Pectoral menor: el gran desconocido

El pectoral menor es un músculo que une la escápula (miembro superior) al tórax (tronco). Tiene forma triangular, es plano y fino; y se encuentra debajo del pectoral mayor.

Además de participar en la movilidad de la cintura escapular colabora en la respiración.

Su acortamiento ocasiona síndromes como el de hombros adelantados (postura en flexión) y el del desfiladero torácico, por lo que es punto clave en la valoración y tratamiento de fisioterapia.

 

Anatomía

Debido a su situación es muy relevante en la cintura escapular ya que sostiene la escápula a la parrilla costal. Su hipertonía puede provocar la compresión del plexo braquial, es lo que se llama el Síndrome de los desfiladeros. Por lo tanto, es un músculo a tener en cuenta en lesiones de cintura escapular, hombro y plexo braquial.

 

Inserciones

            Se origina en las costillas 3ª, 4ª y 5ª (ocasionalmente de la 2ª-4ª) y las fascias de los músculos intercostales adyacentes. Las fibras convergen en un tendón corto y plano que se dirige en sentido superoexterno para insertarse en la apófisis coracoides.

 

Inervación: nervios pectorales medial y lateral (C5-T1).

 

Función

            A pesar de su corto tamaño y peculiar ubicación, se involucra en diferentes funciones realizadas por el hombro, la escápula y la respiración.

Su principal función es la de llevar el hombro hacia abajo y adelante, rota la escápula (deprimiendo la cavidad glenoidea), eleva el ángulo inferior y el borde medial de la escápula alejándola de las costillas.

Actúa como músculo sinergista en:

  • Respiración profunda: junto con el diafragma, escalenos, intercostales, elevador de la escápula, esternocleidomastoideo y trapecio superior.
  • Depresión del hombro: junto con el pectoral mayor, dorsal ancho y trapecio inferior.
  • Rotación hacia abajo: con el romboides y elevador de la escápula.

 

Patologías que afectan al pectoral menor

 

            Debido a que  el pectoral menor es un músculo que se encuentra involucrado en diversas actividades realizadas por el miembro superior está propenso a lesionarse y verse afectado en algunas patologías relacionadas con el hombro y/o cervicales. A continuación, se describen alguna de estas patologías:

Disfunción neuromuscular: un acortamiento significativo del pectoral menor suele provocar una anterioridad del hombro causada por la basculación anteroinferior de la apófisis coracoides provocada por este músculo. La flexión de hombro se ve limitada por la tensión del pectoral menor. Si se mantiene esta disfunción en el tiempo se podrá producir un aumento de la cifosis dorsal por la postura en flexión y por la tracción del pectoral sobre las costillas.

El pectoral menor es el principal responsable en el Síndrome del desfiladero torácico  debido a una inserción anómala del mismo en las 1ª-2ª costillas o por la presencia de una banda fibrosa toraco-clavicular lo que puede comprimir la vena axilar ocasionando obstrucción intermitente de la vena subclavia, dando lugar a síntomas vasculares en el brazo del paciente: edema, pesadez y parestesias en los dedos de las manos.

El pectoral menor acortado puede causar síntomas neurovasculares distintos a través del atrapamiento del paquete neurovascular del miembro superior.

 

Además, la debilidad del trapecio inferior puede permitir que la escápula se desplace hacia arriba y que bascule hacia abajo por delante, lo que provoca un acortamiento adaptativo del pectoral menor, capaz de activar y perpetuar puntos gatillo.

 

Alteraciones posturales: una postura en flexión (cabeza adelantada) ocasiona una retracción del pectoral menor. Una postura sedente inadecuada por periodos prolongados puede ocasionar activación de puntos gatillos en dicho músculo.

La alteración en la activación muscular del pectoral menor provoca disfunciones escapulares como la escápula alada u otro tipo de disquinesias escapulares que pueden ocasionar contracturas reactivas por elongación en aproximadores de escápula (antagonistas de pectoral menor).

 

Recomendaciones para evitar su hipertonía o mejorar su función cuando haya acortamiento:

  • Mejorar la postura global del paciente tanto de pie como sentado.
  • Alternar pesos y posiciones: no coger el bolso del mismo lado.
  • Evitar dormir sobre el hombro muy forzado hacia delante.
  • Enseñar ejercicios de estiramientos del músculo.
  • Si existen bandas tensas musculares, su fisioterapeuta usará técnicas para aliviarlas.
  • Terapia respiratoria para flexibilizar tórax y mejorar las restricciones musculares.

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

¿Por qué sienten el dolor de manera diferente hombres y mujeres?

El cómo percibamos el dolor depende de múltiples factores. Podemos hablar en términos generales pero cada persona es diferente y siempre existen individualidades.

 

Dolor

El dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable que se relaciona con un daño tisular (de los tejidos) real o potencial.

 

El dolor tiene tres componentes o sistemas principales:

  1. Sistema sensorial-discriminativo: hace referencia a la percepción física del dolor, la interpretación que realiza el cerebro de la información que le llega del cuerpo. Es la parte más fisiológica del dolor, en la que la cultura y las ideas preconcebidas no están presentes.
  2. Sistema afectivo-motivacional: es la manera en la que interpretamos el dolor. Está determinado por las experiencias vividas, la educación, la cultura,… es la parte emocional del dolor. Es decir, cómo afecta el dolor a la persona. El dolor no va a afectar a todo el mundo de la misma manera ni va a ocasionar los mismos pensamientos en todas las personas.
  3. Sistema cognitivo-evaluativo: es el sistema de control central. Hace referencia a la manera de enfrentarnos al dolor. Algunas personas acudirán rápidamente al médico o especialista, otras prefieren los remedios naturales, otras adoptan actitud de enfermedad y continúan su vida de la misma manera sin cambiar patrones que puedan influir en el dolor.

 

Factores orgánicos

            Existen diferencias entre la fisiología de un hombre y de una mujer que influyen en la percepción del dolor. Algunos de estos factores son: el desarrollo del sistema musculoesquelético, la evolución antropológica y el sistema metabólico.

 

Factores culturales

            Los factores culturales no influyen en la manera en la que la persona percibe el dolor, pero sí influye en la manera en la que se enfrenta y en la que se interpreta el dolor. Esto es importante para los profesionales de la salud porque no tenemos otra manera de interpretar el dolor que no sea la actitud antiálgica (gestos, postura) y por la información que nos transmite el paciente. Por eso son importantes estos factores culturales.

 

Los hombres y las mujeres somos distintos en infinidad de cosas, también en la forma en que sentimos el dolor. Entre las diferencias, según un estudio con 100 hombres y 100 mujeres, se encuentra  la valoración sobre su estado de salud. La puntuación media de los hombres sobre su estado de salud era mayor que la de las mujeres un punto, aún sabiendo que los hombres suelen morir antes.

Según nuestra evolución antropológica, el hombre estaba destinado a la caza y a la guerra y la mujer a la cría y recolección. Por ello, el hombre posee un sistema endorfínico más potente que la mujer, que lo protege del dolor. Al igual que el sistema adrenal (adrenalina y cortisol) que alivia el dolor cuando un tejido está inflamado. Además el sistema musculoesquelético es más fuerte en hombres que en mujeres.  En cambio, el nivel de alerta interno es mayor en mujeres que en hombres para proteger a sus crías por lo que las mujeres tienen todos los sentidos más desarrollados que los hombres y, por lo tanto, también es mayor su capacidad para sentir y percibir.

Los resultados de todo ésto es que los hombres con más daño sienten menos dolor y las mujeres con menos daño siente más dolor porque su capacidad de sentir el daño es mayor, percibe mejor lo que va mal. No se trata de que las mujeres se quejen más, sino que su capacidad para sentir  lo que no está bien es mayor. Se trata de forma general, pero no en todos los casos es así.

En cuanto al manejo del dolor, la mujer maneja mejor el dolor que el hombre porque estamos más acostumbradas y, por tanto, mejor preparadas psicológicamente para afrontar el dolor. De hecho, la menstruación es mensual y suele ser dolorosa. El hombre maneja peor el dolor porque su fisiología tiende a tapar el dolor y no a manejarlo.

Como consecuencia de todo ello, la mujer tiene una mayor esperanza de vida que el hombre porque al percibir mejor el daño o el dolor puede abordarlo y poner solución.

Todo ésto es una aproximación de forma general a la percepción del dolor y ambas formas de percibirlo son complementarias.

 

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

¿Sabes lo que es la pubalgia del futbolista u osteopatía del pubis?

La pubalgia es una patología inflamatoria de la sínfisis del pubis: de los componentes articulares y de los tendones que se insertan en ella. Es más frecuente en deportistas que corren y sobre todo en los deportes que patean el balón, como el fútbol. El diagnóstico se hace en base a la sintomatología, examen físico y pruebas de imagen.

 

            Síntomas

            El síntoma principal en la pubalgia es el dolor en la zona de la ingle durante la práctica del deporte. El dolor se localiza al inicio en la inserción de los músculos aductores o en la zona superior del pubis donde se insertan los músculos abdominales. El dolor irá limitando los movimientos que combinan flexión, rotación de cadera y aducción del miembro, combinación de movimiento que está presente en los gestos deportivos de patear el balón, giro, salto o cambio de dirección en la carrera.

 

Este dolor podría desaparecer durante los primeros días de reposo o después del calentamiento antes de la práctica deportiva. Si no sucediese así, la pubalgia podría evolucionar rápidamente y el dolor podría estar presente en cualquier actividad de la vida diaria como entrar y salir del coche. El dolor se mantendría en la sínfisis del pubis pero puede irradiarse a los aductores, ingle, testículos e incluso zona glútea y lumbares.

 

El diagnóstico diferencial debería hacerse con patologías urológicas, infecciosas o degenerativas relacionadas con las prácticas deportivas y con lesiones propias de los músculos abdominales, aductores y hernias inguinales.

 

Causas

  • Desequilibrio muscular que provoca un desequilibrio mecánico.
  • Alteraciones vertebrales y viscerales.
  • Factores posturales.
  • Actividades deportivas agresivas y repetitivas.

 

Tratamiento de las pubalgias

            La pubalgia requiere un tiempo prolongado de rehabilitación, entre 2 meses y un año.

El tratamiento en futbolistas debe ser multidisciplinario: deben participar varios profesionales. Hacer reposo del deporte es esencial pero va a depender de la gravedad de la lesión. La vuelta al deporte debe ser gradual y el progreso de una fase a otra solo podría ser cuando se hayan alcanzado los objetivos establecidos.

En cuanto a la prevención, deben tenerse en cuenta los factores de riesgo de cada deporte en particular (movimientos deportivos específicos) además de los factores de riesgo de cada deportista, para poder diseñar estrategias preventivas individualizadas.

 

El tratamiento consistiría en:

  • Reequilibración mecánica.
  • Estiramiento de los músculos hipertónicos.
  • Tonificación de los múscolos hipotónicos.
  • Inhibición de los músculos aductores y disminución de la inflamación.

 

Esperamos que esta información le haya sido de ayuda. Si tiene cualquier duda, consulte con su fisioterapeuta.

Marina I. Garrido

Fisioterapeuta

Colegiada nº : 5374

marina

 

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