¿Por qué disminuye nuestra altura a lo largo del día y de los años?

¿Por qué disminuye nuestra altura a lo largo del día y de los años?

 

Entre el sacro y la base del cráneo, la columna intercala veinticuatro piezas móviles: los discos intervertebrales. Su conexión a las vértebras está asegurada por numerosos elementos fibroligamentosos, que aseguran una unión solidísima entre las vétebras y confieren una gran resistencia mecánica al raquis.

 

Las presiones ejercidas sobre el disco intervertebral son considerables, sobre todo, cuanto más nos aproximemos al sacro. El núcleo actúa como repartidor de presión en sentido horizontal sobre el anillo fibroso. En la posición erecta la compresión vertical ejercida sobre el núcleo se transmite por la periferia del anillo.

 

La presión en el centro del núcleo no es nula, incluso cuando no soporta carga. Esta presión es debida al estado de hidrofilia, que le hace hincharse. La flexibilidad raquídea depende de este estado de hidrofilia(migración del agua en el núcleo) y éste del  momento del día en que nos encontremos.

 

El núcleo reposa sobre la parte central de la cara vertebral. Existen numerosos poros microscópicos que comunican el núcleo con la cara vertebral. Cuando se ejerce una presión importante sobre el raquis, el agua contenida en la sustancia gelatinosa del núcleo pasa a través de los orificios de la carilla vertebral hacia el centro de los cuerpos vertebrales. Esta presión estática se mantiene durante el día; a última hora del día, el núcleo está claramente menos hidratado que al comenzar la mañana. De ello, se deduce que el espesor del disco ha disminuido sensiblemente, lo que en un sujeto normal supone una pérdida de altura de unos 2 cm.

 

De manera inversa, en el curso de la noche, en decúbito supino, los cuerpos vertebrales no sufren ya la presión axial debido a la gravedad, tan solo la del tono muscular, muy relajado por el sueño. En este momento, la hidrofilia del núcleo atrae el agua que vuelve a él desde los cuerpos vertebrales. El disco recobra entonces su grosor inicial y así somos más altos por la mañana que por la noche. Al ser el estado de precompresión más acentuado por la mañana que por la noche, la flexibilidad raquídea lo es mayor al comienzo de la jornada.

 

La presión de imbición del núcleo es considerable, puesto que, puede llegar hasta 250 mm Hg. Con la edad, este estado de imbición disminuye al mismo tiempo que la hidrofilia, y de ello se deriva una disminución del estado de precompresión. Esto explica la disminución de estatura y de flexibilidad raquídea en los ancianos, y la pérdida de flexibilidad del raquis explica el deterioro discal tras esfuerzos violentos o repetidos.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

Hoffitis o enfermedad de la grasa de Hoffa. ¿Qué es?

La hoffitis es la patología inflamatoria de la rodilla que afecta de forma concreta a la almohadilla grasa situada detrás del tendón rotuliano y que suele afectar a la funcionalidad de la rodilla.

Aunque se trata de una lesión poco frecuente, es conocido el caso del tenista Rafa Nadal que sufrió este problema de salud y que le apartó de la pista durante meses.

Las causas suelen ser múltiples, entre ellas alteración de la biomecánica rotuliana o microtraumatismos repetidos.

El cuadro clínico consiste en dolor en la parte anterior de la rodilla , a la altura del tendón rotuliano, justo detrás de este, unido a un aumento de volumen de la rodilla causado, en principio, por la inflamación. Esto limita la movilidad en flexo-extensión de la rodilla y puede llevar a provocar bloqueos transitorios e invalidantes. El dolor aumenta al caminar. Puede acompañar sensación de crepitación e inestabilidad.

Fisiológicamente, esta grasa actúa como amortiguador del choque entre la rótula y el fémur cuando las fuerzas musculares ejercen presión sobre ella. Si hay un fuerte impacto sobre la rótula, esta almohadilla grasa puede llegar a ser pinzada entre el cóndilo femoral y la rótula. Como esta almohadilla grasa es una de las estructuras más sensibles de la rodilla, esta lesión puede ser muy dolorosa. Este estado suele ser de larga duración agravado por la extensión de la articulación de la rodilla. De ahí que la almohadilla grasa esté bajo constante irritación y pueda llegar a estar muy inflamada.

El diagnóstico no es fácil. Se suele confundir con la tendinopatía rotuliana pues comparten sintomatología. Por ello, es necesario una adecuada anamnesis y exploración aunque en algunos casos es indispensable una prueba de imagen para confirmar que existe engrosamiento de la grasa de Hoffa.

Como siempre es bueno prevenir aunque en este caso es complicado. Sería ideal tener buen tono muscular y una buena flexibilidad. En cuanto comiencen los síntomas es conveniente aparcar la actividad deportiva.

Una vez instaurada la patología, deberemos hacer reposo relativo, aplicar hielo y tomar antiinflamatorios siempre que el médico lo estime oportuno. El traumatólogo puede optar por las infiltraciones e incluso extirpar quirúrgicamente la grasa.

Sin llegar a esos extremos, la fisioterapia es esencial en esta patología y podría englobar diversas técnicas para llegar a mejorar e incluso curar. Entre estas técnicas podemos incluir:

  • Reeducación de la rótula con ejercicios correctores para evitar que esta pince la grasa.
  • Técnicas manuales para disminuir dolor, inflamación y mejorar la fisiología de la grasa.
  • Electroterapia: analgesia, iontoforesis con dexametasona.
  • Mejorar los desequilibrios musculares: fortaleciendo los músculos débiles y bajando el tono de aquellos hipertónicos, y así devolver la funcionalidad a la rodilla.
  • Propiocepción.
  • Vendaje neuromuscular.
  • Fortalecimiento de vasto internos de cuádriceps con thera-band, isométricos con peso.
  • Excéntricos de cuádriceps.
  • Estiramientos de cuádriceps, cintilla iliotibial, isquiotibiales y triceps sural.

 

El tratamiento puede durar de 4-5 meses y en caso de no mejorar se puede optar por otro tratamiento más invasivo.

En cuanto a la incorporación a la actividad deportiva será progresiva una vez que hayan remitido los síntomas.

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

 

 

 

 

Bibliografía:

  • Kapandji, “Fisiología articular”.
  • González, A. D., “Fisioterapia en el deporte”.
  • Concejero, J.M. Madrigal: “Traumatología de la rodilla”.

Tendinopatía de la pata de ganso, ¿de qué se trata?

La pata de ganso es una inserción tendinosa situada en la parte interna de la rodilla. Está formada por los tendones de tres músculos: recto interno, sartorio y semitendinoso. Recibe este nombre porque los tres tendones se asemejan a la pata de este ave.

 

Por la musculatura que la compone, de diferente situación y función, da problemas de naturaleza inflamatoria que influyen en la calidad de vida del paciente.

Es frecuente en corredores, ya que suelen dar grandes zancadas y se ponen en estrés a los músculos que lo forman.

El paciente puede sentir picor, hormigueo en la zona y quemazón.

 

Anatomía

            La pata de ganso está formada por la inserción tendinosa de tres músculos: uno aductor, otro posterior y flexor y uno que cruza el muslo.

  • Semitendinoso: pertenece a los isquiotibiales. Su origen está en la tuberosidad isquiática. Relacionado con glúteos, adductores y semitendinoso. Es biarticular, siendo extensor de cadera y flexor de rodilla.
  • Sartorio: músculo anterior del muslo. Va desde la pelvis hasta la rodilla: de craneal a caudal y de fuera a dentro. Es flexor y separador de cadera y flexor de rodilla.
  • Recto interno (grácil): está en la parte interna del muslo, formando parte del grupo de los adductores. Se origina en el pubis y se inserta en en tendón de la pata de ganso. Es adductor de cadera y flexor de rodilla.

 

            Síntomas

Es una de las lesiones más molesta en corredores. Se caracteriza por dolor interno de rodilla que se acentúa al hacer los pasos más largos.

En cuanto al tratamiento lo más importante es analizar la causa de la tendinitis en un examen dinámico del paciente. Será esencial sobre todo si está asociado a la práctica deportiva. Habrá que analizar la biomecánica corporal y, sobre todo, de las articulaciones implicadas (cadera y rodilla) y demás elementos relacionados (nervios, vasos sanguíneos, tejido fascial).

 

Tratamiento de fisioterapia

            Se compone de:

  • Técnicas manuales para liberar tejidos blandos como el tendón y disminuir el tono de su musculatura.
  • Técnicas encaminadas a disminuir la inflamación: frío local, ultrasonidos,…
  • Ejercicios excéntricos, en el caso de tendinosis están dando buenos resultados.
  • Estiramientos de la musculatura implicada.
  • Biomecánica: liberando la movilidad de las articulaciones implicadas y liberación de la salida de las raíces nerviosas lumbares que inervan a las estructuras con técnicas de osteopatía como thrust o técnicas articulares.
  • Propiocepción: para darle funcionalidad a la rodilla mediante diferentes estímulos.
  • La vuelta a la práctica deportiva se hará progresiva, reeducando al paciente y cuando el fisioterapeuta lo estime oportuno.
  • Análisis del apoyo plantar y del calzado, derivando al podólogo si el mal apoyo pudiese ser determinante en la evolución de la patología.
  • Vendaje neuromuscular, para corregir las malas alineaciones articulares y disminuir el exceso de tensión en el tendón y músculos que lo componen.

 

 

Siempre la prevención es mejor, más fácil y rápida que el tratamiento.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

            Bibliografía:

            – “Readaptación lesional: bases fisiopatológicas en fisioterapia del deporte”.         González, A.D.

AGUA CORPORAL, BALANCE HÍDRICO

Una de las mediciones que realizamos semanalmente a nuestros clientes desde el Servicio de Nutrición, es la del porcentaje de agua corporal. Este valor es uno de los que más dudas suele generar…¿es mejor tener un porcentaje más alto o menos?, ¿cuáles son los valores de agua corporal que se consideran normales?, ¿cuánta agua debo beber para mantener un porcentaje adecuado?…

En este artículo vamos a intentar aclarar brevemente todas estas cuestiones:

Como ya sabemos, el cuerpo humano está compuesto principalmente por agua. Por regla general, esta representa alrededor del 60% del peso corporal de los hombres y el 50% del de las mujeres.

Tener un correcto contenido de agua en nuestro organismo es imprescindible. Para hacernos una idea su importancia, ocupa el segundo lugar, después del oxígeno, para el mantenimiento de la vida. Entre otras importantes funciones, el agua:

  • Forma parte de la estructura de las células.
  • Es el medio donde ocurren las reacciones metabólicas.
  • Permite el transporte de los nutrientes que ingerimos a las células.
  • Es esencial en el proceso de absorción, digestión y excreción.
  • Regula la temperatura corporal.

El contenido total de agua del cuerpo se ve influenciado por la masa grasa, de forma que las personas con una mayor proporción de grasa presentan un menor contenido de agua, por ello, las mujeres y personas con sobrepeso suelen presentar valores más bajos. Por el contrario, las personas con una mayor proporción de masa magra, como los deportistas, presentan un contenido total de agua corporal relativamente alto. Del mismo modo, la proporción de agua corporal disminuye con la edad.

Alrededor de dos tercios del agua corporal total se encuentra a nivel intracelular (dentro de las células). El resto del agua, la que comprende el compartimento extracelular, se encuentra repartida entre el plasma sanguíneo y el líquido intersticial.

Estos compartimentos se encuentran separados por una membrana semipermeable que permite el paso de los líquidos entre ellos. Cuando existe un desequilibrio en los factores que regulan el paso de los líquidos de un compartimento a otro, se produce la retención de líquidos, la cual se debe a un paso de agua excesivo del espacio intravascula al insterticial.

Los factores que influyen en la retención de líquidos pueden ser muy variados:

  • Mala alimentación (exceso de sodio, exceso de alcohol, falta de micronutrientes…)
  • Estilo de vida muy sedentario.
  • Fluctuaciones hormonales (embarazo, menopausia).
  • Trastornos hepáticos, cardiacos o renales.
  • Uso de ciertos medicamentos.

La composición electrolítica del líquido plasmático y el intesticial con muy similares, siendo los iones más abundantes el sodio y el cloruro. Por el contrario, el agua intracelular tiene una composición mucho mayor de potasio  y menor en sodio y cloro. La composición del agua corporal es uno de los factores que influyen en que se de correctamente ese equilibrio en el paso de líquido entre los distintos compartimentos.

*Porcentaje sobre el volumen total de agua corporal

BALANCE HIDRICO

 

En condiciones normales, el contenido de agua del cuerpo se mantiene constante, existiendo un equilibrio entre los ingresos de agua y las pérdidas de la misma. A esto se le denomina balance hídrico. Determinados factores como el clima, la actividad física y posibles patologías del individuo modifican este balance.

 

Solemos pensar que la única forma en la que ingresa el agua en nuestro organismo es mediante la ingesta de agua de bebida, sin embargo, mediante los alimentos que consumimos y la oxidación de los nutrientes (agua metabólica), también incorporamos agua.

Las pérdidas de agua por su parte, se producen mediante la orina, las heces, el sudor, la evaporación a través de la piel y la respiración. A estas dos últimas se les llama pérdidas insensibles, ya que son imperceptibles por el individuo.

 

La sensación de sed y la excreción renal de agua a través de la orina son los mecanismos que regulan el balance hídrico. Los riñones son capaces de concentrar o diluir la orina en función de los residuos metabólicos y la cantidad de agua que deben excretarse para la regulación del agua corporal.

 

RECOMENDACIONES SOBRE LA INGESTA DE AGUA

 

En 2008, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, emitió una serie de recomendaciones para mantener una Hidratación Saludable, que a continuación se resumen:

 

  • Ingerir líquido en cada comida y entre las mismas.
  • Elegir agua preferiblemente al resto de bebidas y a ser posible con un adecuado contenido de sales minerales.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, por ser estos alimentos con un alto contenido en agua.
  • No esperar a tener sensación de sed para beber.
  • Mantener las bebidas a temperatura moderada (ni muy caliente ni muy fría).
  • Aumentar la ingesta de líquido antes, durante y después del ejercicio, así como en ambientes calurosos.

 

Respecto a la elección de los líquidos, es importante tener en cuenta el nivel de actividad física, el estado de salud y el estilo de vida. Por ejemplo, si nos encontramos en un proceso de pérdida de peso, deberemos escoger siempre agua y bebidas bajas en calorías para hidratarnos.

Thais Aranda

Dietista

Thais-dietista-trainerclub

¿Por qué sienten el dolor de manera diferente hombres y mujeres?

El cómo percibamos el dolor depende de múltiples factores. Podemos hablar en términos generales pero cada persona es diferente y siempre existen individualidades.

 

Dolor

El dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable que se relaciona con un daño tisular (de los tejidos) real o potencial.

 

El dolor tiene tres componentes o sistemas principales:

  1. Sistema sensorial-discriminativo: hace referencia a la percepción física del dolor, la interpretación que realiza el cerebro de la información que le llega del cuerpo. Es la parte más fisiológica del dolor, en la que la cultura y las ideas preconcebidas no están presentes.
  2. Sistema afectivo-motivacional: es la manera en la que interpretamos el dolor. Está determinado por las experiencias vividas, la educación, la cultura,… es la parte emocional del dolor. Es decir, cómo afecta el dolor a la persona. El dolor no va a afectar a todo el mundo de la misma manera ni va a ocasionar los mismos pensamientos en todas las personas.
  3. Sistema cognitivo-evaluativo: es el sistema de control central. Hace referencia a la manera de enfrentarnos al dolor. Algunas personas acudirán rápidamente al médico o especialista, otras prefieren los remedios naturales, otras adoptan actitud de enfermedad y continúan su vida de la misma manera sin cambiar patrones que puedan influir en el dolor.

 

Factores orgánicos

            Existen diferencias entre la fisiología de un hombre y de una mujer que influyen en la percepción del dolor. Algunos de estos factores son: el desarrollo del sistema musculoesquelético, la evolución antropológica y el sistema metabólico.

 

Factores culturales

            Los factores culturales no influyen en la manera en la que la persona percibe el dolor, pero sí influye en la manera en la que se enfrenta y en la que se interpreta el dolor. Esto es importante para los profesionales de la salud porque no tenemos otra manera de interpretar el dolor que no sea la actitud antiálgica (gestos, postura) y por la información que nos transmite el paciente. Por eso son importantes estos factores culturales.

 

Los hombres y las mujeres somos distintos en infinidad de cosas, también en la forma en que sentimos el dolor. Entre las diferencias, según un estudio con 100 hombres y 100 mujeres, se encuentra  la valoración sobre su estado de salud. La puntuación media de los hombres sobre su estado de salud era mayor que la de las mujeres un punto, aún sabiendo que los hombres suelen morir antes.

Según nuestra evolución antropológica, el hombre estaba destinado a la caza y a la guerra y la mujer a la cría y recolección. Por ello, el hombre posee un sistema endorfínico más potente que la mujer, que lo protege del dolor. Al igual que el sistema adrenal (adrenalina y cortisol) que alivia el dolor cuando un tejido está inflamado. Además el sistema musculoesquelético es más fuerte en hombres que en mujeres.  En cambio, el nivel de alerta interno es mayor en mujeres que en hombres para proteger a sus crías por lo que las mujeres tienen todos los sentidos más desarrollados que los hombres y, por lo tanto, también es mayor su capacidad para sentir y percibir.

Los resultados de todo ésto es que los hombres con más daño sienten menos dolor y las mujeres con menos daño siente más dolor porque su capacidad de sentir el daño es mayor, percibe mejor lo que va mal. No se trata de que las mujeres se quejen más, sino que su capacidad para sentir  lo que no está bien es mayor. Se trata de forma general, pero no en todos los casos es así.

En cuanto al manejo del dolor, la mujer maneja mejor el dolor que el hombre porque estamos más acostumbradas y, por tanto, mejor preparadas psicológicamente para afrontar el dolor. De hecho, la menstruación es mensual y suele ser dolorosa. El hombre maneja peor el dolor porque su fisiología tiende a tapar el dolor y no a manejarlo.

Como consecuencia de todo ello, la mujer tiene una mayor esperanza de vida que el hombre porque al percibir mejor el daño o el dolor puede abordarlo y poner solución.

Todo ésto es una aproximación de forma general a la percepción del dolor y ambas formas de percibirlo son complementarias.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

Agujetas, ¿qué son realmente?

Todos hemos sufrido alguna vez agujetas y, sobre todo, si estamos relacionados con el mundo del deporte, habremos oído diferentes conceptos, opiniones y teorías de porqué se producen.

Después de contrastar diferentes teorías y fuentes, intentaremos en este artículo dar respuesta a esta pregunta: ¿qué son las agujetas?

 

Existen dos tipos de molestias que aparecen después del esfuerzo: el dolor muscular post-esfuerzo de aparición rápida (DOMPAR), causado por la acumulación de productos derivados del metabolismo muscular (lactato) que afecta a las terminaciones nerviosas; y el dolor muscular post-esfuerzo de aparición tardía (DOMPAT) que aparece a las 24 horas y estas son nuestras conocidas agujetas.

 

            No son una lesión, son una alteración muscular muy frecuente que se puede definir como dolor y/o rigidez muscular que aparece después de un esfuerzo físico intenso y/o poco habitual.

 

Se dan sobre todo después del trabajo muscular excéntrico, hay una disminución de la fuerza máxima entre el 10-20% y acostumbran a aparecer entre 24-72 horas y a desaparecer entre 5-7 días después del ejercicio.

 

¿Se puede hacer algo para aliviarlas?

 

            Como cualquier alteración muscular, lo importante es la prevención, dentro del margen de su inevitable aparición. Su prevención consiste en:

 

– Aumentar la temperatura muscular antes del ejercicio con trabajo concéntrico y aumento progresivo del esfuerzo.

  • Calentamiento pre-ejercicio.
  • Ducha con agua fría después del ejercicio.
  • Ingesta habitual de vitamina C y proteínas, que ayuda al metabolismo muscular.

 

Recuperación:

 

            Una vez que hayan aparecido, podemos disminuir su recuperación:

Durante las primeras 48 horas, deberemos disminuir la rigidez y dolor para facilitar la reabsorción de la inflamación con duchas frías y criomasaje.

Después de las 48 horas, hidrotermoterapia (spa, infrarrojos,…), masaje (suave, para disminuir el tono muscular y la reabsorción del edema) y estiramientos al umbral del dolor para flexibilizar la musculatura y disminuir el tono muscular. El masaje suave o con hielo es mucho más efectivo que el de descarga en caso de agujetas. De hecho, el de descarga estaría contraindicado porque puede lesionar en este caso.

 

Pero lo más importantes es el reposo activo a partir de las 24 horas de su aparición mediante ejercicios suaves (trote, bicicleta estática, elíptica, natación) para activar la circulación, aumentando así la temperatura muscular y favoreciendo una regeneración más rápida. Si la actividad intensa fuese obligatoria, debería realizarse un buen calentamiento.

Además también sería de ayuda, tener una dieta rica en minerales,vitamina B12 y abundante hidratación (la pérdida de electrolitos es un factor desencadenante de las agujetas).

 

 

Diferentes teorías y su desmitificación

 

            La explicación más frecuente sobre las agujetas es la acumulación de ácido láctico, que se cristaliza y produce el dolor pero las agujetas aparecen también cuando el gasto energético no es demasiado elevado y no se explicaría por esta teoría.

 

Otra teoría es la del espasmo muscular, que dice que en la contracción se produce una disminución del aporte sanguíneo y provoca isquemia. Pero cuando la contracción es isométrica también hay isquemia y no aparecen agujetas.

 

La teoría cierta sería la del remodelado mio-fibrilar o trastorno sarcomérico, que produce cuatro tipos de cambios:

  • Deformación de la amplitud de la línea Z.
  • Sarcómeras deformadas.
  • Doble línea Z.
  • Aumento del número de sarcómeras.

 

Es decir, provoca un daño en las mio-fibrillas (encargadas de la contracción), produciendo dolor (agujetas) e inflamación, lo que llevará a una adaptación y a su recuperación: tejido más resistente al daño.

 

Las agujetas son indispensables  para mejorar el rendimiento en un deporte, siempre y cuando todo esté organizado y planificado. Son beneficiosas porque nuestro organismo mejora cuando está sometido a una situación de estrés superior al normal ya que el cuerpo realiza una adaptación y así mejoraremos la capacidad y el rendimiento deportivo. Pero también puede ser el paso anterior a una lesión si no se tratan y desaparecen correctamente.

 

En resumen,

  • Las agujetas son una alteración fisiológica que genera dolor y rigidez muscular después de un esfuerzo físico intenso.
  • La prevención es fundamental: calentamiento, duchas de agua fría después de la actividad y tomar vitamina C.
  • Los masajes suaves o con hielo y los estiramientos son eficaces como tratamiento.
  • Son beneficiosas ya que nuestro organismo mejora cuando está sometido a un estrés superior al que está acostumbrado.

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

Uso de cookies

“Trainerclub le informa para cumplir con el Real Decreto – ley 13/2012 de 30 de marzo que nuestro sitio web utiliza cookies tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación, pudiendo deshabilitar esta opción desde su navegador”. Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies