, contracturas musculares, dolor y tensión en la nuca, rigidez y tortícolis.

Por lo tanto, cuando este cuadro clínico cervical se acompaña de mareos, podemos estar con mucha probabilidad ante un problema cervical, que entre otras cosas provoca mareo e inestabilidad.

Diferencias entre un mareo de origen cervical y de oído

 

Origen cervical                                                         Origen oído

– Mareo, inestabilidad.                                              – Vértigo intenso (todo gira alrededor).

-Inicio progresivo.                                                    – Inicio brusco e intenso.

-Dolor y tensión nuca y cuello.                               – Acúfenos (ruidos).

-Cefaleas.                                                                     – Posible pérdida de audición.

-Naúseas.

-Dolor a la palpación lado izqdo nuca.

-Empeora con el estrés.

 

Hay vértigos del oído que pueden ser de origen cervical porque la arteria vertebral da una rama al oído.

 

Tratamiento de los vértigos o mareos por causa cervical

 

            El especialista al que se debe acudir en este caso es el fisioterapeuta. La terapia manual es esencial en casos de mareos o vértigos cervicales, especialmente las manipulaciones osteopáticas en la zona dorsal, sobre todo en la 4ª vértebra, y la relajación de la musculatura cervical y suboccipital que colaborará en el ajuste de las 2 primeras vértebras cervicales y su relación con la cabeza.

Además, también es primordial la implicación del paciente (en todas las patologías). Que éste conozca la relación de su estrés, postura y actividad laboral-deportiva con su problema cervical y mareos, facilitará enormemente la eficacia de la terapia manual.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

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¿Por qué disminuye nuestra altura a lo largo del día y de los años?

¿Por qué disminuye nuestra altura a lo largo del día y de los años?

 

Entre el sacro y la base del cráneo, la columna intercala veinticuatro piezas móviles: los discos intervertebrales. Su conexión a las vértebras está asegurada por numerosos elementos fibroligamentosos, que aseguran una unión solidísima entre las vétebras y confieren una gran resistencia mecánica al raquis.

 

Las presiones ejercidas sobre el disco intervertebral son considerables, sobre todo, cuanto más nos aproximemos al sacro. El núcleo actúa como repartidor de presión en sentido horizontal sobre el anillo fibroso. En la posición erecta la compresión vertical ejercida sobre el núcleo se transmite por la periferia del anillo.

 

La presión en el centro del núcleo no es nula, incluso cuando no soporta carga. Esta presión es debida al estado de hidrofilia, que le hace hincharse. La flexibilidad raquídea depende de este estado de hidrofilia(migración del agua en el núcleo) y éste del  momento del día en que nos encontremos.

 

El núcleo reposa sobre la parte central de la cara vertebral. Existen numerosos poros microscópicos que comunican el núcleo con la cara vertebral. Cuando se ejerce una presión importante sobre el raquis, el agua contenida en la sustancia gelatinosa del núcleo pasa a través de los orificios de la carilla vertebral hacia el centro de los cuerpos vertebrales. Esta presión estática se mantiene durante el día; a última hora del día, el núcleo está claramente menos hidratado que al comenzar la mañana. De ello, se deduce que el espesor del disco ha disminuido sensiblemente, lo que en un sujeto normal supone una pérdida de altura de unos 2 cm.

 

De manera inversa, en el curso de la noche, en decúbito supino, los cuerpos vertebrales no sufren ya la presión axial debido a la gravedad, tan solo la del tono muscular, muy relajado por el sueño. En este momento, la hidrofilia del núcleo atrae el agua que vuelve a él desde los cuerpos vertebrales. El disco recobra entonces su grosor inicial y así somos más altos por la mañana que por la noche. Al ser el estado de precompresión más acentuado por la mañana que por la noche, la flexibilidad raquídea lo es mayor al comienzo de la jornada.

 

La presión de imbición del núcleo es considerable, puesto que, puede llegar hasta 250 mm Hg. Con la edad, este estado de imbición disminuye al mismo tiempo que la hidrofilia, y de ello se deriva una disminución del estado de precompresión. Esto explica la disminución de estatura y de flexibilidad raquídea en los ancianos, y la pérdida de flexibilidad del raquis explica el deterioro discal tras esfuerzos violentos o repetidos.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

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CROSSFIT Y LESIONES

Crossfit y lesiones

 

Hoy en día el fitness está de moda. Las personas buscan ponerse en forma rápidamente y sin aburrirse. Existen diferentes corrientes de ejercicio físico con resultados a corto y largo plazo que evolucionan y que rápidamente se pueden quedar anticuadas.

El crossfit combina ejercicios funcionales de alta intensidad, prepara a la persona para cualquier contingencia física sin importar la naturaleza de la misma, por lo que no es para todo el mundo y menos para alguien que no haya practicado ejercicios previamente.

Es arriesgado permitir sin valoración física previa la prescripción de este tipo de ejercicio. Es por eso que pretendemos no dar a conocer lo negativo sino educar y concienciar sobre las posibles lesiones que pueden ocasionar si no se dosifica y selecciona los ejercicios adecuados para cada individuo.

 

¿Qué es el crossfit?

            Es un método de entrenamiento funcional de alta intensidad que combina ejercicios dentro de distintos circuitos consecutivos. No existe un entrenamiento adecuado si no es funcional y ,por supuesto, tiene que ser seguro y eficaz.

Este método mejora la fuerza muscular, resistencia cardiorrespiratoria, equilibrio, flexibilidad, potencia, velocidad, coordinación, agilidad, entre otros. En su origen era practicado por bomberos, policías, militares, marines,…

Fue creado por Lauren Jenai y Greg Glassman en el año 2.000 con el objetivo de ponerse en forma de forma rápida. Se dice que 15 minutos diarios equivalen a 2 horas de entrenamiento, suficiente para aumentar la capacidad oxidativa y metabólica del músculo. Se reclutan varios músculos centrándose en la función y no en la forma de cada músculo.

¿Cómo funciona el entrenamiento Crossfit?

            El crossfit ofrece una jerarquía de esfuerzo que necesita una nutrición adecuada para ganar masa muscular.

Los ejercicios empleados sirven para ganar control corporal y rango de movimiento. Levantar pesos y lanzamientos para aumentar la fuerza y la potencia muscular.

Los movimientos funcionales implican patrones universales que promueven la motricidad y se asemejan a movimientos de la vida diaria.

El programa está encaminado a crear una respuesta adaptativa lo más amplia posible y consta de 2 fases:

  • pre-calentamiento/técnica/fuerza.
  • Entrenamiento del día/circuito.

Los ejercicios de pre-calentamiento consiste en trotar, sentadillas, abdominales, etc.

También se realiza una fase en la que se enseñan las técnicas de los ejercicios a practicar, sobre todo los que desarrollan la potencia y levantamiento de pesas.

La fase de entrenamiento es la más intensa porque se realizan ejercicios que aumentan el ritmo cardiaco, por ejemplo, realizar la mayor cantidad de rondas posibles de combinaciones de ejercicios en un tiempo, ejecutar la mayor cantidad de ejercicios en un minuto, realizar 8 rondas en 20 segundos, seguidos de 10 segundos de descanso.

Después se debe retomar la calma (bajar la frecuencia cardiaca) y realizar estiramientos para aumentar la flexibilidad.

La eficacia del crossfit reside a que sus rutinas nunca sean las mismas, promueve la competitividad sana y la motivación. La sesión suele durar 45 minutos y preferentemente al aire libre.

Recomendaciones para su realización

            Aproximadamente el 75% de los que practican crossfit han tenido una lesión y el 7% ha requerido una intervención quirúrgica. Por eso, son necesarias estas recomendaciones:

 

  • Pre-acondicionamiento muscular para prevenir lesiones.
  • Realizar entrenamientos meses antes de baja a media intensidad.
  • Respetar la técnica en la ejecución de los ejercicios.
  • La nutrición es muy importante siendo necesario la ayuda del profesional de este campo.
  • El instructor debe tener una comunicación efectiva para enseñar correctamente la mecánica de cada movimiento.
  • Cuidar la técnica en todo momento.
  • Corregir desde el inicio las técnicas y malos hábitos que podrían generar lesiones futuras.
  • La intensidad de la actividad debe adecuarse a la condición física de cada persona ya que todos no toleran igual las cargas.
  • Asegúrate que el instructor esté adecuadamente capacitado para ello.
  • Sería recomendable realizarse un chequeo médico previo.
  • Informarse con un profesional en el área para aclarar dudas, inquietudes y objetivos a lograr.
  • Aunque se deseen resultados rápidos es más importante la seguridad para no lesionarse.

 

Lesiones más comunes

            Al hablar de entrenamiento funcional, se cree que no tiene riesgo pero son ejercicios de alta intensidad (mover cargas pesadas en largas distancias y poco tiempo, levantamiento de pesas olímpicas,…incrementa el riesgo de lesión.

Las lesiones más frecuentes son: esguinces grado I y II, roturas de fibras musculares, fracturas, contracturas, rabdomiolisis,….por la fatiga inmediata los ejercicios se hacen con menos seguridad.

  • Lesiones en hombros: por ejercicios de levantamientos de pesas que suelen ser ejecutados sin supervisión, sin técnica y se realiza una rotación o hiperextensión del hombro y bajo fatiga puede provocar: bursitis, subluxación, luxación, tendinitis, fractura, contracturas, pinzamiento subacromial, etc.
  • Lesiones lumbares: lumbalgia o dolor lumbar es la lesión más común en crossfit, ocasionada sobre todo por la extensión brusca de cadera, rotación contralateral e inclinación de tronco. A largo plazo, el levantamiento de pesas o saltos sin prescripción adecuada puede generar hernias discales, protusiones o contracturas.
  • Lesiones en rodillas: rotura o desgaste de meniscos, tendinitis por sobrecarga de peso, rotura parcial o total de los ligamentos cruzados es lo más común.
  • Lesiones en muñeca: neuropatías del radial, tenosinovitis, tendinitis, sindrome del tunel carpiano, contracturas o fracturas.

 

Para concluir, aunque el crossfit tiene muchos beneficios, el que sea de alta intensidad se presta a provocar lesiones musculoesqueléticas cuando, con frecuencia, se llega a un sobre-entrenamiento, mala técnica y poca supervisión.

Por ello, se debe tener en cuenta: realizar antes una valoración física, capacidad, edad, sexo, disfunciones, progresos e incluso antiguas lesiones. Por lo tanto, es importante practicar el crossfit bajo control riguroso, planificación e individualizar a cada persona del grupo, es decir, observarlos de forma exhaustiva hasta que tengan experiencia para evitar un mayor riesgo de lesión.

 

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

           

 

 

 

 

Bibliografía:

            – A. D. Gonzáles: “Fisioterapia en el deporte”.

 

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