HIPERTROFIA ¿CON O SIN EJERCICIO CARDIOVASCULAR? II PARTE

En el anterior artículo se planteaba la posible desventaja para la síntesis proteica y la hipertrofia que se desprende del ejercicio concurrente (fuerza + resistencia en una misma sesión). Adaptaciones antagónicas de dos modalidades de ejercicio y posibles interferencias se plantean desde la literatura actual como un factor en contra para el objetivo de la hipertrofia muscular. Para superar las limitaciones de algunos estudios anteriores, Fyfe y col., (2017)  plantean un estudio sobre el papel de los reguladores de la hipertrofia tras ambas modalidades de entrenamiento.

Metodología

La muestra de 23 sujetos se dividió en tres grupos; el primero realizó entrenamiento de fuerza en solitario, el segundo entrenamiento de fuerza más HIT y el tercero entrenamiento de fuerza más  ejercicio cardiovascular moderado. Durante 8 semanas, los 3 grupos realizaron 3 sesiones de entrenamiento semanales, comenzando el grupo 2 y 3 por el ejercicio cardiovascular, seguido por el de fuerza.

El entrenamiento de fuerza consistió en realizar el ejercicio de prensa de piernas, con 8 series de 5 repeticiones al 80% de su repetición máxima. Previamente el grupo 2 realizó 10 intervalos de 2´ de alta intensidad, y el grupo 3, 30´de ejercicio cardiovascular moderado.

 

 

Resumen del estudio (A) y cronogramas para la sesión de entrenamiento final (B). Los participantes completaron primero 8 semanas de entrenamiento de fuerza (RT) o RT combinado con entrenamiento de intervalo de alta intensidad (HIT + RT) o entrenamiento continuo de intensidad moderada (MICT + RT). En la última sesión de entrenamiento (B), los participantes completaron el protocolo RE solo (i) o después de una recuperación de 15 minutos después de la finalización del ciclo HIT (ii) o el MICT (iii) coincidente en el trabajo. Las biopsias musculares se obtuvieron del vasto externo en reposo antes del entrenamiento, e inmediatamente antes de comenzar la sesión de entrenamiento final, y 1 hy 3 h después de la finalización de la recuperación.

Imagen 1. Protocolo del estudio de Fyfe y col., (2017)

Resultados

De acuerdo con estudios previos  de interferencia sobre la fuerza en el ejercicio concurrente, la magnitud de este cambio fue mayor para el entrenamiento de fuerza en solitario. Este grupo mejoró su fuerza máxima en mayor medida que los otros dos grupos.

En cuanto a la masa muscular de las piernas, la mejora fue similar en el grupo de entrenamiento de fuerza en solitario y el que combinaba con ejercicio cardiovascular moderado, siendo menor que combinaba el ejercicio de fuerza con el HIT.

Respecto a la síntesis de ribosomas, los cambios inducidos por entrenamiento en marcadores de biogénesis de ribosomas, incluyendo el contenido total de ARN y la expresión de algunas especies maduras de ARN, fue más favorables después del entrenamiento concurrente en comparación con el entrenamiento de fuerza en solitario, independientemente de la intensidad de entrenamiento de resistencia. Esto fue así, aunque después de de la última sesión de entrenamiento, la biosíntesis de MTOR1 y síntesis de ribosomas fue mayor en el grupo de entrenamiento en solitario que el incorporaba  ejercicio cardiovascular.

En cuanto a la hipertrofia muscular, solo las fibras de tipo I fueron estimuladas en mayor medida en el grupo que entrenó fuerza en solitario, sugiriendo que hipertrofia y síntesis ribosómica alternan caminos diferentes.

 

Conclusión

Este estudio midió los efectos del entrenamiento concurrente versus fuerza en solitario en los marcadores de la biogénesis de ribosomas musculares esqueléticos. Contrariamente a la hipótesis inicial, el entrenamiento de fuerza en solitario indujo pequeñas disminuciones en los niveles de los marcadores de síntesis de ribosomas posterior a la intervención, mientras que el cambio inducido en estos marcadores fue mayor con el ejercicio concurrente en comparación con ejercicio de fuerza aislado.

Los datos actuales contrastan con estos hallazgos al sugerir que el entrenamiento de fuerza en solitario fue un estímulo insuficiente para aumentar el contenido de ribosomas, mientras que el ejercicio concurrente fue suficiente para aumentar la expresión madura de marcadores ribosómicos tras la sesión de entrenamiento final.

Opinión sobre la practicidad de este estudio

Finalmente señalar que alternar fases de entrenamiento concurrente con ejercicio de fuerza en solitario puede ser una eficaz estrategia para favorecer la hipertrofia muscular. Si la modalidad concurrente mejora la síntesis de ribosomas (el lugar donde se “cocinan” las nuevas proteínas) en mayor medida que el entrenamiento de fuerza en solitario, la programación de este tipo de entrenamiento puede aportar beneficios adicionales al plan propuesto. La periodización según objetivos puede ser la clave, donde se puedan alternar diferentes modalidades de entrenamiento según se proponga en el objetivo de pequeños periodos de entrenamiento.

angel-preparador-fisico-trainerclub

 

 

 

Ángel Rodríguez

Graduado Ciencias actividad física y del deporte

 

 

Referencias

Fyfe, J. J., Bishop, D. J., Bartlett, J. D., Hanson, E. D., Anderson, M. J., Garnham, A. P., & Stepto, N. K. (2018). Enhanced skeletal muscle ribosome biogenesis, yet attenuated mTORC1 and ribosome biogenesis-related signalling, following short-term concurrent versus single-mode resistance training. Scientific reports, 8(1), 560.

tcadmin (Author)

View Post

Uso de cookies

“Trainerclub le informa para cumplir con el Real Decreto – ley 13/2012 de 30 de marzo que nuestro sitio web utiliza cookies tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación, pudiendo deshabilitar esta opción desde su navegador”. Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies